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Javier Cámara regresa al Vaticano con ‘The New Pope’: «Todos empatizamos con alguien frágil, aunque sea el Papa»

   MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) –

   Paolo Sorrentino vuelve a adentrarse en el corazón del Vaticano con ‘The New Pope’, la continuación de ‘The Young Pope’ que llega a HBO este viernes 10 de enero. Diez nuevos capítulos en los que el cineasta italiano despliega de nuevo su deslumbrante y excesivo estilo visual y en los que vuelve a contar Jude Law, Silvio Orlando, Cécile De France, el español Javier Cámara y con un fichaje de excepción, John Malkovich.

   Tras el del icónico y misterioso papado de Pío XIII (Jude Law) y su súbito final, ahora los cardenales eligen, no sin muchas vicisitudes, a un nuevo pontífice: Sir John Brannox. Un nuevo Papa encarnado por Malkovich que dará un giro a la política del Vaticano y con el que, asegura Cámara en una entrevista concedida a Europa Press, es fácil empatizar, ya que se trata de alguien «mucho más frágil» que su predecesor.

   «Es como una fina pieza de porcelana. Es un personaje al que entiendo mejor porque es más frágil, y todos empalizamos más la fragilidad humana… aunque se trate del Papa«, afirma el actor que en la serie producida por The Mediapro Studio vuelve a encarnar a un Bernardo Gutierréz que, tras la catártica odisea personal que vivió en la primera temporada, ahora es uno de los cardenales más importantes de la curia vaticana.

   Un hombre que, después del varapalo que supuso el colapso sufrido por el Papa de Jude Law, se presenta en esta segunda temporada «con el corazón abierto». «Gutiérrez tenía absolutamente Síndrome de Estocolmo con Pío XIII«, reconoce el actor que recuerda que, tras las dudas iniciales que le generó «ese papado casi medieval» y misterioso de Lenny Belardo, su personaje llegó a establecer un vínculo muy estrecho y especial con el joven Papa.

   Esta apertura que experimenta el cardenal Gutiérrez es, destaca Cámara, la nota común en estos nuevos capítulos: «El público va a encontrar a los personajes de la primera temporada, que eran muy cerrados, herméticos y misteriosos dentro de ese Vaticano que a todos protegía, más frágiles y más humanos. Todos van a tener momentos de debilidad, debilidades de la carne y debilidades del corazón«.

    Y, además de la arrebatadora presencia de John Malkovich, al que Cámara define como un intérprete «impecable» que «hace todo muy fácil» sin necesidad de imponer sus condiciones o criterios, el actor español destaca sobre todo a las mujeres de la serie y cómo ‘The New Pope’ ha incrementado el peso que los personajes femeninos encarnados por Cécile de France (Sofia) y Ludivine Sagnier (Esther) tienen en la trama. «Van a desarrollarse increíblemente bien en esta segunda temporada. De hecho, algunas veces me daban envidia», reconoce.

SORRENTINO Y LA AMBIGÜEDAD

   En estos nuevos diez capítulos Sorrentino, adelanta Cámara, se sigue moviendo como pez en las benditas aguas del Vaticano. Y no solo a la hora de llevar a la pantalla toda la magnificencia de sus enclaves, a los que -como ya ocurrió en la primera temporada- la serie no ha tenido acceso, sino también a la hora de mover a sus personajes casi siempre el terreno de la «ambigüedad» y lo enigmático.

   «Hay una ambigüedad muy grande en esta segunda temporada. Parece que se está hablando de amistad, pero se está hablando de amor, se está hablando de fe, se está hablando de poder, se está hablando de religión… Está todo como muy mezclado«, apunta Cámara que recuerda con vivido cariño el momento en el que, en los últimos días del rodaje de la primera temporada -y después de «una de esas cenas sorrentinianas, o almodovarianas, de esas cosas de cinco horas manchego-napolitanas«-, el cineasta italiano les comunicó que habría una segunda temporada.

   «Recuerdo que salimos Jude y yo a la calle, nos abrazamos y nos dijimos: ‘¿Te imaginas que hagamos esa locura de temporada? ¡Qué maravilla!’. Ha tardado como dos años en ponerla en pie, pero al final aquí está», recuerda Cámara que destaca que en los sets de Sorrentino se genera un microuniverso que es «incluso más apasionante» que lo que pasa en la serie: «Cada día de rodaje era una fiesta. Es como filmar con Fernando Trueba o Almodóvar, siempre hay aventuras que contar«.

   Y una de esas «aventuras» tuvo lugar durante uno de los rodajes en las calles de Roma, donde Malkovich vio con incredulidad cómo algunos transeúntes se acercaban a él con sus niños para recibir la bendición. «Lo vi, lo viví. John tiene esa barba, ese rostro cardenalicio o papal que infundía tal respeto que se le acercaban e incluso le besaban», confirma Cámara que recuerda que «fue muy divertido ver como la gente rompe esa cuarta pared y se lo cree«.

EL MELÓN QUE ABRIÓ SORRENTINO

   Y es que, con el estreno hace poco más de un año del documental de Wim Wenders sobre el Papa Francisco y el lanzamiento hace unas semanas en Netflix de ‘Los dos Papas’ de Fernando Meirelles, parece que las producciones relacionadas con el Pontífice y el Vaticano están más de moda que nunca. Y eso, para Cámara, es mérito de Sorrentino que «abrió el melón» con ‘The Young Pope’. «El punto de vista, la teatralidad, el misterio… todo eso atrae mucho», apostilla.

   Con uno de esos «maravillosos» rituales vaticanos, el de la elección del nuevo Pontífice, arranca precisamente la trama de ‘The New Pope’. Y aunque no es fácil que los más 100 cardenales electores se pongan de acuerdo para nombrar al sucesor de Pío XIII, lo cierto es que, reconoce Cámara, les cuesta mucho menos que lo que ha costado tener nuevo Gobierno en España.

   «A ellos les es mucho más fácil. Absolutamente. Ese primer episodio de la segunda temporada es una comedia italiana fascinante», adelanta el actor que al nuevo Gobierno presidido por Pedro Sánchez le pide un esfuerzo en forma de «más exenciones fiscales» para que, al igual que ocurre en Canarias o Navarra, lleguen a España más rodajes de fuera y también sacar adelante una Ley de Mecenazgo «mucho más fuerte» y que tenga en cuenta a todos los que apoyen a la Cultura «y no solo a las grandes instituciones como el Museo del Prado».