Trump ordena la revisión del acuerdo de EE.UU. con Irán

Durante la campaña electoral, a Donald Trump se le acabaron los adjetivos para denostar el acuerdo nuclear que su antecesor, Barack Obama, impulsó con Irán: catastrófico, calamitoso, «el acuerdo más estúpido que he visto en toda mi vida»…

Ahora la Administración que él dirige se ha tenido que enfrentar a un hecho: Irán está cumpliendo las condiciones que le marca el acuerdo para evitar que desarrolle un arsenal nuclear. El martes por la noche, el secretario de Estado, Rex Tillerson, envió una carta al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, en la que constataba que Irán «ha cumplido hasta el 18 de abril» con sus compromisos. Según los términos del acuerdo, el Departamento de Estado debe informar cada 90 días sobre el seguimiento o no de esos compromisos, y esta era la primera vez que ocurría desde que Trump llegó a la Casa Blanca.

La carta, sin embargo, añade que Trump ha ordenador una revisión del acuerdo por el que se levantaron las sanciones a Teherán. La revisión, que será liderada por el Consejo de Seguridad Nacional, deberá determinar si esa suspensión de las sanciones «es vital para los intereses de seguridad nacional de EE.UU.». La misiva insiste en la preocupación de la Casa Blanca por el papel de Irán como «estado patrocinador del terrorismo a través de muchas plataformas y métodos».

Salida complicada

La aparente contradicción -EE.UU. reconoce que Irán cumple el acuerdo, pero ordena su revisión- es una forma de encajar un problema habitual para Trump: la distancia entre la agresividad de las promesas de campaña -«mi prioridad número uno es desmantelar el desastroso acuerdo con Irán», dijo- y la realidad de las relaciones internacionales. Algo similar ha ocurrido con su intención de abandonar el acuerdo de París sobre cambio climático o de sancionar a China por manipulación de divisas.

El acuerdo con Irán establece que Teherán reducirá su capacidad para enriquecer uranio a un nivel que le impida desarrollar armamento nuclear y que permitirá la inspección internacional de sus instalaciones. La salida de EE.UU. del compromiso es muy complicada, ya que se consiguió a través de una negociación concertada con las otras cinco grandes potencias nucleares del mundo: Reino Unido, Francia, China, Rusia y Alemania.

No hay detalles sobre cuándo acabará el proceso de revisión ordenado por Trump y cuándo se publicarán sus conclusiones. La noticia se produce en un momento clave, ya que el Congreso de EE.UU. tiene encima de la mesa la discusión de sanciones adicionales a Irán -se le acusa de impulsar el terrorismo en Siria, Irak o Yemen, además de patrocinar a grupos como Hizbulá en el Líbano-, mientras que el país asiático celebra elecciones el mes que viene.