Vanessa Redgrave: «Me quito el sombrero con Merkel por su apoyo a los refugiados»

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La actriz británica se pone por primera vez tras la cámara a los 80 años para dirigir «Sea Sorrow»

La gran actriz británica Vanessa Redgrave (Greenwich, 1937) se ha puesto por vez primera tras la cámara, con 80 años de edad, para dirigir un conmovedor documental sobre el drama de los refugiados, «Sea Sorrow». Para Redgrave, se trata del hecho noticiable «más importante» ocurrido en el mundo en estos últimos años. «Por eso hice esta película», afirmó ayer. El documental fue presentado en Cannes en mayo y hoy se estrena en Palma en el marco de la séptima edición del Atlántida Film Festival. Tras la proyección, Redgrave y la cineasta Isabel Coixet mantendrán un breve diálogo sobre el filme.

Redgrave había producido con anterioridad varios documentales, dirigidos por su hijo Carlo Nero, pero en esta ocasión decidió dar un paso más. «Me interesa todo lo que tiene que ver con los seres humanos», destacó en su encuentro con los medios en la capital balear, que contó con la presencia de Carlo. Asimismo, recalcó el valor que pueden tener el cine y también el periodismo para denunciar posibles injusticias. Para la actriz, «el derecho a la libertad de expresión» y la «ética periodística» son esenciales para conocer qué está ocurriendo en estos momentos. «Los periodistas tienen una gran responsabilidad para reflejar lo que pasa en el mundo», indicó.

En ese contexto, Redgrave recordó la positiva labor llevada a cabo en Estados Unidos décadas atrás por la prensa y también por la televisión en favor de las libertades. En relación a este asunto, tuvo especiales palabras de elogio para la cadena CBS y sus «periodistas progresistas».

Centrándose ya en «Sea Sorrow», la actriz señala que en su documental se muestra cómo «las personas buscan un refugio en Europa porque están perseguidas por la guerra; la crisis de hoy en día es la guerra». En opinión de Redgrave, ahora no se está ayudando a los refugiados, al igual que tampoco había ocurrido en otras épocas, por ejemplo poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. «El objetivo de la película es ayudar a los refugiados», insistió.

La ganadora de un Oscar por «Julia» criticó que hay gobiernos que en estos momentos «no están regidos por las leyes» o que no se implican en los problemas actuales. «Estamos llegando a un tiempo donde la gente está empezando a decir basta», afirmó. Conocida por su militancia en el Partido Laborista durante décadas, Redgrave no tuvo reparos en afirmar ayer que una de las políticas que más admira es la democristiana Angela Merkel: «Es una política muy honesta. Me quito el sombrero ante ella por su política de apoyo a los refugiados».

Más allá de su labor como actriz, se considera esencialmente «un ser humano» y «una ciudadana del mundo» que aboga por la aplicación de los derechos humanos allí donde se vulneran. «Mi obligación cívica como ciudadana es trabajar por ello», señaló. Preguntada sobre cómo pueden afectar a las próximas generaciones las actuales corrientes de revisionismo histórico, por ejemplo la que niega el Holocausto, Redgrave expresó su gran preocupación por ese hecho, «que está pasando ahora mismo». A pesar de defender el valor de los documentales como herramientas para explicar el pasado y el presente, Redgrave da un gran valor a determinadas películas de ficción, como «La lista de Schindler», protagonizada por su yerno, Liam Neeson, y dirigida por Steven Spielberg.

Redgrave trabajó con algunos de los mejores directores de los últimos cincuenta años, como Fred Zinnemann, Michelangelo Antonioni, Sidney Lumet, James Ivory o Brian de Palma. En ese sentido, valora mucho las grandes películas en las que participó y no reniega de las superproducciones en las que también intervino. Aun reconociendo que también hoy hay buenos directores, Redgrave considera, no obstante, que el género documental es el que cuenta en la actualidad con una mayor proyección.