El AVE a La Meca encara los últimos kilómetros para su inauguración en 2018

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El tren ya alcanza su velocidad máxima, 330 kilómetros por hora, en el 80% de su trazado

El consorcio español Al Shoula está acabando los últimos kilómetros del trazado del AVEentre La Meca y Medina, en Arabia Saudí. Después de años de tiranteces y momentos de crispación, el trazado del megaproyecto, valorado en 6.736 millones de euros y con una longitud de 450 kilómetros, ya se encuentra prácticamente finalizado.

El Ejecutivo saudí ha trasladado públicamente que pretende cumplir los plazos y, por tanto, quiere que el tren del desierto se inaugure en el primer trimestre de 2018, según recogió la agencia kuwaití KUNA. La fecha coincide con la extensión del plazo concedida en noviembre de 2016, cuando el consorcio logró renegociar los términos del contrato para conseguir una ampliación del periodo de entrega hasta marzo del año que viene y Riad reconoció sobrecostes de unos 150 millones de euros por obras extras exigidas por el contratista, como la construcción de talleres y cocheras no incluidos en el contrato inicial y las zonas VIP de diversas estaciones. Sin embargo, el consorcio, según fuentes empresariales, no ha recibido aún una notificación oficial.

El grupo de empresas encargado de la segunda fase del contrato (la construcción de la vía, la catenaria y los trenes), señala que se encuentra capacitado para entregar la obra en plazo.

Su cumplimiento, no obstante, dependerá de si el consorcio chino-saudí que ejecuta la construcción de la plataforma de la vía transfiere el último trazado de entre 5 y 10 kilómetros entre Yeda y La Meca en los plazos previstos y las empresas que ejecutan uno de los ramales a la estación de King Abdullah Economic City, KAEC, finalizan las obras sin demoras. «El consorcio está preparado para terminar en el margen de tiempo previsto, pero es una cuestión que no depende solo de nosotros», subrayan desde Al Shoula.

Otro de los inconvenientes es la solución que se ha diseñado para uno de los tramos de montaña, en la que se acordó con el grupo de empresas encargado de las obras un «desmonte» (excavación del terreno para rebajar su inclinación, frente a la construcción de un túnel), pero se trata de una opción que no termina de agradar a la parte española.

El acuerdo alcanzado con Arabia Saudí el pasado noviembre recogía la incorporación de un «mecanismo de revisión automático» para compensar a las firmas españolas si los retrasos se extendían más allá de marzo de 2018 por motivos ajenos a Al Shoula.

El pasado martes, el príncipe Abdallah bin Bandar, gobernador adjunto de La Meca, presidió un viaje de pruebas entre Yeda y Medina. La delegación estuvo integrada también por el ministro de Transporte, Sulaiman Al-Hamdan;el secretario de Estado de Infraestructuras español, Julio Gómez-Pomar, y directivos de Al Shoula. Como informó el Ministerio de Fomento, el recorrido arrancó en dirección a KAEC, «donde se visitó la estación intermedia, ya finalizada, y el centro de control de la operación». Después de una escala de aproximadamente una hora y 15 minutos, el tren, en el que se encontraban 470 pasajeros, enfiló a Medina. Fue entonces cuando se alcanzó la velocidad máxima de operación de 300 kilómetros por hora, una muestra «in situ» para las autoridades saudíes de los test que ya se están llevando a cabo en 370 kilómetros de la línea férrea, el 80% del recorrido.

Según dichas fuentes empresariales, las autoridades saudíes se mostraron «satisfechas» con el resultado de los test del servicio de alta velocidad, que permitirá unir La Meca y Medina en 2 horas y 30 minutos.

La obra ha supuesto un desafío tecnológico para las firmas de ingeniería españolas. «Las pruebas dinámicas se están desarrollando de manera satisfactoria, en condiciones ambientales extremas, con temperaturas muy elevadas próximas a los 50 grados centígrados y con presencia de arena del desierto, comprobando la buena respuesta de los trenes antes tales exigencias», destacan desde Talgo, el fabricante de los 35 trenes de alta velocidad, más el VIPde la familia real saudí, que se utilizarán en el trayecto.