Santiago de Cuba, la campaña de 1898 (I)

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La historia sigue viva, nunca muere. No hace tanto que España abandonó Cuba. Algunos de los barcos que perdió nuestro país todavía se pueden ver en las cercanías de Santiago, una de las principales ciudades del país. Nos parecen de otra época, de otro mundo, pero en realidad esa época y ese mundo están más cerca de nosotros de lo que podemos imaginar.

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Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Foto Juan González

No hace tanto que Cuba fue una comunidad autónoma, que la Guardia Civil patrullaba en La Habana, ni hace tanto que el pan se podía comprar en Pesetas. Cerca de 200.000 españoles combatieron en la selva cubana contra el independentismo y contra el imperialismo norteamericano, 50.000 jamás volvieron. Cuba era casi imposible de mantener para la nación española. Sin embargo, posesiones como Puerto Rico podrían haber continuado bajo soberanía española de haberse dado una mejor gestión de esta crisis. ¿Diría la radio la hora en Puerto Rico tras la de Canarias?

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Ejércitos enfrentados. Ejército español.

España, que contaba con menos de 20 millones de habitantes, tenía en Cuba 155.332 soldados en abril de 1898, fecha en la que comenzó la guerra contra Estados Unidos. 36.582 se encontraban en el distrito Oriental, zona en la que se produciría la guerra. Formaban el IV Cuerpo de Ejército a las órdenes de Arsenio Linares. De esos 36.582 hombres, 9.430 estarían en Santiago y en las áreas cercanas.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Soldados españoles

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Ejército mambí.

El ejército mambí, es decir, los revolucionarios cubanos, eran en esencia una serie de grupos o partidas de independentistas armados.

Las partidas estaban capitaneadas de forma suprema por Máximo Gómez. El ejército mambí tenía 53.804 efectivos en 1898, 29.456 de ellos destacados en el Oriente y divididos en el I y el II Cuerpo de ejército. Pese a su papel fundamental, el rol de los mambises en el conflicto de 1898 ha sido y es ampliamente ignorado en el imaginario estadounidense sobre la victoria y en el español sobre la derrota.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Ejército mambí

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Ejército norteamericano

En 1898 Estados Unidos tenía 73 millones de habitantes y con ello casi triplicaba la población española. En los momentos previos al conflicto mantenía un ejército de 28.183 personas destacadas en las fronteras con los indios al oeste y con México al suroeste. El ejército profesional empleaba los fusiles noruegos Krag Jorgensen modelo 1892, de cerrojo y con cartuchos de pólvora negra frente a los de pólvora blanca o sin humo que utilizaban los Máuser españoles. En cualquier caso, el reclutamiento de voluntarios y de reservistas llevó a que en agosto de 1898 Estados Unidos tuviera 274.717 soldados, de los cuales desembarcaron en Cuba 18.216.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Ejército norteamericano

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Introducción

El 22 de junio los norteamericanos desembarcaban en Daiquiri, una playa cerca de la ciudad de Santiago. El 23, Shafter ordenó a la división de Lawton avanzar hacia el oeste, hacia Siboney, tomado sin resistencia.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898

Por otra parte, la partida cubana de Castillo intentó acceder a la llanura alrededor de Santiago a través del paso de Sevilla. Sin embargo, fue rechazada en las Guásimas y retrocedió ante lo que consideraba una posición inexpugnable.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Batalla de Las Guásimas

El 24 de junio, Shafter ordenó a Lawton continuar hacia el oeste y a Wheeler cubrir el flanco derecho de Lawton, al norte. Sin embargo, Wheeler se enteró de que las tropas españolas en Sevilla tenían intención de retirarse, por lo que, sin apoyo, decidió por su cuenta emprender un ataque.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898

En las cercanías de Sevilla, los españoles se encontraban desplegadas en tres líneas. Sumaban unos 1.500 hombres. Las tropas norteamericanas, de número similar, realizaron un avance en dos columnas. Ante la imposibilidad de flanquear a las tropas por su despliegue, los norteamericanos se lanzaron al asalto y fue rechazados. Tras retroceder, los norteamericanos comenzaron a flaquear y Wheeler pidió ayuda ante el temor de ser aniquilado. Cuando acudieron los refuerzos, los españoles ya habían completado su maniobra de repliegue y recorrían el camino hacia Santiago.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898

Linares estaba convencido de que no podía dejar de defender Santiago, tenía miedo a un ataque desde la retaguardia. Este miedo, tenía su base en la presencia al oeste de la ciudad de una partida cubana cuya misión era realizar ataques de diversión para hacer creer a los españoles que el grueso de las fuerzas se encontraba en el oeste de la bahía. Sin embargo, la partida era reducida y es probable que, de haber trasladado el grueso español a Sevilla, la posición hubiera resultado inexpugnable. El hecho de que Linares temiera un ataque por la retaguardia de la ciudad le llevó a encerrarse. Esta maniobra le permitió ganar seguridad a corto plazo, pero a la larga le obligo a ceder la iniciativa al enemigo.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898. Consecuencias

El día 28 de junio, mientras las tropas estadounidenses se encontraban todavía desembarcando refuerzos y asegurando posiciones, recibieron las noticias de que una gran columna española se acercaba a Santiago desde el norte.

Santiago de Cuba, la campaña de 1898

Temiendo que los españoles pasaran a la ofensiva y Shafter ordenó a su ejército preparar el ataque a través de las posiciones de las Lomas de San Juan y del Caney, cuyo asalto comenzaría el amanecer del día 1. El repliegue de Linares selló sin saberlo el destino de la guarnición de Santiago de Cuba, el de la flota de Cervera, y con ella los destinos de la isla de Cuba y de las últimas colonias del otrora poderoso Imperio Español.

Fin de la Primera parte.

Autor: Alberto Ciruelos Enjuto para revistadehistoria.es

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

PUELL DE LA VILLA, Fernando; MARTÍNEZ CANALES, Francisco. El desastre de Cuba, 1898: Las Guásimas, El Caney, las Lomas de San Juan. Madrid, Almena, 2005

ESCRIGRAS RODRÍGUEZ, Juan. Atlas ilustrado de la Guerra de Cuba. Madrid: Susaeta, 2012, p.126

CERVERA PLACER, Gustavo. “La campaña de Santiago de Cuba en 1898. Coloquios de Historia Canario Americana, 1998, vol. 13, no 13, pp. 598-606

CIRUELOS ENJUTO, Alberto. (2016) LA GUERRA DE CUBA: Desarrollo del conflicto y cobertura mediática de las acciones clave en la campaña de Santiago. (TFG no publicado). Departamento de Humanidades, USP CEU.

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