El bloqueo diplomático contra Qatar apunta al pánico en la economía del reino del Golfo

Qataríes se han lanzado a los supermercados para abastecerse de productos básicos ante el temor a la escasez del bloqueo. Qatar importa más del 40% de sus productos alimenticios de Arabia Saudí

De la noche a la mañana, Qatar se ha visto aislado en el Golfo tras la decisión de Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin de cortar relaciones con el reino catarí, una crisis que aunque ha convulsionado principalmente la esfera geopolítica y la influencia regional, sus efectos inmediatos se están sintiendo ya entre los habitantes del pequeño reino, encajonado entre sus ahora rivales Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos al sur, Bahréin al noroeste. Estos países –junto con Egipto– han ordenado el cierre de fronteras no sólo al trasvase de ciudadanos entre desde y hacia Qatar, sino también al flujo de camiones, barcos y aviones de transporte de bienes y productos, desde comida a materiales de construcción.

Medios locales han publicado fotografías de estantes vacíos–especialmente los de productos alimenticios de primera necesidad-, así como de mujeres con cargadísimos carritos de la compra, presuntamente haciendo abasto ante la crisis diplomática. Ahmed, un egipcio afincado en Qatar con su familia, confirma a ABC los temores de la población, mientras que la comunidad de emigrantes teme además represalias en su trabajo «por una decisión que se ha tomado muy aceleradamente, no se ha estudiado bien», opina. Según residentes qataríes en Doha, el pánico ha cundido en algunos supermercados, donde se han registrado largas colas de compradores de último minuto. El Gobierno qatarí ha publicado un comunicado llamando a la calma: «No hay necesidad de hacer acopio (de productos básicos). Se están tomando los pasos necesarios para asegurar que (la crisis) no afecte a la vida normal de los ciudadanos».

Escasez de productos básicos

La localización geográfica de Qatar dificulta su suministro de comida y otros materiales básicos. Se estima que al menos el 40% de sus productos alimentarios son importados desde Arabia Saudí, con el que comparte su única frontera terrestre, «lo que expone su vulnerabilidad», publicó proféticamente el diario emiratí The National en 2014, cuando estalló una crisis similar entre ambos países. «La última vez que Arabia Saudí cerró las exportaciones de pollo local para estabilizar los precios en su mercado interno, en Qatar no se encontró pollo en los supermercados durante un mes», comenta en redes sociales un «expatriado» residente en Doha.

Qatar ha acogido durante años numerosa emigración de países árabes, especialmente ingenieros o de la construcción, pero también trabajadores de países en crisis económica, como Egipto. Se calcula que cerca de 200.000 egipcios (otras fuentes los cifran en 300.000) residen en Qatar, desde donde envían cerca de mil millones de dólares en remesas. A diferencia de sus aliados del Golfo, que han pedido a sus nacionales que regresen desde Qatar en los próximos días, mientras que Bahréin ha ordenado a los qataríes que abandonen su territorio en un plazo de dos semanas, el Ministerio de Exteriores egipcio no ha ordenado el regreso de sus nacionales o la expulsión de qataríes. Tampoco Qatar se ha pronunciado en contra de los egipcios, una de sus mayores comunidades de trabajadores extranjeros.

Cierre espacio aéreo

El cierre de las fronteras de los países árabes que han suscrito el «boicot» diplomático contra Qatar no termina con las terrestres –en un pequeño apéndice del Golfo, de poco más de 11.571 kilómetros cuadrados, Qatar sólo cuenta con frontera terrestre con Arabia Saudí- sino también marítimas –con Bahréin, Emiratos- y del espacio aéreo.

En comunicados difundidos por las respectivas agencias de noticias locales o por las propias aerolíneas a través de sus páginas web o perfiles de Twitter, Egipto, Arabia Saudí, Bahréin y EAU han cerrado su espacio aéreo a vuelos qataríes, mientras que aerolíneas como Etihad Airways, Emirates, Fly Dubai, Saudia, Gulf Air o EgyptAir han bloqueado o suspendido («hasta nuevo aviso» según Etihad) todos los vuelos con destino al pequeño reino del Golfo.

La bolsa qatarí cayó hasta un 8% tras hacerse el anuncio

Qatar Airways también ha suspendido, según ha señalado en su página web, sus vuelos a Arabia Saudí. El cierre del espacio aéreo saudí complicará las rutas de esta aerolínea, que tendrá que redirigir sus vuelos sobre países como Jordania, Irán o Irak, presumiblemente generando confusión en el tráfico internacional.

Pero el problema no se queda allí: Qatar Airways, aerolínea estrella de Qatar es también uno de los principales «hubs» regionales. Tras varios años de expansión en vuelos internacionales, Qatar Airways convirtió el aeropuerto Internacional Hamas en uno de los principales aeropuertos de intercambio, con cerca de 9.8 millones de pasajeros entre enero y marzo de 2017, según su página web.

Tras el anuncio de Bahréin, Arabia Saudí y Egipto, a los que a lo largo de la mañana del lunes se fueron uniendo países y gobiernos como Emiratos Árabes, el gobierno «oficial en el exilio» de Yemen, Libia (el Gobierno en Tobruk) entre otros, la bolsa qatarí cayó bruscamente hasta un 8%. Según un reporte de Reuters, Qatar –que además es el mayor exportador de gas licuado a nivel mundial- cuenta con activos bancarios estimados en 335.000 millones de dólares en su fondo soberano de inversión, por lo que podría evitar la crisis económica si la situación no se prolonga en los próximos meses. Algunos temen ya por el Mundial de Fútbol de 2020, que tendrá lugar en Qatar y para cuya preparación el pequeño país del Golfo ha acometido grandes obras de infraestructura.

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