Por qué se derrite el hielo en la Antártida Occidental

El calentamiento global podría ser la causa de una intensificación de los vientos en el este de la Antártida, que a su vez repercute en el oeste del continente por mediación de unas ondulaciones oceánicas llamadas olas de Kelvin, las cuales empujan aguas más cálidas bajo las plataformas de hielo del oeste de la península Antártica. «Este resultado muestra la vulnerabilidad de la Antártida Occidental ante un clima cambiante», escriben los investigadores [imagen de la Antártida: Dave Pape].

En el glaciar de Pine Island, uno de los mayores de la Tierra, en la Antártida Occidental, junto a a península Antártica, un grupo de científicos hizo en 2010 un descubrimiento inquietante. Hasta cuatro grados más caliente estaba el agua que circulaba bajo la flotante lengua del glaciar. El hallazgo explicaba por qué el gigantesco glaciar se derretía tan deprisa: entraba agua más caliente. Pero no era una irrupción súbita; el estudio de los sedimentos mostraba que en la zona del glaciar de Pine Island penetraba desde el decenio de 1940 agua más tibia, sobre la plataforma continental.

Ahora, los especialistas piensan que la fusión de los hielos en el oeste de la península Antártica guarda relación con los vientos imperantes. La influencia principal viene, sin embargo, de lejos. Como un equipo de investigadores, encabezado por Paul Spence, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sidney, expone en Nature Climate Change basándose en simulaciones por ordenador, unos vientos más intensos en el otro costado del continente antártico, a 6000 kilómetros de distancia, son los que, en última instancia, empujan el agua más tibia hacia la base del glaciar. La correa de transmisión es un tipo de vasta ondulación de la superficie oceánica, las olas de Kelvin, que transportan las perturbaciones del nivel del mar creadas por esos vientos a lo largo de todos esos miles de kilómetros de distancia mientras giran alrededor del continente en contra del sentido de las agujas del reloj.

Por lo normal, el agua que rodea a la Antártida está, desde la superficie hasta unos cientos de metros de profundidad, muy fría. Ahora, sin embargo, dominan en las profundidades entre los 200 y los 700 metros, precisamente las honduras en las cuales el glaciar flota sobre la roca, unas aguas que están a una temperatura más de dos grados mayor. El calentamiento afecta a la Antártida entera, según los investigadores, pero el efecto es más fuerte en el oeste de la península Antártica. A su altura, la corriente Circumpolar Antártica, cuyas aguas son más tibias, pasa muy cerca de la plataforma continental. Las olas de Kelvin empujan las aguas de esa corriente, que sirve de fuente de agua más caliente, hacia las plataformas de hielo; el talud continental, además, es allí muy empinado, lo que intensifica el efecto.

Lars Fischer/Spektrum der Wissenschaft 

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

Más información en phys.org.

Referencia:«Localized rapid warming of West Antarctic subsurface waters by remote winds». Paul Spence et al. en Nature Climate Change, doi:10.1038/nclimate3335, publicado en Internet el 17 de julio de 2017. 

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