Texto completo del Discurso sobre el Estado de la Unión

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Sr. Presidente de la Cámara, Sr. Vicepresidente, miembros del Congreso, Primera Dama de Estados Unidos y compatriotas estadounidenses:

Ha pasado menos de un año desde que estuve en este podio por primera vez, en esta majestuosa cámara, para hablar en nombre del pueblo estadounidense y para abordar sus preocupaciones, sus esperanzas y sus sueños.

Esa noche, nuestra nueva administración ya había tomado medidas rápidas. Una nueva oleada de optimismo ya se extendía por nuestro territorio. Cada día, desde entonces, hemos avanzado con una visión clara y una misión justa: hacer que Estados Unidos sea un gran país nuevamente para todos los estadounidenses.

Durante el último año, hemos logrado un progreso increíble y hemos logrado un éxito extraordinario. Hemos enfrentado desafíos que esperábamos y otros que nunca habríamos podido imaginar. Hemos compartido las cimas de la victoria y los dolores de las dificultades. Sufrimos inundaciones, incendios y tormentas. Pero a pesar de todo, hemos visto la belleza del alma de Estados Unidos y el acero en la columna vertebral de Estados Unidos.

Ningún pueblo en la Tierra es tan intrépido, atrevido o determinado como los estadounidenses. Si hay una montaña, la escalamos. Si hay una frontera, la cruzamos. Si hay un reto, lo vencemos. Si hay una oportunidad, la aprovechamos.

Cada prueba ha forjado nuevos héroes estadounidenses para recordarnos quiénes somos y mostrarnos lo que podemos ser. Vimos a los voluntarios de Cajun Navy corriendo al rescate con sus barcos de pesca para salvar a las personas después de un devastador huracán. Vimos a extraños protegiendo a extraños de una lluvia de disparos en Las Vegas Strip. Escuchamos historias de estadounidenses como la suboficial de la Guardia Costera Ashlee Leppert, quien está aquí esta noche en la galería con Melania. Ashlee estaba a bordo de uno de los primeros helicópteros en la escena en Houston durante el huracán Harvey. Durante 18 horas de viento y lluvia, Ashlee desafió las líneas eléctricas y las aguas profundas, para ayudar a salvar más de 40 vidas. Muchas gracias, Ashlee.

Escuchamos sobre estadounidenses como el bombero David Dahlberg. Él está aquí con nosotros también. David desafió murallas de fuego para rescatar a casi 60 niños atrapados en un campamento de verano de California amenazado por incendios forestales. Para todos los que aún se están recuperando en Texas, Florida, Luisiana, Puerto Rico, las Islas Vírgenes, California y en cualquier otro lugar: estamos con ustedes, los amamos y lo lograremos juntos.

Algunas de las pruebas durante el año pasado tocaron esta cámara muy personalmente. Con nosotros esta noche se encuentra una de las personas más tenaces que haya servido en esta Cámara, un hombre que recibió un balazo, casi muere y volvió a trabajar tres meses y medio después: la Leyenda de Louisiana, el congresista Steve Scalise.

Estamos increíblemente agradecidos por los heroicos esfuerzos de los oficiales de policía del Capitolio, la policía de Alexandria y los médicos, enfermeras y paramédicos que salvaron su vida y las de muchos otros en esta habitación. A raíz de ese terrible tiroteo, nos reunimos no como republicanos o demócratas, sino como representantes del pueblo. Pero no es suficiente unirse solo en momentos de tragedia. Esta noche nos hago un llamamiento a todos para que dejemos de lado nuestras diferencias, busquemos un terreno común y convoquemos a la unidad que necesitamos para cumplir con las personas a quienes debemos servir como funcionarios electos.

Durante el último año, el mundo ha visto lo que siempre supimos: que ningún pueblo en la Tierra es tan intrépido, atrevido o determinado como los estadounidenses. Si hay una montaña, la escalamos. Si hay una frontera, la cruzamos. Si hay un reto, lo vencemos. Si hay una oportunidad, la aprovechamos. Así que comencemos esta noche reconociendo que el Estado de Nuestra Unión es fuerte porque nuestro pueblo es fuerte. Y juntos estamos construyendo un Estados Unidos seguro, fuerte y orgulloso.

Desde las elecciones, hemos creado 2.4 millones de nuevos empleos, incluyendo 200,000 nuevos empleos tan solo en la manufactura. Después de años de estancamiento salarial, finalmente estamos viendo aumento de los salarios. Las solicitudes de desempleo han alcanzado su nivel mínimo en 45 años. El desempleo de los afroestadounidenses se encuentra en la tasa más baja jamás registrada, y el desempleo de los hispanoamericanos también ha alcanzado los niveles más bajos en la historia. La confianza de las pequeñas empresas está en su punto más alto. El mercado de valores ha roto un récord tras otro, ganando 8 billones de dólares en valor. Es una gran noticia para las cuentas de ahorros 401k, jubilación, pensión y universidad de los estadounidenses.

Este es nuestro nuevo momento estadounidense. Nunca ha habido un mejor momento para comenzar a vivir el sueño americano.

Y tal como se lo prometí al pueblo estadounidense desde este podio hace 11 meses, promulgamos la mayor reforma de impuestos y los mayores recortes tributarios en la historia de Estados Unidos. Nuestros recortes tributarios masivos brindan un tremendo alivio a la clase media y las pequeñas empresas.

Para reducir las tasas de impuestos para los laboriosos trabajadores estadounidenses casi duplicamos la deducción estándar para todos. Ahora, los primeros 24,000 dólares que gana una pareja casada están completamente libres de impuestos. También duplicamos el crédito fiscal por hijos. Una típica familia de cuatro que gana 75,000 dólares verá reducida su factura de impuestos en dos mil dólares, recortando su factura de impuestos a la mitad. Este abril será la última vez que presente una declaración bajo el antiguo sistema fallido y millones de estadounidenses tendrán más dinero para llevar a casa a partir del próximo mes.

Eliminamos un impuesto especialmente cruel que recaía principalmente en los estadounidenses que ganaban menos de 50,000 dólares al año, obligándolos a pagar tremendas penalidades simplemente porque no podían pagar los planes de salud ordenados por el gobierno. Rechazamos el núcleo del desastroso Obamacare: el mandato individual ahora ha desaparecido.

Recortamos la tasa de impuestos a las empresas del 35% hasta el 21%, por lo que las empresas estadounidenses pueden competir contra cualquier otra en el mundo y ganar. Se estima que estos cambios aumentarán el ingreso familiar promedio en más de 4,000 dólares. Las pequeñas empresas también han recibido un recorte tributario enorme y ahora pueden deducir el 20% de sus ingresos comerciales.

Aquí esta noche están Steve Staub y Sandy Keplinger de Staub Manufacturing, una pequeña empresa en Ohio. Acaban de terminar el mejor año en sus 20 años de historia. Gracias a la reforma tributaria están repartiendo aumentos, contratando a otras 14 personas y expandiéndose al edificio contiguo.

Uno de los empleados de Staub, Corey Adams, también está con nosotros esta noche. Corey es un trabajador estadounidense. Se mantuvo a sí mismo durante la secundaria, perdió su trabajo durante la recesión de 2008 y más tarde fue contratado por Staub, donde se entrenó para convertirse en soldador. Al igual que muchos estadounidenses trabajadores, Corey planea invertir su aumento proveniente de la reducción de impuestos en su nuevo hogar y en la educación de sus dos hijas. Por favor, únanse a mí en felicitar a Corey.

Desde que aprobamos los recortes de impuestos, aproximadamente tres millones de trabajadores ya han recibido bonos por reducción de impuestos; muchos de ellos de miles de dólares por trabajador. Apple acaba de anunciar que planea invertir un total de 350,000 millones de dólares en Estados Unidos, y contratar a otros 20,000 trabajadores.

Este es nuestro nuevo momento estadounidense. Nunca ha habido un mejor momento para comenzar a vivir el sueño americano. Entonces, para cada ciudadano que me esté observando desde su hogar esta noche, sin importar dónde haya estado o de dónde venga, este es su momento. Si trabajas duro, si crees en ti mismo, si crees en Estados Unidos, entonces puedes soñar cualquier cosa, puedes ser cualquier cosa, y juntos, podemos lograr cualquier cosa.

Esta noche quiero hablar sobre qué tipo de futuro vamos a tener y qué tipo de nación vamos a ser. Todos nosotros, juntos, como un equipo, un pueblo y una familia estadounidense. Todos compartimos el mismo hogar, el mismo corazón, el mismo destino y la misma gran bandera estadounidense. Juntos estamos redescubriendo el estilo estadounidense.

En Estados Unidos sabemos que la fe y la familia, no el gobierno y la burocracia, son el centro de la vida estadounidense. Nuestro lema es “en dios confiamos”. Y celebramos a nuestra policía, nuestro ejército y nuestros increíbles veteranos como héroes que merecen nuestro apoyo total e inquebrantable.

Aquí esta noche se encuentra Preston Sharp, un niño de 12 años de Redding, California, quien notó que las tumbas de los veteranos no estaban marcadas con banderas el Día de los Veteranos. Decidió cambiar eso y comenzó un movimiento que ahora ha colocado 40,000 banderas en las tumbas de nuestros grandes héroes. Preston, Muy buen trabajo. Jóvenes patriotas como Preston nos enseñan a todos sobre nuestro deber cívico como estadounidenses.

El respeto de Preston hacia aquéllos que han servido a nuestra nación nos recuerda por qué saludamos nuestra bandera, por qué ponemos nuestras manos en nuestros corazones para el juramento de lealtad, y por qué nos paramos con orgullo para escuchar el himno nacional.

Los estadounidenses aman a su país. Y merecen un gobierno que les muestre el mismo amor y lealtad a cambio. Durante el último año, hemos tratado de restaurar los lazos de confianza entre nuestros ciudadanos y su gobierno. Trabajando conjuntamente con el Senado, estamos nombrando jueces que interpretarán la Constitución tal como está escrita, incluyendo un nuevo gran juez de la Corte Suprema y más jueces de tribunales de circuito que cualquier nueva administración en la historia de nuestro país.

Defendemos nuestra segunda enmienda y hemos tomado medidas históricas para proteger la libertad religiosa. Y estamos cumpliendo con nuestros valientes veteranos, incluyendo el darles a nuestros veteranos opciones en sus decisiones de atención médica. El año pasado, el Congreso también aprobó y yo firmé la Ley de Responsabilidad de la Administración de Veteranos (VA). Desde su aprobación, mi administración ya ha eliminado a más de 1,500 empleados de VA que no les brindaban a nuestros veteranos el cuidado que merecen; y estamos contratando personas talentosas que aman a nuestros veteranos tanto como nosotros. No me detendré hasta que nuestros veteranos sean debidamente atendidos, lo cual les prometí desde el comienzo de este gran viaje.

Todos los estadounidenses merecen responsabilidad y respeto y eso es lo que les estamos dando. Así que esta noche solicito al Congreso que otorgue poder a cada secretario del gabinete para recompensar a los buenos trabajadores y para despedir a los empleados federales que socaven la confianza pública o que le fallen al pueblo estadounidense.

La era de la sumisión económica ha terminado. De ahora en adelante esperamos que las relaciones comerciales sean justas y sean recíprocas. Trabajaremos para corregir los malos tratos comerciales y negociar nuevos.

En nuestro esfuerzo por hacer que Washington sea responsable, hemos eliminado más regulaciones en nuestro primer año que cualquier otra administración en la historia. Hemos terminado la guerra contra la energía estadounidense y hemos terminado la guerra contra el carbón limpio. Ahora somos exportadores de energía al mundo.

En Detroit detuve los mandatos del gobierno que paralizaban a los trabajadores automotrices de Estados Unidos, para que podamos hacer que la ciudad del motor acelere sus motores una vez más. Muchas compañías automotrices ahora están construyendo y expandiendo plantas en Estados Unidos, algo que no habíamos visto en décadas. Chrysler está mudando una planta importante de México a Michigan, Toyota y Mazda están abriendo una planta en Alabama. Pronto, se abrirán plantas en todo el país.

Todas estas son noticias que los estadounidenses no están acostumbrados a escuchar; durante muchos años, las empresas y los empleos nos abandonaron. Pero ahora vuelven. Todos los días se desarrolla un emocionante progreso. Para acelerar el acceso a curas revolucionarias y medicamentos genéricos asequibles el año pasado la FDA aprobó más medicamentos y dispositivos médicos nuevos y genéricos que nunca antes en nuestra historia.

También creemos que los pacientes con afecciones terminales deberían tener acceso a tratamientos experimentales que podrían salvarles la vida. Las personas con enfermedades terminales no deberían tener que ir de país en país buscando una cura. Quiero darles una oportunidad aquí en casa. Es hora de que el Congreso les dé a estos maravillosos estadounidenses el derecho a intentar.

Una de mis mayores prioridades es reducir el precio de los medicamentos por receta. En muchos otros países estos medicamentos cuestan mucho menos de lo que pagamos en Estados Unidos. Es por eso que le he ordenado a mi administración que haga de la corrección de la injusticia de los altos precios de los medicamentos una de nuestras principales prioridades. Los precios bajarán.

Estados Unidos también ha dejado atrás décadas de acuerdos comerciales injustos que sacrificaron nuestra prosperidad y enviaron al extranjero nuestras empresas, nuestros empleos y la riqueza de nuestra nación. La era de la sumisión económica ha terminado. De ahora en adelante esperamos que las relaciones comerciales sean justas y sean recíprocas. Trabajaremos para corregir los malos tratos comerciales y negociar nuevos. Y protegeremos a los trabajadores estadounidenses y la propiedad intelectual estadounidense a través de una estricta aplicación de nuestras reglas comerciales.

Conforme reconstruimos nuestras industrias, también es el momento de reconstruir nuestra deteriorada infraestructura. Estados Unidos es una nación de constructores. Construimos el Empire State Building en solo un año; ¿no es una desgracia que ahora pueda tomar diez años conseguir la aprobación de un permiso para una simple calle? Les pido a ambos partidos que se unan para brindarnos la infraestructura segura, rápida, confiable y moderna que nuestra economía necesita y nuestro pueblo merece.

Esta noche hago un llamado al Congreso para que elabore un proyecto de ley que genere al menos 1.5 billones de dólares para las nuevas inversiones en infraestructura que necesitamos. Cada dólar federal debe apalancarse mediante la asociación con los gobiernos estatales y locales y, cuando sea conveniente, aprovechando la inversión del sector privado para corregir permanentemente el déficit de infraestructura. Cualquier proyecto de ley también debe simplificar el proceso de obtención y aprobación de permisos; hasta un máximo de dos años y quizás incluso uno. Juntos podemos recuperar nuestra herencia de constructores.

Construiremos nuevos y relucientes caminos, puentes, carreteras, ferrocarriles y vías fluviales en todo nuestro territorio. Y lo haremos con el corazón estadounidense, manos estadounidenses y determinación estadounidense.

Queremos que cada estadounidense conozca la dignidad de un duro día de trabajo, queremos que cada niño esté seguro en su hogar por la noche y queremos que cada ciudadano se sienta orgulloso de esta tierra que amamos. Podemos sacar a nuestros ciudadanos de la ayuda socialA y llevarlos a los empleos, de la dependencia a la independencia y de la pobreza a la prosperidad.

A medida que los recortes tributarios creen nuevos empleos, invirtamos en el desarrollo de la fuerza laboral y la capacitación laboral. Abramos grandes escuelas vocacionales para que nuestros futuros trabajadores puedan aprender un oficio y desarrollar todo su potencial. Y apoyemos a las familias trabajadoras apoyando la baja familiar remunerada.

A medida que Estados Unidos recupera su fortaleza, las oportunidades deben extenderse a todos los ciudadanos. Es por eso que este año nos embarcaremos en la reforma de nuestras cárceles para ayudar a los ex reclusos que han cumplido sus sentencias a tener segundas oportunidades.

Las comunidades en apuros, especialmente las comunidades de inmigrantes, también recibirán ayuda de las políticas de inmigración que se enfocan en los mejores intereses de los trabajadores estadounidenses y las familias estadounidenses. Durante décadas, las fronteras abiertas han permitido que las drogas y las pandillas se esparzan por nuestras comunidades más vulnerables. Han permitido que millones de trabajadores de bajos salarios compitan por empleos y salarios contra los estadounidenses más pobres. Lo más trágico es que han causado la pérdida de muchas vidas inocentes.

Aquí esta noche se encuentran dos padres y dos madres: Evelyn Rodríguez, Freddy Cuevas, Elizabeth Alvarado y Robert Mickens. Sus dos hijas adolescentes –Kayla Cuevas y Neesa Mickens– eran amigas cercanas en Long Island. Pero en septiembre de 2016, en vísperas del 16 cumpleaños de Neesa, ninguna de las dos llegó a casa. Estas dos preciosas niñas fueron brutalmente asesinadas mientras caminaban juntas en su ciudad natal. Seis miembros de la salvaje pandilla MS-13 han sido acusados de los asesinatos de Kayla y Neesa. Muchos de estos pandilleros aprovecharon las flagrantes lagunas en nuestras leyes para ingresar al país como menores extranjeros no acompañados y terminaron en la escuela secundaria de Kayla y Neesa.

Evelyn, Elizabeth, Freddy y Robert: esta noche, todos en esta cámara rezarán por ustedes. Todos en Estados Unidos sufren por ustedes. Y 320 millones de corazones se rompen por ustedes. No podemos imaginar la profundidad de su tristeza, pero podemos asegurarnos de que otras familias nunca tengan que soportar ese dolor. [Por favor, pónganse de pie].

Esta noche hago un llamado al Congreso para que finalmente cierre las lagunas mortales que les han permitido a la MS-13 y otros criminales entrar a nuestro país. Hemos propuesto una nueva legislación que arreglará nuestras leyes de inmigración y apoyará a nuestros agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza, para que esto no vuelva a ocurrir nunca más.

Estados Unidos es un país compasivo. Nos llena de orgullo que hacemos más que cualquier otro país para ayudar a los necesitados, a los que están en apuros y a los desfavorecidos de todo el mundo. Pero como presidente de Estados Unidos mi mayor lealtad, mi mayor compasión, mi preocupación constante es por los hijos de Estados Unidos, los trabajadores estadounidenses en apuros y las comunidades olvidadas de Estados Unidos.

Quiero que nuestra juventud crezca para que logre grandes cosas. Quiero que nuestros pobres tengan su oportunidad para levantarse. Así que esta noche extiendo una mano abierta para trabajar con miembros de ambos partidos, demócratas y republicanos, para proteger a nuestros ciudadanos de todos los orígenes, colores, religiones y credos. Mi deber y el deber sagrado de cada funcionario electo en esta cámara es defender a los estadounidenses -proteger su seguridad, sus familias, sus comunidades, y su derecho al sueño americano. Porque los estadounidenses también son soñadores (dreamers).

Bajo el fallido sistema actual un solo inmigrante puede traer prácticamente números ilimitados de parientes lejanos. Bajo nuestro plan nos enfocamos en la familia inmediata al limitar los patrocinios a los cónyuges e hijos menores de edad. Esta reforma vital es necesaria no solo para nuestra economía, sino también para nuestra seguridad y nuestro futuro.

Aquí esta noche se encuentra un líder de los esfuerzos por defender nuestro país: el agente especial de investigaciones de seguridad nacional Celestino Martínez –le dicen CJ–. CJ sirvió 15 años en la Fuerza Aérea antes de convertirse en agente del ICE y pasar los últimos 15 años luchando contra la violencia de las pandillas y sacando criminales peligrosos de nuestras calles. En determinado momento, los líderes de la MS-13 ordenaron el asesinato de CJ. Pero él no se doblegó ante las amenazas o el miedo. En mayo pasado encabezó una operación para rastrear a los miembros de pandillas en Long Island. Su equipo ha arrestado a casi 400, incluidos más de 220 de la MS-13. CJ. Has hecho un gran trabajo, ahora debemos hacer que el Congreso te envíe algunos refuerzos.

En las próximas semanas, la Cámara y el Senado votarán sobre un paquete de reforma migratoria. En los últimos meses mi administración se ha reunido extensamente con demócratas y republicanos para diseñar un enfoque bipartidista hacia la reforma migratoria. Sobre la base de estas discusiones presentamos al Congreso una propuesta detallada que debe ser respaldada por ambos partidos como un compromiso justo –uno en el que nadie obtiene todo lo que desea, pero en el que nuestro país recibe las reformas fundamentales que necesita–.

He aquí los cuatro pilares de nuestro plan: El primer pilar de nuestro marco ofrece generosamente un camino hacia la ciudadanía para 1.8 millones de inmigrantes ilegales que fueron traídos aquí por sus padres a una edad temprana –eso cubre casi tres veces más que la administración anterior–. Bajo nuestro plan, aquellos que cumplan con los requisitos de educación y trabajo y muestren buen carácter moral podrán convertirse en ciudadanos estadounidenses con plenos derechos.

El segundo pilar asegura completamente la frontera. Eso significa construir un muro en la frontera sur y significa contratar más héroes como CJ para mantener nuestras comunidades a salvo. Fundamentalmente, nuestro plan cierra las terribles lagunas explotadas por criminales y terroristas para ingresar a nuestro país y finalmente pone fin a la práctica peligrosa de capturar y liberar.

El tercer pilar le pone fin a la lotería de visas, un programa que distribuye al azar ‘green cards’ sin tener en cuenta la habilidad, el mérito o la seguridad de nuestro pueblo. Es hora de comenzar a avanzar hacia un sistema de inmigración basado en el mérito, uno que admita personas que estén calificadas, que quieran trabajar, que contribuyan a nuestra sociedad y que amen y respeten a nuestro país.

El pilar cuarto y final protege a la familia nuclear al ponerle fin a la migración en cadena. Bajo el fallido sistema actual un solo inmigrante puede traer prácticamente números ilimitados de parientes lejanos. Bajo nuestro plan nos enfocamos en la familia inmediata al limitar los patrocinios a los cónyuges e hijos menores de edad. Esta reforma vital es necesaria no solo para nuestra economía, sino también para nuestra seguridad y nuestro futuro.

En las últimas semanas dos ataques terroristas en Nueva York fueron posibles debido a la lotería de visas y la migración en cadena. En la era del terrorismo, estos programas presentan riesgos que ya no podemos permitirnos. Es hora de reformar estas obsoletas regulaciones de inmigración y finalmente llevar nuestro sistema de inmigración al siglo XXI.

Estos cuatro pilares representan un compromiso intermedio, que creará un sistema de inmigración seguro, moderno y legal. Durante más de 30 años Washington ha intentado resolver este problema y no ha podido. Este Congreso puede ser el que finalmente lo haga realidad. Lo más importante es que estos cuatro pilares producirán una legislación que cumpla mi compromiso de solo firmar un proyecto de ley que coloque a Estados Unidos primero. Así que vamos a unirnos, dejemos de lado la política y finalmente hagamos el trabajo.

Estas reformas también respaldarán nuestra respuesta a la terrible crisis de la adicción a los opiáceos y las drogas. En 2016 perdimos a 64,000 estadounidenses por sobredosis de drogas. 174 muertes por día. Siete por hora. Debemos ser mucho más severos con los traficantes de drogas si queremos tener éxito en detener este flagelo. Mi administración se compromete a luchar contra la epidemia de drogas y ayudar a darles tratamiento a quienes lo necesitan. La lucha será larga y difícil pero, como siempre hacen los estadounidenses, nosotros prevaleceremos.

Como hemos visto esta noche, los desafíos más difíciles sacan lo mejor de Estados Unidos. Vemos una vívida expresión de esta verdad en la historia de la familia Holets de Nuevo México. Ryan Holets tiene 27 años y es oficial del departamento de Policía de Albuquerque. Está aquí esta noche con su esposa Rebecca. El año pasado, Ryan estaba de servicio cuando vio a una mujer embarazada sin hogar que se preparaba para inyectarse heroína. Cuando Ryan le dijo que iba a dañar a su bebé nonato, ella comenzó a llorar. Ella le dijo que no sabía a quién recurrir, pero deseaba desesperadamente un hogar seguro para su bebé. En ese momento, Ryan dijo que sintió que dios le hablaba: “Lo harás, porque puedes”. Sacó una foto de su esposa y sus cuatro hijos. Luego, se fue a su casa a contarle a su esposa Rebecca. En un instante, ella acordó adoptar. Los Holets llamaron a su nueva hija Hope (Esperanza). Ryan y Rebecca, encarnan la bondad de nuestra nación. Gracias y felicitaciones.

A medida que reconstruimos la fortaleza y la confianza de Estados Unidos en casa también estamos restableciendo nuestra fortaleza y reputación en el extranjero. En todo el mundo enfrentamos regímenes deshonestos, grupos terroristas y rivales como China y Rusia que desafían nuestros intereses, nuestra economía y nuestros valores. Al enfrentar estos peligros sabemos que la debilidad es el camino más seguro hacia el conflicto y el poder incomparable es el medio más seguro de nuestra defensa. Por esta razón, le pido al Congreso que finalice el peligroso secuestro de la defensa y financie plenamente nuestro gran ejército.

Como parte de nuestra defensa debemos modernizar y reconstruir nuestro arsenal nuclear con la esperanza de nunca tener que usarlo, pero haciéndolo tan fuerte y poderoso que disuada cualquier acto de agresión. Quizás algún día en el futuro habrá un momento mágico en que los países del mundo se reúnan para eliminar sus armas nucleares. Lamentablemente, ese momento no ha llegado aún.

El año pasado también prometí que trabajaríamos con nuestros aliados para borrar a ISIS de la faz de la tierra. Un año más tarde, me enorgullece informar que la coalición para derrotar a ISIS ha liberado casi el 100% del territorio que una vez tuvieron estos asesinos en Iraq y Siria. Pero hay mucho más trabajo por hacer. Continuaremos nuestra lucha hasta que ISIS sea derrotado.

El sargento primero Justin Peck se encuentra aquí esta noche. Cerca de Al Raqa en noviembre pasado, Justin y su camarada, el Primer Contramaestre Kenton Stacy, estaban en una misión para limpiar los edificios que ISIS había llenado de explosivos para que los civiles pudieran regresar a la ciudad. Al despejar el segundo piso de un importante hospital, Kenton Stacy resultó gravemente herido por una explosión. Inmediatamente, Justin se metió al edificio lleno de trampas explosivas y encontró a Kenton en mal estado. Aplicó presión a la herida y le insertó un tubo para reabrir una vía respiratoria. Luego, le realizó RCP durante 20 minutos seguidos durante el transporte terrestre y mantuvo la respiración artificial durante dos horas de cirugía de emergencia. Kenton Stacy habría muerto si no fuera por el amor desinteresado de Justin hacia un compañero guerrero. Esta noche, Kenton se está recuperando en Texas. Al Raqa ha sido liberada. Y Justin lleva su nueva Estrella de Bronce, con una V de “Valor”. Sargento primero Peck: todo Estados Unidos te saluda.

Los terroristas que hacen cosas como colocar bombas en hospitales civiles son malvados. Cuando sea posible, los aniquilaremos. Cuando sea necesario, debemos ser capaces de detenerlos y cuestionarlos. Pero debemos ser claros: los terroristas no son simplemente criminales. Son combatientes enemigos ilegales. Y cuando son capturados en el extranjero, deben ser tratados como los terroristas que son. En el pasado, hemos liberado tontamente a cientos de peligrosos terroristas solo para volver a encontrarlos en el campo de batalla; incluido el líder de ISIS, al-Baghdadi. Así que hoy estoy cumpliendo otra promesa. Acabo de firmar una orden que ordena al secretario Mattis que vuelva a examinar nuestra política de detención militar y que mantenga abiertas las instalaciones de detención en la bahía de Guantánamo.

También le pido al Congreso que se asegure de que en la lucha contra ISIS y Al Qaeda continuemos teniendo todo el poder necesario para detener a los terroristas –donde sea que los persigamos–. Nuestros guerreros en Afganistán también tienen nuevas reglas de enfrentamiento. Junto con sus heroicos socios afganos, nuestro ejército ya no se ve socavado por plazos artificiales y ya no le contamos a nuestros enemigos nuestros planes.

El mes pasado también tomé una medida aprobada unanimemente por el Senado de Estados Unidos apenas meses antes: reconocí a Jerusalén como la capital de Israel. Poco después, decenas de países votaron en la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el derecho soberano de Estados Unidos a hacer este reconocimiento. En 2016 los contribuyentes estadounidenses generosamente enviaron a esos mismos países más de 20,000 millones de dólares en ayuda. Es por eso que esta noche le pido al Congreso que apruebe leyes para ayudar a garantizar que los dólares estadounidenses para ayuda al extranjero siempre sirvan a los intereses estadounidenses y solo vayan a los amigos de Estados Unidos.

A medida que fortalecemos las amistades en todo el mundo, también estamos restaurando la claridad sobre nuestros adversarios. Cuando el pueblo de Irán se levantó contra los crímenes de su corrupta dictadura no me quedé en silencio. Estados Unidos está con el pueblo de Irán en su valiente lucha por la libertad. Le pido al Congreso que aborde los defectos fundamentales en el terrible acuerdo nuclear con Irán.

Mi administración también ha impuesto severas sanciones a las dictaduras comunistas y socialistas en Cuba y Venezuela. Pero ningún régimen ha oprimido a sus propios ciudadanos más total o brutalmente que la cruel dictadura de Corea del Norte. La búsqueda imprudente de Corea del Norte de misiles nucleares podría muy pronto amenazar nuestra patria. Estamos llevando a cabo una campaña de presión máxima para evitar que eso suceda. Las experiencias previas nos han enseñado que la complacencia y las concesiones solo invitan a la agresión y la provocación. No repetiré los errores de las administraciones anteriores que nos pusieron en esta peligrosa posición. Solo necesitamos ver el carácter depravado del régimen de Corea del Norte para comprender la naturaleza de la amenaza nuclear que podría representar para Estados Unidos y nuestros aliados.

Otto Warmbier era un estudiante muy trabajador de la Universidad de Virginia. En su camino a estudiar en el extranjero en Asia, Otto se unió a una gira por Corea del Norte. Al concluir, este maravilloso joven fue arrestado y acusado de crímenes contra el estado. Después de un juicio vergonzoso, la dictadura condenó a Otto a quince años de trabajos forzados, antes de regresarlo a Estados Unidos en junio pasado horriblemente herido y al borde de la muerte. Falleció pocos días después de su regreso.

Los padres de Otto, Fred y Cindy Warmbier, están con nosotros esta noche, junto con el hermano y la hermana de Otto, Austin y Greta. [Por favor, pónganse de pie]. Son poderosos testigos de un peligro que amenaza nuestro mundo, y su fuerza nos inspira a todos. Esta noche nos comprometemos a honrar la memoria de Otto con voluntad estadounidense.

Finalmente nos acompaña un testigo más de la ominosa naturaleza de este régimen. Su nombre es el Sr. Ji Sung-Ho. En 1996 Sung-ho era un niño hambriento en Corea del Norte. Un día intentó robar carbón de un vagón de ferrocarril para intercambiarlo por algunas migajas de comida. En el proceso se desmayó en las vías del tren agotado por el hambre. Se despertó cuando un tren pasó por sus extremidades. Luego soportó múltiples amputaciones sin nada para aliviar el dolor. Su hermano y su hermana dieron la poca comida que tenían para ayudarlo a recuperarse, y comieron tierra ellos mismos, lo que retardó de forma permanente sus propios crecimientos. Más tarde, fue torturado por las autoridades norcoreanas después de regresar de una breve visita a China. Sus torturadores querían saber si se había reunido con algún cristiano. Sí lo había hecho y había decidido ser libre.

Sung-ho viajó miles de millas en muletas a través de China y el sudeste de Asia hacia la libertad. La mayor parte de su familia lo siguió. Su padre fue atrapado tratando de escapar y fue torturado hasta la muerte. Actualmente vive en Seúl donde rescata a otros desertores y transmite hacia Corea del Norte lo que el régimen más teme: la verdad. Hoy tiene una nueva pierna, pero Sung-ho, entiendo que aún conservas esas muletas como un recordatorio de lo lejos que has llegado. Tu gran sacrificio es una inspiración para todos nosotros.

La historia de Sung-Ho es un testimonio del anhelo de cada alma humana de vivir en libertad. Fue ese mismo anhelo de libertad el que hace casi 250 años dio a luz un lugar especial llamado Estados Unidos. Era un pequeño grupo de colonias atrapadas entre un gran océano y una vasta zona silvestre. Pero era el hogar de personas increíbles con una idea revolucionaria: que podían gobernarse a sí mismas, que podrían trazar su propio destino. Juntas podrían iluminar el mundo. Eso es lo que siempre ha definido a nuestro país. Eso es lo que los estadounidenses siempre han defendido, siempre han intentado lograr y siempre han logrado.

Sobre la cúpula de este Capitolio se encuentra la Estatua de la Libertad. Se yergue alta y digna entre los monumentos de nuestros antepasados que lucharon, vivieron y murieron para protegerla. Monumentos a Washington y Jefferson, a Lincoln y King. Monumentos conmemorativos a los héroes de Yorktown y Saratoga. A los jóvenes estadounidenses que derramaron su sangre en las costas de Normandía y los campos más allá. Y otros que murieron en las aguas del Pacífico y los cielos en Asia.

Y la libertad se alza sobre un monumento más: este. Este Capitolio: este monumento vivo al pueblo estadounidense. Un pueblo cuyos héroes viven no solo en el pasado, sino a nuestro alrededor, defendiendo la esperanza, el orgullo y el estilo americano. Trabajan en todos los oficios. Se sacrifican para formar una familia. Cuidan a nuestros hijos en casa. Defienden nuestra bandera en el exterior. Son madres fuertes y niños valientes. Son bomberos, policías, agentes fronterizos, médicos e infantes de marina. Pero, por encima de todo, son estadounidenses. Y este Capitolio, esta ciudad, esta nación, les pertenece a ellos. Nuestra tarea es respetarlos, escucharlos, servirlos, protegerlos — y ser siempre dignos de ellos.

Los estadounidenses llenan el mundo con arte y música. Empujan los límites de la ciencia y los descubrimientos. Y siempre nos recuerdan lo que nunca deberíamos olvidar: El pueblo soñó con este país. El Pueblo contruyó este país, y es el pueblo quien está haciendo de Estados Unidos un gran país nuevamente . Mientras nos sintamos orgullosos de quiénes somos y por lo que luchamos no hay nada que no podamos lograr.

Mientras tengamos confianza en nuestros valores, fe en nuestros ciudadanos y confianza en nuestro Dios, no fallaremos. Nuestras familias prosperarán. Nuestro pueblo prosperará. ¡Y nuestra nación será siempre segura y fuerte, orgullosa y poderosa y libre! ¡Gracias, y que dios bendiga a Estados Unidos! ¡Buenas noches!