Inicio Intelectualidad Identifican un nuevo trastorno neurodegenerativo infantil severo

Identifican un nuevo trastorno neurodegenerativo infantil severo

Crisis epilépticas frecuentes, que limitan la vida diaria del sujeto, regresión en el desarrollo, volumen reducido de sustancia blanca y retraso en el proceso de mielinización, esencial para proteger los axones de las neuronas, caracterizan el trastorno neurodegenerativo infantil severo descrito en tiempo reciente por Susan M. White y su equipo.

En su trabajo, publicado por la revista The American Journal of Human Genetics, los científicos del Instituto de Investigación Infantil Murdoch en Victoria, Australia, en colaboración con investigadores de otros centros australianos, italianos y estadounidenses estudiaron el caso de 6 individuos pertenecientes a 4 familias distintas; todos ellos portadores de mutaciones raras en ambas copias del gen conocido como regulador negativo de las especies reactivas de oxígeno (NRROS, por sus siglas en inglés), de acuerdo con los análisis de ADN realizados.

La proteína codificada por NRROS participa en la respuesta inflamatoria. En concreto, experimentos realizados en células en cultivo permitieron identificar la interacción entre NRROS y el factor de crecimiento transformante beta (TGF-beta, por sus siglas en inglés). En condiciones no patológicas, TGF-beta protege las células neuronales ante la activación desmesurada de la microglía. Estas células del sistema inmunitario, residentes en el sistema nervioso central, responden a cualquier amenaza que altere la función del tejido cerebral. Sin embargo, las moléculas inflamatorias, así como los radicales libres, producidas durante la acción de defensa pueden dañar a las neuronas. Así pues, los autores postulan que las alteraciones genéticas de NRROS conllevarían la pérdida de la capacidad de TGF-beta para inhibir la microglía.

La presencia, en concentraciones elevadas, de distintos metabolitos y proteínas proinflamatorias en el líquido cefaloraquídeo de los pacientes corroboró dicha hipótesis. Asimismo, la pérdida de sustancia blanca observada confirmó la muerte neuronal.

La activación microglial también participa en enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer o el párkinson. No obstante, estas afectan a personas adultas, mientras que los participantes del actual estudio desarrollaron los primeros síntomas neurológicos antes del primer año de vida. Por consiguiente, los investigadores señalan que los mecanismos moleculares subyacentes podrían ser distintos.

Para White y sus colaboradores, el hecho de identificar el gen que ocasionaría el trastorno supone un paso importante hacia el diseño de una estrategia terapéutica eficaz para los pequeños. Por desgracia, 3 de los participantes fallecieron antes de alcanzar los 4 años de edad.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Bi-allelic LoF NRROS variants impairing active TGF-b1 delivery cause a severe infantile-onset neurodegenerative condition with intracranial calcification», de X. Dong et al., en The American Journal of Human Genetics, publicado el 19 de marzo de 2010.