Inicio Internacional Francia prohíbe denominar ‘jamón’ o ‘filete’ a productos de origen vegetal

Francia prohíbe denominar ‘jamón’ o ‘filete’ a productos de origen vegetal

París. Francia publicó este martes un decreto que prohíbe el uso de términos como jamón, filete y entrecot para denominar productos de origen vegetal, reservándolos exclusivamente para los productos cárnicos.

El sector de la carne solicitó esta prohibición debido a su preocupación de que términos como “jamón vegetal”, “salchicha vegana” o “bacon vegetariano” pudieran generar confusión entre los consumidores.

Entre los términos cuyo uso está prohibido para designar productos con proteínas vegetales también se incluyen solomillo, falda, escalope, bife y paletilla.

Asimismo, se prohíben términos “que hagan referencia a los nombres de especies o grupos de especies animales, o a la morfología o anatomía animal” para la comercialización de productos vegetales.

Esta no es la primera ocasión en la que el gobierno francés intenta prohibir las denominaciones de

Algunos términos pueden utilizarse para productos alimenticios “de origen animal que pueden contener proteínas vegetales”, siempre y cuando se respete un porcentaje máximo de materia vegetal.

En estos casos, los ingredientes vegetales se añaden como “complemento” a los alimentos de origen animal, como en el caso del chorizo, las salchichas o la andouille, entre otros embutidos tradicionales.

El contenido máximo de proteínas vegetales oscila entre el 0,1% para un huevo entero líquido, el 5% para un salchichón y el 6% en el caso de una “paupiette” (filete fino de carne con relleno).

“Los productos legalmente fabricados o comercializados en otro Estado miembro de la Unión Europea o un tercer país” seguirán estando autorizados, según precisa el decreto.

A nivel de la UE, únicamente están prohibidos los términos utilizados tradicionalmente para los lácteos al nombrar productos vegetales, como “yogur” o “queso”.

Este nuevo intento del gobierno por prohibir estas denominaciones, tras un decreto suspendido en 2022, entrará en vigor dentro de tres meses y prevé un año de transición para liquidar existencias, así como multas de hasta 15.000 euros ($16.280).