Una marea de mujeres plantará cara a Trump en su segundo día en el poder

Washington, 20 ene (EFE).- La resistencia a Donald Trump tiene rostro femenino, o al menos eso pretenden las organizadoras de la “Marcha de las mujeres”, donde al menos 250.000 personas defenderán todo tipo de ideas progresistas en la que se espera que sea una de las manifestaciones más concurridas de la historia de EEUU.

El sábado será el primer día que Trump pasará de la mañana a la noche como presidente de EEUU, y mujeres de todo el país han querido plantarse entre la Casa Blanca y el Congreso para dejarle claras sus peticiones, con la ayuda de embajadoras famosas como Scarlett Johansson, Katy Perry, Julianne Moore o America Ferrera.

“Esperamos que asistan 250.000 personas, pero hay rumores de que habrá más que eso”, aseguró a Efe una de las organizadoras de la marcha, la directora de cine de origen colombiano Paola Mendoza.

El movimiento no se limita a Washington, sino que estará arropado por 616 “marchas hermanas” en todo Estados Unidos y en el resto del mundo, con manifestaciones previstas el sábado en ciudades como Buenos Aires, Lima, Bogotá; Madrid, Barcelona y Granada (España), además de la capital de México y otras 16 localidades mexicanas.

La marcha surgió del impulso feminista de un grupo de jóvenes que no podían creer que un presidente que había sido acusado de acoso sexual por varias mujeres y pronunciado comentarios denigrantes sobre ese género hubiera ganado las elecciones de noviembre pasado.

Pero desde entonces el movimiento ha crecido hasta abarcar un abanico de demandas progresistas, con una plataforma que va desde la igualdad de salario y el derecho a abortar hasta la defensa de los derechos de los inmigrantes, los homosexuales y los musulmanes, unidas a proclamas ecologistas y sindicalistas.

“Esta no es una marcha anti-Trump, es una marcha para expresar lo que defendemos. Durante el ciclo electoral, el último año y medio, vimos que no funciona presentar al mundo aquello de lo que estás en contra. Perdimos la presidencia porque nos centramos solo en protestar contra Trump”, afirmó Mendoza.

No obstante, las organizadoras sí quieren “decirle al Gobierno de Trump y al Congreso” que van a estar “presentes durante estos cuatro años luchando, para decir que los derechos de los inmigrantes importan, los derechos de los musulmanes importan, los derechos de las mujeres importan”, agregó.

Mendoza, que llegó de pequeña a EEUU desde Colombia junto a su madre y su hermano, y cuyas películas se han centrado en las experiencias de los inmigrantes, aseguró que la victoria de Trump la dejó “devastada”, pero el trabajo de organización de la marcha tuvo un poder “sanador” y ahora se siente “más fuerte que nunca”.

“Como latinos, como inmigrantes, indocumentados o no, tenemos todo el derecho a estar asustados (por la llegada al poder de Trump). Pero no podemos callarnos, no podemos quedarnos en casa. Tenemos que ser valientes”, subrayó Mendoza, quien llamó a los hispanos a “salir a luchar por nuestros familiares y amigos”.

Muchas otras latinas han asumido un papel protagonista en la marcha: una de las organizadoras nacionales es la mexicanoestadounidense Carmen Pérez, y también se han involucrado las actrices America Ferrera, Diane Guerrero y Jackie Ortiz, de origen hondureño, colombiano y dominicano, respectivamente.

Otras famosas que participarán son Cher, Jessica Chastain, Amy Schumer, Olivia Wilde, Frances McDormand y Uzo Aduba, aunque no está claro si todas marcharán en Washington o apoyarán la manifestación de otras formas.

La cantante Beyoncé también ha expresado su apoyo a la marcha, que comenzará con una concentración cerca del Capitolio en la que habrá discursos y actuaciones musicales, entre ellas las de los artistas Janelle Monáe, Maxwell y Angelique Kidjo.

La marcha ha inspirado además el “proyecto Pussyhat”, una iniciativa que pretende tejer más de un millón de gorros rosas con orejas de gato para que los luzcan las asistentes y envíen un “mensaje visual unificado”, según su página web.

El nombre es una referencia a las polémicas declaraciones de Trump, quien en un vídeo de 2005 difundido en octubre hablaba de que le gustaba agarrar a las mujeres “por el coño” (“pussy”).

El interés en la manifestación ha superado las expectativas de las organizadoras: se espera que más de 2.000 autobuses lleguen a la ciudad para la marcha el sábado, casi cinco veces más que los que tienen permiso para aparcar hoy durante la investidura de Trump.

Las organizadoras solo tienen una última preocupación: que no todo sean mujeres en la marcha.

“Este es un movimiento liderado por mujeres, pero necesitamos que nuestros aliados hombres estén allí con nosotras, porque también estamos luchando por ellos”, indicó Mendoza.

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