Trump resucita la canción protesta: solo falta un ‘Blowin’ in the wind’

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Solo hay un fleco suelto. Pero es importante: falta un Blowin’ in the wind, la legendaria canción de Bob Dylan. O incluso algo más fiero, como Rockin in the free world, de Neil Young. Y confiemos en que no haya que recurrir a canciones antibélicas como Give peace a chance, de John Lennon.

Un himno es lo que busca esta nueva ola de la canción protesta. Lo demás ya está en marcha. “Es cortesía de Trump y sus payasadas. La gente se ha dado cuenta de que tenemos que protestar. Estamos empujando de nuevo”, ha declarado con rabia a la edición estadounidense de Rolling Stone la cantautora neoyorquina Joan Baez, 76 años, el nexo de unión entre la canción contestataria de los sesenta y la de 2017.

Joan Baez no solo cerró un círculo: constataba que la canción protesta ha vuelto con el político republicano como epicentro de todas las dianas

Cuando el pasado 21 de enero, un día después de la investidura de Donald Trump como presidente, Joan Baez salió al escenario de la Marcha de las Mujeres en San Francisco, estaba no solo cerrando un círculo, sino constatando, quizás sin comprender la trascendencia de su presencia, lo que desde ya antes de las elecciones era toda una evidencia: la canción protesta ha vuelto con el político republicano como catalizador, chivo expiatorio y, en definitiva, epicentro de todas las dianas.

Baez ya actuó en 1963 en la Marcha a Washington DC por el Trabajo y la Libertad, en la que Martin Luther King pronunció su famoso discurso (“tengo un sueño”) y donde ella interpretó clásicos contestatarios como We shall overcome y Oh freedom, antes de compartir incluso escenario con Bob Dylan para hacer a dúo When the ship comes in. 54 años después, la cantante que tanto clamó en los sesenta contra la Guerra de Vietnam, ponía de nuevo banda sonora a una marcha que, como entonces, pretendía alzar la voz en favor de la libertad y los derechos civiles.

Win Butler, líder Arcade Fire, que ya ha compuesto canciones protesta para estos tiempos inciertos. Cordon

Baez avisa de que no hay suficientes himnos de protesta para la nueva generación: “Es importante, porque mantiene el espíritu. Tenemos uno escrito por Josh Ritten [de 30 años] titulado I carry the flame [Llevo la llama]. Quiero que reescriba algunos versos y en cuanto lo tengamos lo cantaré a la multitud. Así no tendremos que cantar siempre Blowin’ in the wind o We shall overcome”.

Un ejemplo es lo que ocurrió hace una semana. Los millones de seguidores de Lady Gaga no están precisamente familiarizados con el profundo mensaje del himno de protesta folk This land is your land (Esta tierra es tu tierra). O al menos no lo estaban hasta que la diva del pop inició su actuación en la última Super Bowl cantando algunas de sus estrofas, haciendo suyas las palabras de su autor, el gran Woody Guthrie, ídolo, entre otros, de Bob Dylan.

Algunos cabecillas del pop alternativo están dando la cara. Hubo muchos que se unieron en la campaña 30 days 30 songs. Artistas como Franz Ferdinand, Death Cab for Cutie y Jim James clamaron por un Estados Unidos libre de Trump componiendo canciones críticas.

Una de las estrofas del tema de Death Cab for Cutie, Million dollar loan, está claramente inspirada en el nuevo presidente de Estados Unidos: “Desde una gran altura está mirando hacia abajo en su ciudad por la noche, desde una habitación dorada./ Y está orgulloso de decirlo./ Construyó su fortuna a la vieja usanza./ Porque para tener éxito solo hay una cosa que realmente necesitas: un préstamo de un millón de dólares”.

“Durante la invasión de Irak estuvimos todos. Pero esto, en solo unas semanas de presidencia, va más allá que aquello”, dice el guitarrista Tom Morello

El líder de My Morning Jacket, Jim James, también planteó sus sensaciones sobre el momento en Same old lie: “Ahora, ¿quién está siendo engañado? Lo mejor es que creas que es la mayoría silenciosa. Y si no votas, está en ti, no en mí. Los crímenes de odio, las líneas de refugio. Ellos tratan de coger lo que es tuyo y mío. ¿Hay algo de paz en esa vida?”.

Otros que se sumaron fueron los escoceses Franz Ferdinand, que aportaron un tema, Demagogue, con frases lapidarias como “es un demagogo y le gustaría pegarte un puñetazo en la cara”. “Él sabe todas las palabras, ve una nación de marcas, con esos pequeños y vulgares dedos en la bomba nuclear”, sentencian los escoceses.

Joan Baez y Bob Dylan durante un concierto en 1982. Getty

El guitarrista Tom Morello, de Rage Against the Machine, ha sido también uno de los más activos. “Nunca ha habido nada como esto. Durante la invasión de Irak, todos, desde Audioslave hasta Dixie Chicks levantaron sus manos para decir ‘no en nuestro nombre’. Pero esto, en las primeras semanas de su presidencia, va más allá que aquello”.

El periodista musical Santiago Alcanda, actualmente director del programa Cómo lo oyes, de Radio 3, tiene clara la trascendencia del momento. “Bob Dylan cantaba aquello de ‘los tiempos están cambiando’ en los sesenta y querían que él fuera el abanderado de la canción protesta, aunque luego se desmarcó. Quedaron Joan Baez y otros, y luego llegaron Crosby, Stills, Nash & Young. Indudablemente, esto va a explotar otra vez”.

Alcanda recalca que “se repiten los patrones” de épocas pasadas, pero ahora los soldados norteamericanos irán a “Irak o Afganistán o donde les manden”. “La música tiene que despertar conciencias”, dice. Y añade: “Madonna en su momento versionó American pie, de Don McLean, pero Lady Gaga, que es muy inteligente y siempre se ha posicionado políticamente, ha ido más allá, a las raíces, al cantante protesta de la ‘guitarra que mataba fascistas’. Cogió el testigo de Woody Guthrie, ni más ni menos que en una Super Bowl”.

Tom Morello en una actuación en California. En su guitarra se lee: “No es mi presidente”. Getty

Arcade Fire y Gorillaz son otros que se han posicionado. Los canadienses han lanzado I give you power (Te doy el poder), tema en el que ayudados por Mavis Staples cantan: “Te doy poder, pero puedo quitártelo”. Mientras, Gorillaz, la banda animada de Damon Albarn, publicó Hallelujah money, con Benjamin Clementine al micrófono, que canta: “No es contra nuestra moral, es moneda de curso legal. Toca, amigo mío, mientras todo el mundo y las bestias enteras de las naciones desean poder”.

Ya hay incluso indicadores en la industria musical que corroboran esta corriente, tal y como ha recalcado a Billboard el dueño de la famosa tienda de discos Amoeba Records de Los Ángeles: “Además de artistas más nuevos como Arcade Fire, estas últimas semanas la gente joven viene buscado el disco donde está Ohio, de Crosby, Stills, Nash & Young. La gente está sintonizada con este tipo de música ahora. Y estamos vendiendo mucho más de Pete Seeger, Bob Dylan, Bruce Springsteen o Billy Bragg”.

El caldo de cultivo está ahí. Lo único que se espera ahora es el himno.