“Nos trataron como si hubiéramos pagado $10,000 por el viaje”: Crucero de evacuados de Puerto Rico llega a Fort Lauderdale

A Sandra Rivera le quedaban pocas latas de atún y carne en conserva, y una sola botella de agua, cuando un hombre tocó a la puerta de la casa de su tía en Rincón, Puerto Rico.

“Vino un hombre, Harry, y dijo: ‘Sandra, [tu hija] Rebecca ha coordinado para que te vayas en un barco de Royal Caribbean, pero tiene que ser ahora mismo’. Yo le dije: ‘No hay nada más que hablar’. Agarré esa maleta amarilla, eché lo que cabía y le dije: ‘Nos vamos’ ”.

Rivera voló a Puerto Rico desde San Diego para tratar de evacuar a su padre de 94 años, Woodrow Díaz, de un hospital en Rincón, que está a dos horas y media de camino de San Juan, la capital, en condiciones normales.

Esa noche en particular la semana pasada, a Rivera la llevaron por carretera a San Juan en medio de la noche y en medio de la devastación causada por el huracán. En Boca Raton, su hija Rebecca esperaba ansiosamente a ver si salía bien el plan de última hora para sacar a su madre y su abuelo por carretera.

“Creía que me iba a volver loca”, dijo. “Era muy duro esperar y no sabía qué le iba a pasar al vehículo tras salir de San Juan, sin servicio celular… Es como un viaje a la Luna”.

Después de un viaje de tres horas y media por carreteras destruidas, Sandra Rivera llegó a San Juan desde Rincón para abordar el barco Adventure of the Seas, de Royal Caribbean International. El crucero estaba en una misión humanitaria para evacuar a 3,800 turistas, residentes y amigos de empleados de Royal Caribbean en Puerto Rico, St. Thomas y St. Croix.

El martes temprano por la mañana, el barco finalmente apareció en el horizonte frente a Port Everglades, cerca de Fort Lauderdale. En la proa del Adventure se divisaban tres banderas, las de Puerto Rico, las Islas Vírgenes de Estados Unidos, y la estadounidense.

En el puerto, cientos de familiares desesperados ondeaban sus propias banderas, letreros y coreaban Puerto Rico se levanta, mientras los evacuados comenzaron a salir poco a poco del barco a eso de las 9:30 a.m. La canción himno de Luis Fonsi a la Isla del Encanto, Despacito, se escuchaba de fondo.

Cuando Rivera y Díaz pasaron por las puertas de la Terminal 18 a eso de las 10:20 de la mañana, Rebecca Rivera salió corriendo a abrazar a su madre. La multitud comenzó a vitorearlos y a corear “¡Puerto Rico!”

Rebecca Rivera dijo que su ansiedad cedió una vez que supo que su madre y su abuelo estaban en el barco, donde los dos recibieron comida caliente, vieron espectáculos y se entretuvieron.

“Nos trataron como si hubiéramos pagado $10,000 por el viaje”, dijo Sandra Rivera.

Tras la devastación provocada por el huracán María en Puerto Rico el 20 de septiembre, Royal Caribbean International canceló el viaje que tenía programado para el Adventure of the Seas el 23 de septiembre, y envió el barco en una misión humanitaria con tres escalas. El jueves pasado, el Adventure zarpó de San Juan con 1,791 evacuados, para recoger 864 más en St. Croix y 681 personas en St. Thomas antes de dirigirse a Fort Lauderdale.

El viaje, completamente gratis para los evacuados, fue parte de un esfuerzo sin precedentes de las líneas de crucero esta temporada de huracanes para prestar auxilio en las islas adonde viajan normalmente todo el año.

“Tratamos de ayudar a la mayor cantidad de personas posible y creo que, en casi todos los casos, pudimos recibir a bordo a todos los que se presentaron y los pudimos ayudar”, dijo Michael Bayley, presidente del directorio y jefe ejecutivo de Royal Caribbean International.

Pero no solamente había personas evacuadas en el Adventure. También había 120 gatos y perros, un conejo y un hamster.

“Fue como un Arca de Noé”, dijo Bayley el martes en el puerto.

La línea de cruceros, con sede en Miami, también entregó unas 900,000 cajas de alimentos, agua, medicinas y otro tipo de asistencia. Bayley dijo que, a largo plazo, Royal Caribbean planea ofrecer oportunidades a los empleados o huéspedes que quieran ayudar de voluntarios en la recuperación en las islas afectadas por Irma y María.

La misión de rescate fue muy parecida a otra que la línea de cruceros emprendió tras el paso del huracán Irma en el Caribe oriental. A principios de septiembre, Royal Caribbean despachó dos cruceros, el Adventure y el Majesty of the Seas, para recoger evacuados en St. Thomas y St. Maarten. En total, 1,700 personas fueron evacuadas de las dos islas y se entregaron más de 25 cargas de suministros médicos, 29,571 galones de agua, 13,050 libras de suministros para animales, 9,355 galones de leche, 7,000 libras de hielo, 110,500 bolsas para basura, 4,200 rollos de papel higiénico, 450 generadores de electricidad y 30,504 baterías.

Aunque la mayoría de los pasajeros a bordo del Adventure of the Seas tienen relaciones en el sur de la Florida, informó Royal Caribbean, la línea trabaja con United Way de Broward y Miami-Dade para reunir los recursos necesarios para los evacuados mientras estén en la Florida. Kathleen Cannon, presidenta y jefa ejecutiva de United Way de Broward, dijo que la organización ha establecido una feria de asistencia para ayudar a los evacuados que necesitan albergue, asesoría psicológica y otros servicios sociales.

El Adventure of the Seas regresará a San Juan en su próxima salida a Puerto Rico el sábado cargado con 150 pallets de suministros de ayuda.

Pero los que pudieron salir de isla, el alivio de dejar atrás la tragedia se mezcla con un sentimiento de culpa.

Marta Collazo, quien se reunió con su hija Wanda Collazo en el puerto el martes por la mañana, dejó atrás a dos hijos, nietos y otros familiares en San Juan.

“Todavía tengo dos hijos allí… y la están pasando mal. Es como si allí hubiera caído una bomba atómica, está destruido”, dijo Marta Collazo. “ Pero cuando vi a mi hija, el corazón se me salía del pecho”.

Wanda Collazo estuvo una semana desesperada tratando de comunicarse con su familia tras el paso de María, e incluso le envió mensajes a sus hermanos sobre la posibilidad de evacuar a su madre de 78 años en un barco de crucero. Afortunadamente, un mensaje enviado por WhatsApp finalmente llegó a su destino y sus tres hermanos coordinaron la evacuación de Marta Collazo en el Adventure of the Seas.

Marta Collazo dijo que se quedará un tiempo en el sur de la Florida, hasta que en Puerto Rico haya electricidad y agua potable otra vez, y entonces regresará a su casa. Hasta entonces, espera reunirse con su familia y disfrutar de un buen pernil.

“Comí mucha salchicha e[n el barco], dijo, y esa fue su única queja.

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