Trump reclama una alianza conservadora que genere “cambios duraderos” en EE.UU.

Washington, 26 ene (EFE).- El presidente de EEUU, Donald Trump, instó hoy a los líderes republicanos en el Congreso a trabajar con él para generar “cambios duraderos” en el país, con una alianza conservadora que produzca “resultados” en áreas como la rebaja de impuestos a las empresas y el reemplazo de la reforma sanitaria.

El nuevo presidente estadounidense, que pertenece al mismo partido que controla ambas cámaras del Congreso y buena parte de las legislaturas y gobiernos estatales, confió en que el renovado poder de los republicanos dé pie a “una nueva era” en el país.

“Tenemos que producir resultados. Basta de tantas palabras y pocas acciones. Tenemos que dar resultados. Ésta es nuestra oportunidad de lograr cambios grandes y duraderos para nuestra querida nación”, dijo Trump en un discurso ante la reunión invernal de los senadores y congresistas republicanos, en Filadelfia.

El mandatario, que ha firmado una decena de órdenes ejecutivas en su primera semana en el poder, reconoció que no puede hacerlo todo solo y que necesitará también “una ambiciosa agenda legislativa”.

“Nuestro trabajo legislativo comienza con la derogación y reemplazo de ‘Obamacare'”, aseguró Trump en referencia a la reforma sanitaria firmada en 2010 por su predecesor, Barack Obama.

Trump admitió que ha llegado a hablar con el presidente de la Cámara Baja, el republicano Paul Ryan, sobre la posibilidad de “no hacer nada durante dos años” respecto a la reforma, tras lo cual “los demócratas vendrían a rogarnos que hiciéramos algo” porque “los aumentos de precio” en los seguros médicos “serán catastróficos”.

“Pero tenemos un problema: tenemos que ocuparnos del pueblo estadounidense”, agregó, al prometer que habrá una “reforma verdadera” del sistema de seguros de salud.

Nada más asumir el poder el viernes pasado, Trump firmó una orden ejecutiva con la que instruía a las agencias a desoír en la medida de lo posible las directivas de la reforma sanitaria.

Por el momento, los republicanos no se han puesto de acuerdo en un plan para reemplazar la reforma sanitaria de Obama, que ha dado cobertura a unos 20 millones de personas en el país.

Uno de los factores que complican esa derogación es la inclinación de Trump a mantener las dos partes más populares de “Obamacare”: la provisión que obliga a asegurar a personas con enfermedades previas y a extender la cobertura sanitaria de un adulto a sus hijos hasta los 26 años.

Trump también necesitará la ayuda del Congreso para construir su deseado muro en la frontera con México, que costará “entre 12.000 y 15.000 millones de dólares”, según los cálculos adelantados hoy por el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell.

McConnell y el presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, se mostraron dispuestos a proporcionar a Trump esa partida presupuestaria, y evitaron comentar si ese gasto contribuirá a aumentar el déficit fiscal de Estados Unidos o si buscarán compensarlo con recortes presupuestarios.

Igual que Trump busca su apoyo para impulsar su promesa de construir el muro, los líderes republicanos del Congreso también quieren aprovechar su presencia en el Despacho Oval para impulsar una de sus propias prioridades legislativas, una reforma fiscal que llevan reclamando desde hace años.

Trump garantizó hoy que, juntos, los republicanos crearán “millones de empleos nuevos y bien pagados al eliminar las cargas económicas que dejan lisiada la capacidad de EEUU para competir”.

“En el centro de esa agenda hay una audaz reforma fiscal que rebajará masivamente los impuestos para la clase media y para todos los negocios estadounidenses”, subrayó el presidente.

“También impulsaremos reformas financieras que ayudarán a los estadounidenses conseguir el crédito que necesitan para hacer realidad sus sueños. Los republicanos siempre hemos sido el partido de la industria y el trabajador estadounidense. Debemos abrazar esa herencia y reconstruir el país con bienes y trabajo estadounidense”, añadió.

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