Daesh ataca en Europa para compensar sus derrotas militares en Siria e Irak

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Tras el fin del Califato pasará a configurarse como una trama terrorista más clásica

La matanza de Barcelona, como el resto de atentados cometidos en Europa, sirven a Daesh para poder mantener su guerra de propaganda, que es clave en los procesos de radicalización primero, y de incorporación a sus filas después, de musulmanes. Estado Islámico sabe que las continuas derrotas militares que desde hace meses sufre en Siria e Irak funcionan como un agente desmovilizador de sus bases y de ahí que necesite perpetrar ataques de gran impacto como el de la Ciudad Condal, según análisis de expertos antiterroristas consultados por ABC.

Los analistas consultados consideran que Estado Islámico tiene la necesidad de hacerse presente con este tipo de acciones salvajes para evitar la desmoralización en sus filas. La célula de Ripoll, autora de los atentados de Barcelona y Cambrils, sabía que una acción contundente en las Ramblas, el corazón turístico de la ciudad, tendría un enorme impacto mediático al tratarse de una de las zonas turísticas más importantes del mundo y de que con toda seguridad habría víctimas de varios países. Eso les garantizaba una enorme cobertura internacional, por una parte, y además se atacaba la principal industria española, que es el turismo.

«Hacer que su sangre (la de los impíos) fluya como ríos», pidió en noviembre a sus fieles Abu Baker al-Baghdadi, cuando Daesh comenzó a perder la batalla de Mosul. Y desde entonces se han producido varios atentados yihadistas en Europa, que quieren lanzar el mensaje de que la trama terrorista es fuerte y que sobrevivirá en cualquier circunstancia.

Hacer que la sangre de los impíos fluya como ríosAl-Baghdadi

En España desde hace varios meses se detectan comunicaciones de combatientes en Siria e Irak en las que animan a sus interlocutores en nuestro país a que cometan atentados. En el caso de la célula de Ripoll los investigadores tienen la sospecha de que los terroristas, aunque hayan sido radicalizados por el imán que murio en la explosión de la casa de Alcanar, también tienen contactos con el exterior, bien en Marruecos -uno de los miembros viajó a ese país a primeros de mes-, o en Siria a través de internet.

Su objetivo: grandes concentraciones de personas

Además, las informaciones de que Daesh ha logrado introducir a terroristas en Europa son constantes, aunque también es verdad que buena parte de esas alertas pueden formar parte de su estrategia propagandística. Sus objetivos previsibles, como se ha demostrado ahora en Barcelona, son grandes concentraciones de personas, bien en la calle, en estadios deportivos teatros o conciertos -es el caso del atentado de Manchester-, o en medios de transporte.

Los medios de transporte se perfilan como objetivos de los terroristas

Precisamente el día antes del atentado de las Ramblas la revista «Inspire», órgano oficial de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), publicaba una información titulada «Los medios de transporte como objetivo», en la que destaca el alto impacto que estos ataques tienen en las economías occidentales. A lo largo del artículo orienta las acciones contra tres objetivos: los trenes, la línea férrea y, por último, contra las estaciones, terminales o puntos de tránsito. En este último caso, cita como ejemplo la matanza del 11-M en Madrid, recordando que muchos pasajeros fueron asesinados incluso antes de subir al tren.

La información incluso ilustra con un gráfico cómo llevar a cabo una operación de descarrilamiento de un tren y también publica una fotografía del accidente sufrido por un tren Alvia en Santiago de Compostela en 2013, puesto de ejemplo para transmitir lo siniestro que puede ser una colisión de un tren como medio de ataque aunque no se hace ninguna referencia a dicho accidente en un contexto terrorista.

Varios curiosos observan el lugar del accidente del tren Alvia en Santiago de CompostelaVarios curiosos observan el lugar del accidente del tren Alvia en Santiago de Compostela– EFE

La derrota militar de Daesh, para la que en cualquier caso queda mucho, según los expertos, no supondrá su desaparición, porque la base ideológica de ese femómeno es la interpretación patológica de una religión. Es paradigmático en este sentido lo sucedido con Al Qaeda, que Estados Unidos dio por derrotada tras matar a Osama bin Laden y golpear las bases terroristas en Afganistán. Pues bien, no solo sigue existiendo sino que ha surgido otra organización aun más potente por ahora, como es Estado Islámico.

Sentadas esas bases, los expertos creen que la pérdida de territorio de Daesh dará paso a su adaptación a las nuevas circunstancias. Por una parte habrá un proceso de clandestinización por el que pasará a tener las características de un grupo criminal más al uso, y por otro la relocalización en otros territorios, especialmente Libia, Argelia o el Sahel.