Demasiadas, empresas de servicios de inversión. No hay tarta para todos.

Las cifras son las que son y los números no salen. Demasiados comensales para una tarta escasa, para un negocio en declive. Las empresas de servicios de inversión –sociedades de valores, agencias de valores, sociedades gestoras de cartera y empresas de asesoramiento financiero– ganaron 95,56 millones de euros hasta junio, lo que supone un 9,11% más que en las mismas fechas del año anterior. Concretamente, la mayor parte del beneficio, 89,9 millones de euros (-11% respecto a junio de 2016), correspondió a sociedades de valores, mientras que las agencias de valores registraron unas ganancias de 5,6 millones de euros (un 53,5% más). De acuerdo con los datos publicados este jueves por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), las empresas de servicios de inversión redujeron ligeramente su resultado de explotación entre junio del año pasado y la misma fecha de 2017, al elevarse hasta 105,2 millones de euros. En cuanto al margen de intereses, las compañías de servicios de inversión experimentaron una mejora. En concreto, lo incrementaron un 29,6%, hasta 50,34 millones de euros. Mientras, el margen bruto creció solamente un 0,56%, hasta 340,8 millones de euros hasta junio. A cierre del primer semestre, existían 254 empresas de servicios de inversión nacionales (+5%), de las que 166 eran de asesoramiento financiero, 47 agencias de valores, 40 sociedades de valores y una sociedad gestora de cartera. Además, había 2.902 empresas de servicios de inversión extranjeras comunitarias y tres extracomunitarias. En total, estas firmas contaban con 65 sucursales a cierre de junio, en las que estaban empleadas 2.280 personas, la mayoría en sociedades de valores.

En definitiva, “Se acabó aquello de poner la mano y cobrar comisiones a los clientes por gestionar su dinero. Llueven estudios sobre el uso y abuso de las comisiones, hasta el punto que para los bancos las gestoras sólo les dan disgustos y serios dolores de cabeza. Estamos en un Mundo Global incierto y plagado de contradicciones. En concreto, la actividad financiera vive horas de desasosiego y perturbación. La competencia es atroz. Los nuevos productos nacen viejos, porque todos se arrojan a ellos en busca de la fuente de ingresos necesaria para seguir vivos. La pérdida de rentabilidad de la industria de la intermediación financiera alcanza en estos momentos su punto más álgido con la Represión Financiera y las políticas de tipos cero-negativas implementadas por los bancos centrales. Los bancos están en el centro de la diana. Los mercados no tiran y, lo que es peor, ofrecen pésimos retornos. Es la pescadilla que se muerde la cola. Poco a poco esta industria se desangra. Y si los mercados no son lo que eran ¿para qué sirven las gestoras, de las que tanto se habló hace dos décadas o más? La única puerta abierta al desafiante futuro es la especialización y el valor añadido. Se acabó la siesta”, me escribe B.L. economista, que me envía los siguientes enlaces:

Ha escrito Cistrina Jaouen en Funds People que entre un 30% y un 35%. Es la cifra que arroja un estudio elaborado por McKinsey –y que ha publicado en exclusiva Financial Times– según el cual las gestoras de activos podrían ver mermados sus beneficios en cerca de un tercio de aquí a 2018 a menos que adopten medidas más decisivas para ahorrar costes.

Y parece que el declive ya ha empezado: de acuerdo con los datos que maneja la consultora, en el primer trimestre de 2016 las gestoras europeas sufrieron reembolsos por valor de 16.000 millones de euros frente a las captaciones netas de 216.000 millones de euros registradas en 2015. “Este año va a ser muy complicado. En el primer trimestre, los beneficios se redujeron un 10% con respecto al cuarto trimestre de 2015”, asegura Philipp Koch, responsable de la división europea de gestión de activos en McKinsey.

Escribe Óscar Rodríguez Graña en Funds People: Comisiones de gestión: esto es lo que está pasando en la industria:

El último alegato de Warren Buffett ha sido especialmente crítico con la gestión activa, a quien de manera general acusa de cobrar comisiones muy elevadas que atentan directamente contra la rentabilidad final que obtienen los inversores. En lo que no repara el famoso gurú es en la tendencia y en el esfuerzo que está haciendo la industria por abaratar el coste de sus productos. Los datos no dejan lugar a dudas. Según un estudio realizado por en Estados Unidos, a cierre de 2015 el porcentaje de gastos totales (TER) medio ponderado por patrimonio (excluyendo fondos monetarios y fondos de fondos) fue del 0,61%, el nivel más bajo de la historia. En 2014 el porcentaje era del 0,64% y hace cinco años del 0,73%. Tomando como referencia un periodo de tiempo más extenso se aprecia que la tendencia en las dos últimas décadas ha sido de reducción ininterrumpida de las comisiones de gestión (ver gráfico: fuente Morningstar).

Los datos muestran lo que está ocurriendo en EE.UU, el mercado de fondos más grande del mundo, donde muchas entidades están recortando significativamente las comisiones en sus productos estrella. Capital Group redujo comisiones para algunos de sus fondos más grandes, incluso cuando estos fondos experimentaron salidas netas; en Fidelity la comisión media ponderada por activos cayó 16 puntos básicos entre 2010 y 2015 después de abaratar el coste del Fidelity Contrafund, su fondo de mayor patrimonio… Pero no son las únicas. Entre las firmas con mayor patrimonio en Estados Unidos, BlackRock (NYSE:), J.P.Morgan AM, Franklin Templeton y T.Rowe Price aplican ahora comisiones más bajas que las que cobraban cinco años atrás. “En algunos casos esta rebaja ha respondido al crecimiento de activos. En otros quizás se trata de un esfuerzo por ser más competitivos”, afirma Patricia Oey, analista de Morningstar.

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