Dos muertos y 12 heridos en un atentado contra Save The Children en Afganistán

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Un terrorista suicida ha hecho explotar la carga que llevaba a las puertas de la sede de la ONG en Jalalabad, y posteriormente varios atacantes han irrumpido en el local.

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Al menos dos personas han muerto —un civil y un miembro de las fuerzas de seguridad afganas— y 12 han resultado heridas a causa del atentado contra la sede de Save the Children en Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, en el noreste de Afganistán, según ha informado el Gobierno regional.

Alrededor de las 09:00 horas (hora local) se ha producido una explosión a las puertas de la sede de Save the Children en Jalalabad que los medios afganos atribuyen a un suicida. Inmediatamente después, varios terroristas —entre cuatro y cinco— han irrumpido en el local.

Las fuerzas de seguridad afganas, incluidas las fuerzas especiales, se han trasladado al lugar y han iniciado un enfrentamiento con los atacantes. La zona ha quedado acordonada. Las imágenes difundidas por la prensa local muestran una enorme columna de humo emanando del edificio y a niños escapando.

De acuerdo con la prensa local, los enfrentamientos ya han terminado y el edificio ha quedado despejado. El portavoz del Ejecutivo provincial, Ataulá Joghyani, citado por la televisión afgana Tolo, ha contado que un civil y un miembro de las fuerzas de seguridad han muerto, mientras que otras 12 personas han resultado heridas.

“Estamos devastados”, ha dicho la ONG en un comunicado. “Nuestra principal preocupación es la seguridad de nuestro personal“, ha subrayado Save the Children, indicando que en estos momentos no puede proporcionar más detalles acerca del balance de víctimas.

Los talibán han negado cualquier implicación en este ataque y por el momento ningún otro grupo armado se ha pronunciado. El Estado Islámico (ISIS) cuenta con una importante presencia en Nangarhar, donde las fuerzas de seguridad han aumentado sus operaciones junto a las tropas internacionales para hacer frente al grupo yihadista.

La misión de Naciones Unidas en Afganistán, la UNAMA, ha recordado en Twitter que “los ataques dirigidos contra civiles o contra organizaciones de ayuda son claras violaciones del Derecho Internacional Humanitario y podrían constituir crímenes de guerra”.