Un organismo independiente acusa al Pentágono de bloquear información clave sobre la lucha en Afganistán

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Publicado 30/01/2018 8:49:02CET

El SIGAR deja de publicar datos sobre el número de tropas y las zonas bajo control del Gobierno y los talibán

WASHINGTON, 30 Ene. (Reuters/EP) –

El Pentágono ha restringido la publicación de información clave sobre los progresos que se están haciendo en el conflicto en Afganistán, un paso que limitará la transparencia, según ha denunciado la Inspección General Especial para la Reconstrucción de Afganistán de las Fuerzas Armadas estadounidenses (SIGAR).

Desde hace años, este organismo se ha encargado de publicar un informe trimestra que incluye información desclasificaa sobre la cantidad de territorio controlado por los talibán y el Gobierno afgano. En el informe publicado este lune, sin embargo, se ha pedido al SIGAR que no publique dicha información.

Asimismo, el Pentágono también ha clasificado, por primera vez desde 2009, la cifra real y autorizada del total de soldados y el índice de abandonos de las Fuerzas Nacionales de Defensa y Seguridad afganas (ANDSF).

“La implicación es que creo que el estadounidense medio que lea nuestros informes y lea nuestros comunidados de prensa, no tiene una capacidad significativa para analizar cómo su dinero se está gastando en Afganistán”, ha indicado a Reuters en una entrevista John Sopko, que encabeza esta oficina de observación independiente.

El Pentágono ha tratado de desviar responsabilidades por la decisión, el último paso para limitar la cantidad de información disponible públicamente sobre el conflicto en Afganistán, que con sus 16 años es el más largo para Estados Unidos.

EL PENTÁGONO SEÑALA A LA OTAN

En un comunicado, el Departamento de Defensa ha asegurado que no ha pedido a SIGAR que no publique los datos sino que ha sido la operación ‘Apoyo Decidido’ de la OTAN la que ha tomado la decisión. Asimismo, ha asegurado que el Pentágono no tiene la autoridad para pasar por encima de la clasificación de información hecha por dicha operación, que encabeza el general estadounidense John Nicholson.

“El Departamento sigue trabajando con SIGAR, las fuerzas estadounidenses en Afganistán y ‘Apoyo Decidido’ de la OTAN para resolver las preocupaciones en torno a las restricciones de información que anteriormente no estaba clasificada”, ha indicado el teniente coronel Michael Andrews.

Antiguos oficiales y expertos han afirmado que independientemente de quién haya restringido la información, es particularmente preocupante ya que las autoridades afganas y estadounidenses han fijado públicamente un punto de referencia que será ahora difícil de medir.

El principal general estadounidense en Afganistán fijó en noviembre el objetivo de hacer replegarse a los talibán lo suficiente para controlar al menos el 80 por ciento del país en un plazo de dos años. En su último informe, SIGAR indicó que el 43 por ciento de los distritos del país estaban bajo control de los talibán o contestados.

Según Sopko, la gente llegará a la conclusión de que se está reteniendo información porque no se están haciendo progresos, lo cual podría no ser el caso. La acusación similar que se hizo durante la Guerra de Vietnam resultó siendo cierta a la postre.

“En esencia, puedes hacerme casi cualquier pregunta y yo tendré que decir, está clasificado o no es publicable”, ha subrayado Sopko, que ha precisado que el Departamento de Defensa no le ha dado ninguna razón para esta medida.

El paso dado por el Pentágono se produce tras una ola de graves atentados en Afganistán, el último de ellos una ambulancia bomba en el centro de Kabul que dejó más de 100 muertos. El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió recientemente el envío de 3.000 soldados más a Afganistán, lo que eleva a unos 14.000 los efectivos en el país.

Michael Kugelman, de Woodrow Wilson Center, considera que no tiene sentido bloquear la información. “No es justo para los ciudadanos estadounidenses, las tropas estadounidenses y yo diría que es bastante difícil de justificar hacer algo como esto”, ha comentado.

No obstante, esta no es la primera vez que se retienen datos sobre la guerra en Afganistán. El año pasado, las fuerzas estadounidenses en el país restringieron la cantidad de datos que ofrecían sobre las fuerzas afganas, incluidas bajas, capacidad de personal y tasas de deserción, datos que ahora han sido completamente suspendidos. Entonces, el argumento fue que la información competía al Gobierno afgano, que no quería hacerla pública.