Inicio Intelectualidad El exoplaneta que perdió su atmósfera y generó otra

El exoplaneta que perdió su atmósfera y generó otra

Por desgracia, GJ 1132b no es una segunda Tierra: el planeta rocoso orbita demasiado cerca de su estrella, completando una vuelta en tan solo 1,6 días. Como enana roja, GJ 1132 es más fría que el Sol, pero sigue emitiendo suficiente energía para calentar a varios cientos de grados Celsius el planeta, que además recibe 19 veces más radiación estelar que la Tierra. Estas condiciones extremas seguramente provocaron que GJ 1132b perdiera su atmósfera, pero el exoplaneta desarrolló una nueva gracias a la intensa actividad volcánica, proponen Mark Swain, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, y su equipo en un artículo publicado en el repositorio arXiv que aparecerá próximamente en The Astronomical Journal.

GJ 1132b se encuentra a 41 años luz de la Tierra, en la constelación austral de la Vela, y tiene 1,66 veces la masa y 1,16 veces el tamaño de la Tierra. Es probable que este exoplaneta no comenzara su vida como un cuerpo rocoso, sino como un minineptuno, que era mucho mayor que la Tierra y poseía una gran envoltura gaseosa de hidrógeno. Sin embargo, la radiación de su estrella pudo hacer que esa atmósfera se evaporara en los primeros 100 millones de años de los aproximadamente 5000 millones que tiene el planeta.

No es la primera vez que se hallan indicios de una atmósfera en GJ 1132b. Pero ahora, con la ayuda del telescopio Hubble, Swain y sus colaboradores han vuelto a examinar el planeta y han hallado que posee una atmósfera más compleja, no solo formada por hidrógeno, sino también por cianuro de hidrógeno, metano, amoníaco y una gruesa capa de hidrocarburos. La presión atmosférica en la superficie de GJ 1132b se correspondería con la de la Tierra, aunque el planeta sigue expulsando gases al espacio.

El equipo modelizó la posible historia evolutiva de GJ 1132b y su atmósfera. La hipótesis más probable es que al menos una parte de la atmósfera de hidrógeno fuera absorbida por el océano de magma que cubría la superficie del planeta en sus primeros tiempos. Desde entonces, la capa exterior del planeta se ha enfriado, pero el magma persiste en su interior. Y la actividad volcánica sigue expulsando el hidrógeno y otros gases, los cuales han formado una nueva atmósfera que, al mismo tiempo, no deja de escapar al espacio. «Creemos que la atmósfera actual se ha regenerado, así que podría ser una capa de gas secundaria», confirma la coautora Raissa Estrela, de la NASA.

Este mecanismo podría explicar por qué existen tantos minineptunos (dado que la absorción de la atmósfera frenaría el crecimiento del planeta) y, como proponen los autores, quizá sea una de las maneras en que se forman los planetas terrestres: pasan de ser un minineptuno a un cuerpo rocoso con actividad volcánica y una nueva envoltura de gas.

Daniel Lingenhöhl

Referencia: «Detection of an atmosphere on a rocky exoplanet», Mark R. Swain et al. en arXiv:2103.05657 [astro-ph.EP], 9 de marzo de 2021.