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El Gobierno de Áñez demanda a Morales por un delito de genocidio tras las protestas

10/08/2020

08:33

Internacional

Bolivia

Agencias | Redacción

Sectores sociales exigen que las elecciones sean el 6 de septiembre y no el 18 de octubre como anunció el organismo electoral del país. La encuestas dan como favorito a Luis Arce.

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Álvaro Coimbra, el ministro de Justicia de Bolivia, ha confirmado una nueva denuncia contra el expresidente Evo Morales acusado de «delitos de genocidio y terrorismo» por estar detrás de las movilizaciones y los bloqueos que en las últimas semanas se han producido en las vías de acceso a algunos puntos de la geografía boliviana.

La denuncia presentada ante la Fiscalía de La Paz señala también al candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) a las elecciones presidenciales, Luis Arce, y su compañero, el otro ministro de Asuntos de Exteriores en el Gobierno de Morales, David Choquehuanca.

«Hemos presentado una denuncia en contra de estas personas, por delitos de genocidio, terrorismo, sedición, delitos contra la salud, los servicios básicos, destrucción del ornato público y, además, delitos contra el medio ambiente, porque se han intentado incendiar parques nacionales, e instigación publica a delinquir», ha enumerado Coimbra.

«No se equivoque, dictador Evo Morales, nadie le cree sus discursos, nosotros vamos a hacer cumplir la Constitución y la ley, nosotros no huimos ni renunciamos, no somos cobardes, vamos a defender a los bolivianos», ha añadido Coimbra posteriormente en su cuenta oficial de Twitter.

Por su parte, las organizaciones sociales ya habían avanzado la semana pasada su intención de llevar a cabo bloqueos si el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no daba marcha atrás en su decisión de aplazar los comicios, esta vez previstos para el 18 de octubre debido a la situación derivada de la pandemia de coronavirus.

El MAS, por su parte, denuncia una táctica del nuevo oficialismo para impedir que Arce, favorito en las encuestas antes de la crisis sanitaria, gane las elecciones presidenciales.

La actual crisis política en Bolivia estalló con las pasadas elecciones del 20 de octubre. La oposición denunció un fraude electoral por parte de Morales que vino a ser confirmado por la Organización de Estados Americanos (OEA) al detectar «irregularidades«.

Morales dimitió y se exilió -primero a México y luego a Argentina-, dando lugar a una ola de disturbios que se saldó con más de 30 muertos en enfrentamientos entre partidarios y detractores suyos y con las fuerzas de seguridad.

Los partidos acordaron repetir las elecciones el 3 de mayo pero tuvieron que ser aplazadas por el coronavirus. Ante la imposibilidad de fijar una nueva fecha, el Congreso -controlado por el MAS- señaló el 6 de septiembre, algo aceptado en un principio por el TSE, aunque no tanto por el Gobierno, que insistía en aplazar aún más los comicios.