Al menos un muerto en la oleada de protestas que se extiende por Túnez

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Actualizado 08/01/2018 23:20:12 CET

TÚNEZ, 8 Ene. (EUROPA PRESS) –

Un joven identificado como Jomsi el Yeferni ha fallecido en la noche del lunes en los enfrentamientos entre manifestantes y Policía en la localidad tunecina de Teburba, a las afueras de la ciudad de Túnez, según ha informado la emisora tunecina Mosaique FM, que cita fuentes de las fuerzas de seguridad.

El joven, de entre 20 y 30 años, falleció a consecuencia de una insuficiencia respiratoria. Responsables del Hospital Regional de Teburba han indicado que la causa de la muerte podrían ser la asfixia.

Las mismas fuentes han desmentido que la muerte fuera consecuencia del impacto de un vehículo de las fuerzas de seguridad. Desde el hospital han confirmado que el cuerpo de la víctima no muestra signos de violencia.

Mientras, continúan las noticias de movilizaciones y manifestaciones en las principales ciudades tunecinas para protestar contra la subida de los precios y la elevada tasa de desempleo.

La Policía ha lanzado gases lacrimógenos para dispersar a cientos de manifestantes en la localidad de Thala, en el centro del país. Un vecino, Mohamed Hedi Omria, ha contado a la agencia de noticias Reuters que parte de los asistentes a la marcha han quemado neumáticos y lanzado piedras contra los agentes.

Los disturbios también se han extendido a Kasserine, donde se han registrado incidentes similares, mientras que unas 300 personas han salido a las calles de Sidi Bouzid, origen de la Primavera Árabe a finales de 2010, con pancartas en las que denunciaban la subida de los precios.

En la capital, Túnez, las fuerzas de seguridad respondieron a última hora del domingo a pequeños conatos de movilizaciones también por la situación económica del país norteafricano, que elevó el 1 de enero los precios del combustible y de algunos bienes como Internet, las llamadas telefónicas o los impuestos a vehículos.

Las medidas forman parte de un paquete de austeridad pactado con los acreedores internacionales para tratar de recuperar una economía que renquea desde la crisis política de 2011 y que sufrió un duro golpe en 2015 con dos atentados que golpearon al sector turístico –representa el 8 por ciento del PIB–.