Tres ciudades de EEUU demandan por base de datos de armas

NUEVA YORK (AP) – Tres ciudades de Estados Unidos interpusieron el martes una demanda contra el Departamento de Defensa, al que acusan de no incluir a muchos militares inhabilitados para portar armas en la base de datos policial.

La demanda, presentada por Nueva York, San Francisco y Filadelfia argumenta que esa falla permitió la masacre de 26 personas en una iglesia de Texas el mes pasado.

“Esta falla de parte del Departamento de Defensa ha llevado a la pérdida de vidas inocentes al dejar que criminales con intenciones nefastas puedan comprar armas”, dijo el alcalde de Nueva York Bill de Blasio en un comunicado. “La ciudad de Nueva York se suma a Filadelfia y San Francisco para denunciar al Departamento de Defensa y exigir que esa dependencia cumpla con la ley y corrija su sistema defectuoso”.

Las agencias policiales regionales y municipales usan la base de datos nacional mantenida por el FBI para regular las ventas de armas y evitar que caigan en manos de personas con pasado criminal. La base de datos tiene que estar actualizada para poder ser eficaz, dice la demanda.

La querella, presentada en el tribunal federal de Alexandria, Virginia, pide un interdicto y mayor control de los tribunales para obligar al Departamento de Defensa a cumplir la normativa de entregar la información relevante.

Oficiales castrenses han reconocido que hay fallas en el proceso de incluir informes en la base de datos.

Un portavoz del Pentágono dijo el martes que no podía hacer comentarios específicos sobre la demanda.

“El Departamento sigue trabajando con los servicios a la vez que revisa y refina sus políticas y procedimientos para garantizar que los antecedentes penales pertinentes sean enviados al FBI”, dijo Tom Crosson, un vocero del Pentágono.

La demanda dice que las fallas en el Departamento de Defensa permitieron matanzas como la perpetrada por Devin P. Kelley, quien fue miembro de la Fuerza Aérea y quien había sido convicto de agredir a familiares y por lo tanto estaba inhabilitado para comprar un arma. Debido a que no había información que lo descalificara en la base de datos, Kelley pudo comprar un fusil y matar a 26 personas el 5 de noviembre en una iglesia en Sutherland Springs, Texas.

Jefes de la Fuerza Aérea han admitido que la institución no reportó debidamente al FBI los antecedentes penales de Kelley y que hubo “varias docenas” de problemas similares. Han dicho que el procedimiento estaba en su normativa, pero que hubo fallas en el cumplimiento y en la capacitación del personal.

El Ejército también ha admitido que ha tenido fallas en esa área.

Hace pocos días la inspectoría interna del Pentágono halló una “cantidad perturbadora” de fallas entre los servicios armados en cuanto a la entrega de información sobre antecedentes penales al FBI. El secretario de Justicia Jeff Sessions ha ordenado una investigación exhaustiva de los procedimientos que se usan para manejar esas bases de datos.

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