Trump considera “improbable” que sea entrevistado por fiscal especial

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el miércoles que considera “improbable” que vaya a tener que ser interrogado por el fiscal especial Robert Mueller, que investiga la interferencia rusa en las elecciones de 2016, reiterando que “no hubo colusión”.

Trump hizo el comentario durante una conferencia de prensa luego de una reunión con la primera ministra de Noruega, Erna Solberg.

“No hubo absolutamente ninguna colusión. Todo el mundo lo sabe. He estado once meses en la Casa Blanca y han tenido (los demócratas) esta falsa nube sobre esta administración y le ha hecho daño a nuestro gobierno”, señaló el presidente.

“Parece poco probable que incluso tenga una entrevista”, aseguró el presidente. “Hay una colusión, pero es realmente entre los demócratas y los rusos”, dijo, y agregó: “La caza de brujas continúa”.

Según los informes, Mueller planteó la posibilidad de interrogar a Trump durante una reunión con los abogados de Trump a finales de diciembre.

De acuerdo al poeriódico The Washington Post, que fue el primero en publicar sobre la posibilidad del interrogatorio, el encuentro entre Mueller o sus allegados con el presidente podría tener lugar en las próximas semanas.

Hasta el momento, la investigación ha resultado en la acusación del exjefe de campaña, Paul Manafort, y una declaración de culpabilidad del ex asesor de seguridad nacional Mike Flynn.

El equipo de Mueller entrevistó a varios asesores de Trump, incluido su yerno, Jared Kushner, y el ex jefe de gabinete, Reince Priebus.

Previamente el miércoles, Trump dijo que la investigación es “la mayor caza de brujas en la historia de Estados Unidos”.

Trump también atacó a la senadora demócrata por California, Dianne Feinstein, calificándola de “soplona” porque el martes publicó una transcripción de una entrevista realizada en agosto con el jefe de una firma que produjo un dossier que contenía denuncias sobre la campaña presidencial de Trump y Rusia.

Feinstein es miembro de la Comisión Judicial del Senado que recibió los documentos de Glenn Simpson, cofundador del grupo de investigación Fusion GPS. Simpson dijo que entregó el dossier sobre Trump al FBI porque estaba “muy preocupado” por un potencial tema de seguridad nacional.

“El hecho de que la soplona Dianne Feinstein, que en numerosas ocasiones ha declarado que no se han encontrado [pruebas de] la colusión entre Trump/Rusia, divulgue testimonios de una manera tan antojadiza y posiblemente ilegal, totalmente sin autorización, es una vergüenza”, dijo Trump en un tuit.

Trump le deseó una elección “primaria dura” contra ella, a pesar de que ser una demócrata y el republicano Trump no tiene influencia sobre los asuntos políticos demócratas.

Feinstein publicó unilateralmente la larga transcripción del testimonio de Simpson sin anunciárselo al bloque republicano mayoritario en la Comisión Judicial.

¿Conspiración ilegal?

La firma de Simpson contrató a Christopher Steele, un ex espía británico, para producir el dossier, y esa investigación fue pagada por los demócratas, incluida la campaña de la opositora de Trump, la demócrata Hillary Clinton.

Un sitio web conservador había solicitado con anterioridad información sobre Trump a través de Fusion GPS, pero detuvo su investigación sobre el candidato republicano una vez que se hizo evidente que él sería el nominado por su partido. Posteriormente, un abogado de la campaña de Clinton y el Comité Nacional Demócrata comenzaron a pagar a GPS Fusion para investigar el pasado de Trump.

“Desde mi perspectiva, había un problema de aplicación de la ley sobre si había una conspiración ilegal para violar las leyes de campaña”, dijo Simpson.

Trump desestimó el expediente y negó repetidamente que su campaña confabulara con Rusia. Trump ha sostenido que las investigaciones son una excusa de los demócratas para explicar su sorpresiva victoria sobre Clinton, una ex secretaria de estado.

Simpson dijo que Steele también le dijo que el FBI creía que la información en el expediente “podría ser creíble” porque tenían una fuente dentro de la organización Trump que “indicó lo mismo”.

“Fue alguien como nosotros quien decidió levantar el teléfono e informar algo”, dijo Simpson.

Los puntos sobre las íes

Feinstein, principal demócrata en la Comisión Judicial, dijo que Simpson solicitó que la transcripción de su testimonio se divulgara al público y dijo que el pueblo estadounidense merecía la oportunidad de ver sus palabras y juzgar por sí mismo.

“Las insinuaciones y la desinformación que circulan sobre la transcripción son parte de un esfuerzo profundamente preocupante para socavar la investigación sobre una posible colusión y obstrucción de la justicia. La única forma de dejar las cosas claras es hacer pública la transcripción”, dijo Feinstein en un comunicado.

El presidente la Comisión Judicial, Charles Grassley, republicano por Iowa, se opuso a la publicación del testimonio de Feinstein. Un portavoz de Grassley, Taylor Foy, calificó las acciones de Feinstein como “confusas” y dijo que había socavado la “capacidad del comité para obtener un testimonio voluntario sincero relacionado con los recuerdos independientes de futuros testigos”.

La comisión lleva a cabo una de varias investigaciones sobre la influencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 y las posibles conexiones con la campaña de Trump.

Las agencias de inteligencia estadounidenses concluyeron el año pasado que Rusia había llevado a cabo una campaña para atacar las elecciones con el objetivo de perjudicar las posibilidades de ganar de Clinton mientras aumentaba las posibilidades de Trump.

Además, Mueller está investigando si Trump obstruyó la justicia al despedir al exjefe del FBI, James Comey, cuando Comey dirigía la investigación sobre Rusia antes de que Mueller fuera designado para hacerse cargo de la pesquisa.