Inicio Intelectualidad La Audiencia Nacional requiere más documentos a la SGAE por ‘La Rueda’

La Audiencia Nacional requiere más documentos a la SGAE por ‘La Rueda’

Publicado 22/05/2019 13:31:14CET

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) –

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ha librado un auto por el que ordena a la Unidad Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional que se persone de nuevo en la Sociedad General de Autores para requerir documentación de más de un centenar de socios y otras tantas personas jurídicas en relación al caso de ‘la Rueda de las Televisiones’.

Según ha adelantado ABC y ha confirmado Europa Press en fuentes jurídicas, la actuación se produce a instancias de la propia unidad policial y de la Fiscalía, que tras analizar la documentación que la SGAE, las televisiones y las editoras han venido aportando a la causa, ha detectado incoherencias y necesita contrastarlas con datos que obrarían en poder de la propia sociedad de autores.

En concreto, requiere la identificación de 150 autores, así como de más de medio centenar de sociedades y editoriales y documentación tanto sobre sus repertorios como en relación a los pagos recibidos y números de cuenta asociados a los mismos en materia de derechos de autor, de acuerdo a las mismas fuentes consultadas.

La SGAE cuenta con diez días para facilitar esa información. Fuentes de la entidad han explicado a Europa Press que continuará con la “actitud colaboradora que ha venido manteniendo” con la justicia desde el principio de este proceso, “siempre actuando con “normalidad y responsabilidad”.

La trama conocida como ‘la Rueda de las Televisiones’ se destapó con un operativo policial en 2017 para desarticular un sistema por el que varios socios de la SGAE habrían defraudado entre 2006 y 2011 unos 100 millones de euros mediante el registro fraudulento de obras musicales.

Se investiga el registro de supuestas modificaciones de obras originales libres así de derechos de autor y obras de escasa o nula calidad puestas a nombre de terceros -en algunos casos ni siquiera eran músicos–, para emitirlas como hilo musical en programas nocturnos de televisión y facturar por ello.