Marco Rubio apoya reforma a las normas sobre acoso sexual en el Congreso

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El senador Marco Rubio dijo el lunes que apoya varios esfuerzos para reformar el proceso de informar e investigar denuncias sobre conducta sexual inapropiada en el Congreso, dos días después de que el republicano de Florida despidiera a su más alto funcionario por evidencia de comportamiento inapropiado con sus subordinados, según dijo.

Es probable que el Senado de Estados Unidos reciba esta semana una legislación de la Cámara de Representantes que impondría cursos sobre acoso sexual para todos los que trabajan en el Congreso, además de cambios en el proceso de presentación de informes de las víctimas y en las investigaciones llevadas a cabo en el Capitolio.

Si bien algunos de sus colegas republicanos en el Senado han dicho que la legislación no es necesaria para forzar el cambio y que sería suficiente con solo cambiar las reglas del Senado, Rubio dijo que apoyaría cualquier esfuerzo que aborde las irregularidades con rapidez y proteja a las víctimas.

“El senador Rubio respaldaría cualquier medida que requiera que los senadores lidien con el acoso de la manera que él lo ha hecho: rápido, decididamente y protegiendo los deseos de las víctimas de no ser identificadas públicamente”, dijo en un comunicado Olivia Pérez-Cubas, vocera de Rubio.

Pérez-Cubas se refería a las acciones de Rubio cuando fue informado de la presunta mala conducta del ex jefe de personal Clint Reed.

Según un comunicado emitido por la oficina de Rubio, el senador fue informado de las acusaciones sobre Reed el viernes por la tarde. Después de investigar las acusaciones con su abogado, Rubio viajó desde Florida a Washington el sábado por la noche y despidió a Reed.

Rubio no copatrocinó un reciente proyecto de ley de la senadora Kirsten Gillibrand, demócrata por Nueva York, que obtuvo el apoyo de varios demócratas y republicanos, aunque la declaración de su oficina indica que él votaría a favor de la legislación si llega al Senado. Un proyecto de ley patrocinado por el representante Gregg Harper, un republicano de Mississippi, es probable que se apruebe en la Cámara de Representantes esta semana para que el Senado comience a considerarlo. El proyecto de ley de Harper actualizaría la Ley de Responsabilidad del Congreso (CAA, por su sigla en inglés) de 1995 y exigiría que la rama legislativa cumpla con las leyes laborales relacionadas con el acoso sexual que actualmente se aplican en el sector privado.

“La Ley de Reforma de CAA brinda más transparencia, responsabilidad y protecciones más fuertes para los empleados”, dijo Harper en un comunicado. “Establece un proceso respetuoso y más sencillo para que las personas hagan sus informes y lleguen a una solución. En última instancia, esas reformas fortalecerán la protección de las personas y requerirán que se rindan cuentas en el centro de trabajo”.

Actualmente, las víctimas de acoso sexual en el Congreso tienen 180 días para presentar un reclamo ante la Oficina de Cumplimiento del Congreso de Estados Unidos, responsable por el manejo de las quejas en el centro laboral.

Cualquier víctima potencial del comportamiento de Reed en la oficina de Rubio puede presentar una reclamación a la Oficina de Cumplimiento, a pesar de que Reed fue despedido, si presentan una solicitud de asesoramiento dentro de los 180 días de una infracción, confirmó el lunes una vocera de la oficina.

“Nada cambia en el proceso de los reportes o referidos si una queja ya no funciona en la rama legislativa”, dijo en un correo electrónico la portavoz de la Oficina de Cumplimiento, Laura Cech.

Una posible víctima debe completar hasta 30 días de asesoramiento obligatorio con otros 15 días para decidir si presenta sus reclamaciones a la mediación. Si no quiere mediación, no tiene opciones.

Si las víctimas optan por la mediación, se incorpora un abogado financiado por los contribuyentes que representa a la oficina del Congreso. Si no se llega a un acuerdo, hay un período de reflexión de 30 días antes de que una víctima pueda entablar una demanda o solicitar una audiencia oficial. Si se llega a un acuerdo, por lo general se paga con dinero del contribuyente y se procede con un acuerdo de no divulgación, lo que significa que el público en general no sabrá qué sucedió.

El Senado aprobó una resolución en noviembre que exige que los legisladores, el personal y los pasantes completen un entrenamiento obligatorio de acoso sexual, aunque una resolución no es lo mismo que la legislación ya existente y está más estrechamente relacionada con los empleados del Senado que con toda la rama legislativa.

Un informe en octubre pasado del New York Times que detalla años de conducta sexual indebida del productor de Hollywood Harvey Weinstein se transformó en un debate nacional que puso fin a las carreras políticas de figuras prominentes como el senador demócrata Al Franken, de Minnesota y Steve Wynn, presidente financiero del Comité Nacional Republicano.