Debate sobre tipos de interés

El Banco Central Europeo (BCE) concluye en un reciente documento que el riesgo de tipos de interés se gestiona de forma adecuada por la mayoría de las entidades de crédito europeas.

Una llevaría a un aumento de los ingresos. Su anticipo por el mercado, también. De hecho, el aumento de la pendiente de la curva de tipos de interés ya beneficia a los bancos cuya actividad crediticia se apoya en una transformación de plazos (tomar a corto y prestar a largo, asumiendo el riesgo que conlleva). Pero, también, una subida de tipos puede suponer un deterioro en la cartera de activos de los bancos llevando en algunos casos a la necesidad de buscar más capital.

El documento describe el proceso seguido por el BCE, en su papel de supervisor. Lleva a cabo hasta seis simulaciones con los tipos de interés como foco de perturbación, afectando a sus niveles y curva de tipos de interés.

¿Los resultados? Aquí los tienen:

De acuerdo con los resultados, un incremento hipotético de los tipos de interés de 200 puntos básicos se traduciría en un aumento agregado de los ingresos netos por intereses de un 4,1% en 2017, y de un 10,5% hasta 2019, mientras que el valor económico de los recursos propios descendería, en términos agregados, en un 2,7%. En la hipótesis de que los tipos de interés se mantuvieran al nivel del cierre de 2016 y no se produjera un aumento del crédito, los ingresos netos por intereses descenderían, en cambio, en términos agregados en un 7,5% hasta 2019. Estas proyecciones están fuertemente influidas por los supuestos que las entidades de crédito asumen respecto al comportamiento de sus clientes. Por ejemplo, en un escenario de subida de los tipos de interés, la «persistencia» de los depósitos minoristas constituye un supuesto crucial para que se produzca un aumento de los ingresos netos por intereses.

Naturalmente, el estudio abarcó la reacción del activo (crédito y cartera) y pasivo (depósitos) ante las perturbaciones propuestas de tipos de interés. Y los modelos de cobertura de tipos que utilizan las entidades.

Sin duda, un buen ejercicio para conocer la sensibilidad de los balances a la posible evolución de los tipos de interés. Recuerden que los tipos de interés oficiales los fijan los bancos centrales, mientras que los tipos de interés del mercado… también, mientras exista el programa de compra de activos. Aunque, de acuerdo con Villeroy del propio BCE hace unos días “los ajustes en el QE deben ser previsibles, aunque no adelantados”.

¿Y qué variables hacen que sean previsibles? El consejero del BCE solo advierte de la necesidad de mantener una política de comunicación que ponga en riesgo la estabilidad financiera. Quizás precisamente sea esto lo que el BCE, en este caso como supervisor, está tratando de evaluar.

¿Observan contradicciones dentro del diferente papel del BCE? Como supervisor y como diseñador/ejecución de la política monetaria.

Precisamente ayer, el propio presidente Draghi volvió a reiterar que el debate en estos momentos dentro de su entidad se centra no tanto en cambios en los tipos de interés como en el QE. Y que en este caso se debate ampliarlo, pero a un menor ritmo de compras mensuales de papel. ¿Y los tipos de interés? Se mantendrían estables en los niveles (nulos) actuales durante más tiempo tras finalizar el QE.

Mientras el FMI alerta esta misma semana de los potenciales excesos que se pueden producir en un contexto de tipos de interés actual, que “fomenta la búsqueda de rendimientos que podría ir demasiado lejos… Simplemente hay demasiado dinero en busca de unos pocos activos de alto rendimiento”. La parte positiva, que también nos dice el FMI, es que los bancos son más sólidos. Y según el BCE, más preparados para gestionar el riesgo de tipos de interés. Pero el sector financiero no solo incluye a los bancos.

Loading...