Los tardígrados y las extinciones por causas astrofísicas

Los tardígrados podrían sobrevivir a un suceso astrofísico que causase una extinción masiva [Schokraie E, Warnken U, Hotz-Wagenblatt A, Grohme MA, Hengherr S, et al.].

La mayoría de las especies de nuestro planeta viven en un frágil equilibrio con su entorno. Un episodio de extinción masiva, por ejemplo el impacto de un gran asteroide que hiciese que durante largo tiempo llegara poca luz al suelo y la temperatura cayese, podría acabar con una buena parte de los seres vivos, incluso con nosotros mismos. Hay una forma de vida, sin embargo, a la que una situación tan apocalíptica no la afectaría, según dicen los astrofísicos David Sloan y Rafael Alves Batista, de la Universidad de Oxford, y Abraham Loeb, de Harvard: los tardígrados, los «osos de agua», probablemente seguirán en nuestro planeta hasta que el Sol llegue a su final algún día.

Los osos de agua son animales de ocho patas, minúsculos, apenas perceptibles a simple vista: solo miden medio milímetro y por su manera de moverse recuerdan un poco a un oso. Ya se sabía que eran extremadamente resistentes. Pueden aguantar, aunque sea durante un breve tiempo, temperaturas de entre menos 270 y más 150 grados, y viven sin problemas durante decenios a menos 20 grados. Pueden tirarse 30 años sin alimentos ni agua, y también soportan las presiones extremas y las radiaciones.

Ahora, Sloan, Alves y Loeb han publicado en Scientific Reports un artículo acerca de qué posibilidades tendría la vida de superar catástrofes que afectasen al planeta donde se encontrase. En concreto, analizan qué tendría que pasarle a la Tierra para que dejara de ser un hábitat adecuado para los osos de agua. Llegan a la conclusión de que solo un suceso podría extinguirlos: que hirviese el agua de los océanos. Algo así, según lo que sabemos hoy en día, no podría ocurrir por culpa de un asteroide, de una supernova o de un brote de rayos gamma, sostienen los autores. Solo conocemos alrededor de una docena de asteroides o planetas enanos que pudieran hacer tanto daño, pero sus órbitas no cruzan la de la Tierra. Los estallidos de estrellas y las erupciones de rayos gamma no sucederían tan cerca como para que hirviesen los mares.

Los osos de agua tienen, pues, una probabilidad apreciable de sobrevivir hasta el mismo final de nuestro mundo. Los datos de la investigación muestran lo difícil que es erradicar todas las formas de vida de un planeta, dicen sus autores. Creen que quizá habría alguna posibilidad de que en un cuerpo celeste donde en otro tiempo se hubiesen dado las condiciones adecuadas para la vida todavía subsistiese alguna especie que fuera especialmente resistente.

Daniela Zeibig/Spektrum der Wissenschaft

Artículo traducido y adapatado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

«The resilience of life to astrophysical events». David Sloan et al. en Scientific Reports 7, artículo 5419, 14 de julio de 2017 doi:10.1038/s41598-017-05796-x

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