¿Cómo mantienen las fragatas el vuelo durante semanas?

Las fragatas aprovechan los vientos alisios para recorrer sin esfuerzo el océano Índico en enormes círculos. [iStock/Rainer von Brandis]

Las fragatas del Pacífico (Fregata minor) son conocidas por su capacidad de volar durante semanas sin posarse. Un estudio de telemetría sobre su trayectoria y estrategia de vuelo ha puesto de manifiesto que pueden permanecer en el aire durante más de dos meses en sus migraciones transoceánicas. Para conseguirlo, aprovechan las condiciones climáticas que hallan sobre las aguas tropicales (los vientos alisios y las corrientes de aire ascendentes hasta las nubes) para volar y planear a lo largo de miles de kilómetros; con escasos aleteos, reducen al mínimo el gasto energético. Los resultados de este estudio, dirigido por Henri Weimerskirch, del Centro de Estudios Biológicos de Chizé (del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia y la Universidad de La Rochelle), en colaboración con investigadores de La Reunión, el Reino Unido, Canadá y Alemania, se han publicado en Science.

La fragata común, un ave marina enigmática y difícil de observar, es muy ligera y está dotada de alas muy largas y anchas. Estas le confieren una capacidad única para planear y remontar las corrientes ascendentes sin necesidad de batirlas. Debido a que es incapaz de posarse sobre el agua, su alimentación depende enteramente del pescado que captura a pleno vuelo o que arrebata de otras aves.

Los investigadores realizaron un seguimiento de las aves de la isla de Europa, en el canal de Mozambique, un centro importante de reproducción de la especie. Equiparon cincuenta adultos y juveniles con sensores autónomos, que medían simultáneamente y durante meses la posición GPS, la altitud, la frecuencia cardíaca y el batimiento de las alas. Estos datos permiten descomponer el vuelo para determinar si el ave agita las alas o planea, y también deducir sus movimientos y gasto energético.

Los registros muestran que las fragatas realizan sus vuelos transoceánicos entre África e Indonesia siguiendo el borde de la zona de formación de los ciclones tropicales alrededor del ecuador, conocida como zona de convergencia intertropical. Utilizan los vientos favorables (los alisios) para recorrer sin esfuerzo el océano Índico en enormes círculos. Los juveniles, en particular, que abandonan por primera vez su lugar de nacimiento, se desplazan miles de kilómetros; y, lo que resulta aún más sorprendente, pueden permanecer en el aire durante más de dos meses sin posarse.

Los datos revelan que, dentro de esas trayectorias circulares, las fragatas vuelan en «montaña rusa». Sirviéndose de la convección por debajo de los cúmulos, ascienden planeando y sin batir las alas y con muy poco gasto de energía. Los registros indican entonces cortos períodos de inactividad, lo que sugiere que las fragatas dormirían unos minutos durante esta fase de ascensión. Una vez alcanzada la parte inferior del cúmulo, a unos 600 o 700 metros de altitud, descienden planeando varios kilómetros sin consumir energía. En las zonas menos nubladas, para planear sobre distancias más largas, las fragatas ascienden regularmente a altitudes muy elevadas (entre 3000 y 4000 metros) introduciéndose en los cúmulos, donde se benefician de las fuertes corrientes ascendentes. Pero allí deben hacer frente a temperaturas de congelación, a las que su plumaje no se halla adaptado.

El estudio plantea muchas preguntas sobre la capacidad de las fragatas para dormir durante el vuelo, soportar las condiciones extremas que hallan dentro del cúmulo, y también acerca de la estrategia que emplean para evitar en su trayectoria los ciclones tropicales.

Más información en Science

Fuente: Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia

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