Estado Islámico reivindica el atentado contra la sede de Save the Children en Jalalabad

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Publicado 24/01/2018 12:13:10CET

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) –

El atentado perpetrado este miércoles contra la sede de Save the Children en Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, en el noreste de Afganistán, ha sido obra de Estado Islámico, según ha informado la agencia de noticias Amaq, vinculada a la organización terrorista.

Amaq ha publicado una nota en la que informa de que terroristas de Estado Islámico han efectuado un atentado suicida y después han atacado “fundaciones británicas y suecas” en Jalalabad, según informa el Grupo SITE, que hace seguimiento de los foros yihadistas de Internet.

Alrededor de las 9.00 (hora local) se ha producido una explosión a las puertas de la sede de Save the Children en Jalalabad que los medios afganos atribuyen a un suicida con un coche bomba. Inmediatamente después, varios terroristas –entre cuatro y cinco– han irrumpido en el local.

Las fuerzas de seguridad afganas, incluidas las fuerzas especiales, se han trasladado al lugar y han iniciado un enfrentamiento con los atacantes. La zona ha quedado acordonada. Las imágenes difundidas por la prensa local muestran una enorme columna de humo emanando del edificio y a niños escapando.

De acuerdo con la prensa local, los agentes afganos han conseguido abatir a algunos terroristas pero otros siguen atrincherados. El portavoz del Ejecutivo provincial, Ataulá Joghyani, citado por la televisión afgana Tolo, ha contado que un civil y un miembro de las fuerzas de seguridad han muerto, mientras que otras doce personas han resultado heridas.

“Estamos devastados”, ha dicho la ONG en un comunicado. “Nuestra principal preocupación es la seguridad de nuestro personal”, ha subrayado Save the Children, indicando que en estos momentos no puede proporcionar más detalles acerca del balance de víctimas.

Los talibán han negado cualquier implicación en este ataque. Estado Islámico cuenta con una importante presencia en Nangarhar, donde las fuerzas de seguridad han aumentado sus operaciones junto a las tropas internacionales para hacer frente al grupo yihadista.

La misión de Naciones Unidas en Afganistán, la UNAMA, ha recordado en Twitter que “los ataques dirigidos contra civiles o contra organizaciones de ayuda son claras violaciones del Derecho Internacional Humanitario y podrían constituir crímenes de guerra”.