Macron se lanza a por las legislativas ante la indecisión de sus rivales

En Marcha, que pasará a llamarse La República en Marcha y tendrá estructura de partido político, presentará candidatos a las 577 circunscripciones del Estado.

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Apenas horas después de ser elegido presidente de Francia, Emmanuel Macron ha comenzado a preparar hoy la batalla de las legislativas de junio, en las que pretende obtener el respaldo suficiente para aplicar su programa político, ante el estado de indecisión de los partidos rivales.

En su primera resolución tras la segunda vuelta de los comicios presidenciales que ganó ayer, el socioliberal Macron ha dimitido como presidente de En Marcha, su movimiento político, que se ha situado ya en orden de batalla para lograr el mayor número posible de diputados.

En Marcha, que pasará a llamarse La República en Marcha y tendrá estructura de partido político, presentará candidatos a las 577 circunscripciones del país “con el objetivo de que tengan una mayoría absoluta” que permita a Macron “aplicar su proyecto”, según declaró el secretario general del movimiento, Richard Ferrand.

Al menos la mitad de los candidatos procederán de la sociedad civil y el resto de las formaciones políticas tradicionales, aunque no se les permitirá mantener la doble etiqueta.

Macron, quien fue ministro de Economía del presidente saliente, el socialista François Hollande, pretende así defender el proyecto de renovación de la vida política, pero asentándose en parte de los restos de los partidos tradicionales, sobre todo de los socialistas y de los conservadores.

Ante las dudas de que su neófito movimiento político pueda lograr una mayoría absoluta, el centrista François Bayrou, uno de los apoyos más mediáticos de Macron, ha mostrado hoy su confianza en una amplia victoria.

Le Pen

Solo la ultraderechista Marine Le Pen, derrotada en la segunda vuelta de las presidenciales, parece que tendrá un partido relativamente unido para liderar la oposición.

La líder de la extrema derecha aseguró que el apoyo otorgado por los representantes de las fuerzas tradicionales a Macron tras la primera vuelta de las elecciones “les desacredita” para oponerse ahora al nuevo jefe de Estado.

Demás partidos

El llamamiento a integrar la mayoría presidencial lanzado por Macron ha hecho mella en los otros partidos, tanto en los socialistas como en los conservadores.

Los segundos, que de cara al exterior mantienen que pueden lograr una mayoría suficiente que les permita gobernar, han visto cómo algunas de sus figuras han abierto la puerta a presentarse bajo el paraguas de La República en Marcha.

Más disperso aparece aún el Partido Socialista, donde proliferan los responsables que, de forma apenas disimulada, piden presentarse bajo el paraguas de En Marcha, lo que está dejando en una posición muy incómoda a la dirección.

El izquierdista Jean-Luc Mélenchon, por su parte, aspira a amortizar su posición ambigua en la segunda vuelta, en la que no pidió el voto por Macron.

Eso le legitima, en su opinión, para liderar la oposición de izquierdas, una postura a la que puede atraer a algunas figuras socialistas.

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