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La ONU pide a Israel que abandone su plan para la anexión de Cisjordania

24/06/2020

21:06

Internacional

Israel – Palestina

EFE

La comunidad internacional, salvo Estados Unidos, rechaza el plan de Israel, porque sería una violación de la legislación internacional y supondría un golpe definitivo a las negociaciones de paz.

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La ONU, la Liga Árabe y la casi totalidad del Consejo de Seguridad llamaron este miércoles a Israel a abandonar sus planes de anexión de partes de Cisjordania, un movimiento que, según advirtieron, amenaza con crear el caos y echar por tierra todos los esfuerzos para lograr la paz, pero que Estados Unidos está dispuesto a respaldar.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunió por vía virtual para discutir en profundidad los planes israelíes, aún no muy claros, pero que podrían comenzar a ejecutarse a partir del 1 de julio.

La cita, a priori, será la última gran discusión internacional sobre ese asunto antes de la fecha clave señalada por el Gobierno de Benjamín Netanyahu y atrajo a varios ministros de Exteriores y al jefe de Naciones Unidas, António Guterres.

«Estamos en un momento crucial», advirtió Guterres, que se sumó a la reunión para dejar clara la preocupación de la organización por unos planes que, de ejecutarse, serían una «violación muy seria de la legislación internacional» y un golpe casi definitivo a las negociaciones de paz.

Su enviado para la región, Nickolay Mladenov, alertó de que el conflicto de Oriente Medio está en «un punto crítico» y de que la anexión podría alterar irrevocablemente la naturaleza de las relaciones israelo-palestinas.

«Más allá de las implicaciones legales, de seguridad y económicas, la amenaza de anexionar unilateralmente partes de Cisjordania enviará un único mensaje: que las negociaciones bilaterales no pueden lograr una paz justa», subrayó Mladenov.

«No podemos permitir que esto ocurra», apuntó, avisando de que esa situación puede llevar a un aumento de la ira, la radicalización y la violencia.

Oposición casi unánime

La jornada volvió a dejar claro que la oposición de la comunidad internacional a la anexión es prácticamente unánime, pero también que Estados Unidos parece dispuesto a, como poco, dejar hacer a Israel.

«La decisión de los israelíes sobre extender su soberanía a esos lugares son decisiones que les corresponde tomar a los israelíes», dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo, en una conferencia de prensa en Washington, celebrada al mismo tiempo que la reunión del Consejo de Seguridad.

Mientras, los países europeos se pronunciaron con mucha contundencia en contra de los planes de Netanyahu, advirtiendo de su carácter «ilegal» y de la amenaza de desestabilización que suponen, al tiempo que reiteraron que no reconocerán ningún cambio de fronteras.

Algunos, por ejemplo Francia, avisaron de que una decisión tan grave como esta no puede quedar sin respuesta y adelantaron que la anexión tendría consecuencias en las relaciones entre la Unión Europea e Israel.

El Reino Unido, otro de los cinco miembros permanentes del Consejo, subrayó también su oposición a cualquier anexión de territorio palestino y avisó de los grandes riesgos que plantean, entre ellos el peligro de una radicalización entre la población palestina, pero también de un impacto en las relaciones de Israel con el resto del mundo.

«El plan de Israel para anexionar partes de Cisjordania destruirá las esperanzas de paz y constituirá una amenaza a la seguridad en la región y en el mundo», dijo por su parte el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit.

Por parte palestina, el ministro de Exteriores, Riad al Malki, avisó de que el conflicto está en una «encrucijada» y de las decisiones que se tomen pueden hacer cambiar el curso de la Historia.

«Desafortunadamente, el conductor es Israel y no parece que vaya a detenerse en el cruce para estudiar las implicaciones de sus decisiones, porque está borracho de poder, propulsado por una impunidad infinita», dijo Al Malki, que insistió en que la anexión sería «un crimen» y debería ser castigado.