”Estoy en liquidez. Quiero que la Bolsa baje”

Así de categórico se mostraba el jueves uno de los grandes actores de la Bolsa. “Quiero que la Bolsa baje. He vendido todo. Estoy en liquidez. Si sube, ya bajará. La considero demasiado alta y nada atractiva”, me espeta. “¿Efecto mayo, aquello de vende todo en mayo y échate a dormir?”, le pregunto. “Me da igual. En mayo a uno les va bien y a otros mal, lo de siempre”, me responde sin más. Lo de vende todo en mayo y sal corriendo es un fenómeno, que ocurre con tanta frecuencia, que sorprende que no haya sido objeto de arbitraje”, afirmaba hace dos años desde Fidelity Worldwide Investment Matthew Sutherland, responsable de gestión de productos para Asia. Éste indicaba, entonces, que, entre 1950 y 2015 y de acuerdo con el Stock Trader’s Almanac, el ha generado una rentabilidad media del 0,3% entre mayo y octubre, frente al 7,5% entre noviembre y abril. Otro dato estadístico significativo es que el mes de septiembre ha sido el peor para hacer negocios en bolsa en estos 65 años, con pérdidas medias del 0,65% .

“Algunos cracks famosos ocurrieron en septiembre, incluido el primero que se ganó el apodo de “negro”, el Viernes Negro de 1969. El Miércoles Negro, que marcó el asalto de George Soros a la libra esterlina, tuvo lugar en septiembre de 1992 (…) En los meses de septiembre de 2001 y de 2008 tuvieron lugar enormes caídas diarias de las bolsas, en el primer caso debido a los atentados sobre el World Trade Center y en el segundo caso debido a la crisis de las hipotecas basura”, relataba Sutherland

He buscado más información y me he encontrado un estudio interesante publicado por Funds People: Vende en mayo y sal pitando: ¿tiene base científica esta vieja regla bursátil?

Vende en mayo y sal pitando. ¿Quién no recuerda esta vieja regla bursátil, algunas veces complementada por el recordatorio de regresar en septiembre? Es una regla de la bolsa que ha sido interiorizada por muchos inversores, pero… ¿estamos ante un mito o una realidad? En Erste (VIE:) AM han querido poner a prueba la veracidad de este popular dicho para saber si tiene una base científica o no. Para ello, han analizado la rentabilidad de los mercados globales a lo largo de los últimos 48 años. Para este fin analizaron el desde su lanzamiento el 1 de enero de 1970.

Dado que esta regla de realizar plusvalías en mayo y regresar en septiembre fue creada en Estados Unidos, analizaron las rentabilidades desde la perspectiva de un inversor estadounidense y también desde un inversor de la eurozona. Las premisas del trabajo fueron las siguientes:

Inversor A: invertido todo el tiempo al 100%, con el dólar como moneda de referencia

Inversor B: invertido al 100% excepto desde principios de mayo hasta finales de septiembre (no invertido), con el dólar como moneda de referencia

Inversor C: invertido todo el tiempo al 100%, con el euro como moneda de referencia

Inversor D: invertido al 100% excepto desde principios de mayo hasta finales de septiembre (no invertido), con el euro como moneda de referencia

Los cuatro inversores habrían tenido las siguientes rentabilidades y volatilidades anualizadas desde 1970:

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El inversor B está invertido solamente 8 de cada 12 meses por año. Su rentabilidad es ligeramente inferior al resultado de A. Estadísticamente hablando, la rentabilidad de B debería haber sido dos tercios, 6,6%, de la de A (para la misma distribución de retornos mensuales) pero resulta que con casi un 9% es significativamente mayor.

Para poder analizar con más detalle esta rentabilidad, en Erste AM han utilizado una simulación de Monte Carlo de la siguiente forma: eligieron ocho meses al azar y calcularon la rentabilidad en base a los retornos realizados mensualmente. Lo que busca la entidad con este ejercicio es encontrar si los resultados de la selección deliberada de los cuatro meses no invertidos se desvía de un método que se articula alrededor de una selección aleatoria de cuatro meses. Realizando 1.000 iteraciones, este ha sido el resultado obtenido:

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La simulación confirma las hipótesis iniciales, por ejemplo, que la rentabilidad del 6,5% es la más frecuente. Si bien una rentabilidad del 9% no es imposible, no es muy probable. Más concretamente, una rentabilidad del 9% o superior solo se da con una probabilidad del 3%. En otras palabras, que el inversor B obtenga una rentabilidad superior a la esperada tiene una probabilidad de error del 5%. Este análisis sugiere que la regla bursátil está justificada. Aun cuando la rentabilidad del inversor B, (8,96%), es inferior a la del inversor A, (9,86%), es mayor que la rentabilidad esperada del 6,6% por un amplio margen.

Repitiendo el proceso para inversores en euros, la rentabilidad del inversor C, invertido permanentemente, es del 11,2% mientras que el que se adhiere a la regla bursátil, inversor D, solamente obtiene un 6,3%. Con la simulación Monte Carlo, el valor esperado para el inversor D es del 7,5%, lo que significa que D no llega siquiera a este valor esperado y menos aún al resultado de C. La probabilidad de obtener resultados iguales o superiores al 6,3% es de un 48%, lo que significa que D consigue un resultado en el terreno de lo esperado.

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Lo que llama la atención cuando se analizan los datos de rentabilidad media por meses de los inversores estadounidenses desde enero de 1970 es el hecho de que la rentabilidad de octubre a mayo es muy superior a la rentabilidad de mayo a septiembre (con excepción de julio). El gráfico apoya la regla bursátil según la cual no es esencial estar invertido entre mayo y septiembre.

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Sin embargo, el mismo análisis para un inversor en euros da unos resultados significativamente diferentes. Los mejores resultados se obtienen en enero mientras que para el estadounidense son en diciembre. La otra gran diferencia es que mayo es un mes positivo para un inversor en euros mientras que es negativo para un inversor en dólares.

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El dólar tiene una influencia muy alta en el resultado de la inversión

Los análisis realizados revelan que el comportamiento de las divisas influye de manera significativa en los resultados de un inversor en euros. En general, el inversor C tuvo un resultado relativamente mejor (11,2%), que el inversor A (9,9%), gracias a las ganancias por divisa. De enero a mayo incluido son los mejores meses para un inversor en euros.

En resumen, la regla bursátil “vende en mayo y sal pitando” es más que justificada para un inversor estadounidense. La pérdida de rentabilidad por el hecho de que solo está invertido ocho de los doce meses no es significativa respecto a aquel inversor que tenga la cartera permanentemente invertida. Para un inversor en euros, la regla no tiene justificación a menos que el dólar esté cubierto a euros.

Pero antes de descartar la regla para un inversor en euros, en la entidad analizaron lo que les ocurriría a dos inversores E y F que invirtieran solamente en empresas europeas y sin riesgo divisa.

Inversor E: invertido todo el tiempo al 100%, solo en empresas del , con moneda de referencia el euro

Inversor F: invertido al 100%, solo en empresas del Euro Stoxx, menos desde principios de mayo hasta finales de septiembre, con moneda de referencia el euro

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El resultado es sorprendente: ambos inversores E y F han tenido resultados similares, pero si un inversor no está invertido cuatro meses, la rentabilidad debería reflejar esta menor exposición temporal a la bolsa, es decir 9,64% x (2/3) = 6,43%.

La simulación Monte Carlo (inversiones en ocho meses seleccionados al azar en base a las rentabilidades realizadas mensualmente) sugiere que el resultado del 9,68% de F es bastante improbable. El valor esperado sería del 6,4%. La probabilidad de un resultado superior al 9,5% es de solo un 2,5%. Esto significa que con una probabilidad de error del 5%, una rentabilidad del 9,68% es significativamente superior que el valor esperado, lo que justifica plenamente la regla bursátil.

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Las rentabilidades medias mensuales del Euro Stoxx dibujan una imagen similar a la que dibuja el índice MSCI World en dólares. Los meses de mayo y junio son flojos. En este caso, julio también es la excepción del período. Asimismo, parece que no hay prisa para invertir en el período estival y a la vuelta de vacaciones. De hecho, el mes de septiembre ha sido, históricamente, el más negativo para el índice Euro Stoxx.

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El análisis muestra que la regla bursátil es también válida para un inversor en euros si solo invierte en valores denominados en euros. En general, se puede decir que la rentabilidad de los meses de octubre a abril es significativamente más alta que la de los meses de mayo a septiembre. Pero, para terminar, esta regla no ha funcionado en todas las décadas. Por ejemplo, en los años 80, un inversor que siguiera esta estrategia habría quedado lejos de la rentabilidad del índice. La tabla siguiente muestra la rentabilidad media del índice MSCI World de los períodos mayo-agosto y septiembre-abril por década.

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A efectos prácticos, para los cálculos no se han incluido costes de transacción o impuestos sobre plusvalías. El propósito de este análisis es de naturaleza estadística.

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