Irlanda del Norte celebra el 20 aniversario del Acuerdo del Viernes Santo

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La firma del acuerdo el 10 de abril de 1998 puso fin a 30 años de conflicto armado. Se trató de un enfrentamiento entre grupos paramilitares protestantes, católicos y fuerzas de seguridad.

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La firma del Acuerdo del Viernes Santo el 10 de abril de 1998 puso fin a 30 años de conflicto armado en Irlanda del Norte. Se trató de un enfrentamiento entre grupos paramilitares protestantes, católicos y las fuerzas de seguridad que causó unos 47.000 heridos y más de 3.500 muertos, la mayoría a manos del Ejército Republicano Irlandés (IRA).

Irlanda del Norte celebra el 20 aniversario del acuerdo con la presencia este martes en Belfast de algunos protagonistas como el expresidente estadounidense Bill Clinton o los ex primeros ministros británico e irlandés Tony Blair y Bertie Ahern, respectivamente.

También estará el exlíder del entonces mayoritario Partido Unionista del Ulster (UUP) David Trimble, quien, en virtud del acuerdo, dirigió el primer Gobierno de poder compartido entre protestantes y católicos, en el que entró el Sinn Féin, brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA).

A cambio, los dirigentes republicanos, con Gerry Adams y Martin McGuinness al mando, se comprometieron a perseguir sus objetivos por medios exclusivamente democráticos y a facilitar el desarme del IRA.

La firma del acuerdo se produjo el 10 de abril de 1998, después de varios días de intensas negociaciones en el castillo de Stormont, sede del Parlamento regional, que fueron presididas por el exsenador estadounidense George Mitchell.

Clinton, por teléfono desde Washington, y Mitchell sobre el terreno, contribuyeron decisivamente al éxito del proceso, motivo por el que el Ayuntamiento de la capital norirlandesa les concede hoy el premio “Libertad de la Ciudad de Belfast”.

Importantes concesiones

El texto obligó a las partes enfrentadas durante tres décadas a efectuar importantes concesiones, pero obtuvo el respaldo mayoritario de la ciudadanía de Irlanda del Norte y la República de Irlanda en los referémdums celebrados en mayo de aquel año, con el 71 y el 95% de votos a favor, respectivamente.

Además del desarme y la amnistía de unos 500 paramilitares, los unionistas aceptaron la creación de organismos de cooperación norte-sur, lo que ha dado más voz al Gobierno de Dublín en los asuntos norirlandeses, al tiempo que se reformó la antigua Policía regional (RUC), integrada durante el conflicto casi exclusivamente por protestantes y considerada sectaria.

Asimismo, se introdujo “el principio de consentimiento“, que establece que el estatus constitucional de Irlanda del Norte como parte del Reino Unido no cambiará a menos que así lo quiera la mayoría de su ciudadanía, lo que deja la puerta abierta a la reunificación de Irlanda en el futuro.

Después de 20 años de proceso de paz, las diferencias entre el Partido Democrático Unionista (DUP) y el Sinn Féin, los dos grandes partidos norirlandeses en la actualidad, mantienen suspendido desde enero de 2017 el Ejecutivo autónomo.

También la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) amenaza con restablecer una frontera estricta en Irlanda del Norte, cuya desaparición con el proceso de paz ha traído prosperidad y ha ayudado a la reconciliación en la isla.