Inicio Intelectualidad De los «protocereales» al origen de los cereales

De los «protocereales» al origen de los cereales

Los cereales aportan a la humanidad alrededor del 45 por ciento de sus calorías alimentarias. Diversos indicios, sobre todo los numerosos granos encontrados en el sitio de Ohalo II, en Israel, dan a entender que los cazadores-recolectores de Oriente Próximo cultivaban a pequeña escala gramíneas cuando faltaban más de diez mil años para el advenimiento del Neolítico, hace a su vez diez mil años. No obstante, un equipo franco-turco, dirigido por Valérie Andrieu-Ponel, del Instituto Mediterráneo de Biodiversidad y Ecología Marina y Continental, de la Universidad de Aix-Marsella, acaba de probar, como exponen en Science Advances, que una selección natural de las gramíneas precedió a la selección humana que condujo a los cereales que consumimos.

El equipo estudió pólenes encontrados en un testigo sedimentario de 601 metros de largo extraído en el lago de Acigöl, en Turquía. En cada etapa de esa secuencia, que abarca 2.300.000 años, se han descubierto granos de polen que miden más de 40 micrómetros de centeno y de otras gramíneas silvestres (Secale, Cerealia t., Triticum). Pero ese tamaño es característico de los cereales, es decir, de las gramíneas cultivadas.

¿Cómo aparecieron estos «protocereales» (denominación creada por estos investigadores para evitar la confusión con sus parientes cultivados)? Un indicio puso al equipo sobre la pista: unas esporas de hongos coprófilos que se desarrollan sobre los excrementos de los grandes mamíferos. Su presencia indica que los grandes herbívoros que se alimentaban con gramíneas (en el yacimiento se han encontrado fósiles de bóvidos, équidos y camellos) ejercieron una presión selectiva sobre las gramíneas silvestres. Las comprobaciones de los investigadores demuestran que esas mutaciones ya se habían producido en muy buena medida hará unos 2.300.000 años, lo que no sorprende: los grandes herbívoros existen desde hace mucho más tiempo.

El origen de las gramíneas de grandes granos de polen no se encuentra, pues, en los seres humanos, sino en la coevolución de las gramíneas y los herbívoros. Los seres humanos solo escogieron en la naturaleza los linajes de gramíneas con polen grande  y luego los seleccionaron artificialmente para mejorar todavía más su rendimiento. Ciertamente, aprovecharon aquellos protocereales durante todo el Pleistoceno (entre hace 2.580.000 y 11.700 años): en efecto, se sabe gracias a la etnografía que la recolecta proporciona la mayor parte del alimento con que subsisten los cazadores-recolectores.

François Savatier

Referencia: «Continuous presence of proto-cereals in Anatolia since 2.3 Ma, and their possible co-evolution with large herbivores and hominins», de Valérie Andrieu-Ponel et al., en Science Advances11, artículo número 8914 (2021).

Publicidad