Las acciones del sector defensa se toman muy en serio a Corea del Norte

Por Clement Thibault

Echemos un rápido vistazo al , el principal índice bursátil de Estados Unidos, que puso fin a su última sesión en los 2.461 puntos, a sólo 29 de sus máximos históricos intradía, en 2.490 puntos. Estamos a sólo un 1,2% del nivel más alto de toda la historia del índice de referencia.

Ahora miremos el , al que a veces nos referimos como el índice del miedo. Este verano el índice ha registrado mínimos sin precedentes, tras rondar los 10 puntos en julio y agosto. A pesar de que recientemente ha alcanzado los 12 puntos, todavía nos encontramos ante una de las rachas más débiles de la historia del Vix.

Observando estos dos indicadores sin ningún conocimiento del contexto geopolítico, daríamos por hecho que todo va bien en el mundo. Los máximos históricos de la bolsa y la tremenda volatilidad deberían indicar que la economía estadounidense está en el punto ideal de crecimiento mientras reinan la paz y la prosperidad… Y sin nubes en el horizonte.

Por desgracia, como sabe cualquiera que preste atención a lo que sucede en el mundo, éste no es el caso en absoluto. Aunque algunos creen que hay crecimiento económico, (como demuestra el ), la paz y la tranquilidad política no están en el menú. Dejando a un lado asuntos internos de Estados Unidos (incluyendo la destrucción y recuperación tras huracanes varios, la prorrogación del debate del techo de deuda, la permanente incertidumbre en torno a la inmigración y la disminución de las expectativas en cuanto a la reforma fiscal), el mercado de valores parece estar pasando completamente por alto el posible punto de conflicto internacional: Corea del Norte.

Corea del Norte vs. Estados Unidos

En los últimos meses, Corea del Norte ha provocado a Corea del Sur, Japón y Estados Unidos varias veces, probando misiles balísticos intercontinentales (ICBM). El 29 de agosto, Pyongyang lanzó un misil sobre Japón, otros misiles norcoreanos han demostrado ser capaces de llegar a Hawái y Alaska, mientras que otro parece poder llegar a California.

Apenas hace una semana, el pendenciero estado realizó una prueba con lo que afirmó era una bomba de hidrógeno, su mayor y más potente prueba hasta la fecha. Aunque es un país relativamente pequeño y económicamente empobrecido, el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-Un, cree que la energía nuclear podría compensar estas carencias e impulsar la importancia de su país, con un único y devastador ataque.

Incluso sin energía nuclear, Corea del Norte podría dar rienda suelta a su poder militar habitual contra Corea del Sur, obligando a intervenir a Estados Unidos. Los norcoreanos y su líder parecen decididos a seguir por este camino de amenazas.

En respuesta a las pruebas y provocaciones de Corea del norte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que no se caracteriza tampoco por un carácter templado, ha afirmado:

“Corea del Norte se enfrentará a fuego y furia como el mundo jamás ha visto”.

Según colaboradores de Trump, las palabras del presidente fueron sin pensar, improvisadas en caliente. En respuesta, Kim Jong-Un amenazó con “prender en llamas” el protectorado estadounidense de Guam.

Aunque parece improbable una guerra a gran escala, la retórica es preocupante. Pero al parecer no tanto para el S&P 500.

¿Inminente guerra comercial?

Una guerra de verdad obviamente sería desastrosa para ambas naciones, así como para sus cercanos vecinos de Asia. En el caso de ocurrir, la economía y el mercado de valores serían la menor de nuestras preocupaciones. Sin embargo, también se está gestando una posible guerra económica. Trump efectuó el primer “disparo” en la madrugada del domingo, 3 de septiembre, a través de Twitter:

Por supuesto, cualquier país que haga negocios con Corea del Norte incluye Rusia, Corea del Sur y, bueno, el principal socio comercial de Estados Unidos: China. El gigante asiático no sólo está “haciendo negocios” con Corea del Norte, sino que lo mantiene ella sola, pues representa 4/5 del volumen de comercio total de Corea del Norte.

Se calcula que el volumen comercial entre Estados Unidos y China asciende a casi 650.000 millones de dólares al año en bienes y servicios. Casi todo se compra y se vende entre los dos países, creando una importante codependencia que obviamente conduce a una relación más estable, lo que los hace menos propensos a ir a la guerra. En Resumen, Estados Unidos simplemente no puede separar a Corea del Norte de China sin perjudicarse a sí mismo tensando sus vínculos con el Gigante Asiático.

Naturalmente, el impacto de una guerra comercial se reflejaría en el mercado de valores, tanto a nivel macroeconómico, como también a una escala menor, a nivel de empresas. Por ejemplo, a Apple (NASDAQ:) le iba a costar mucho fabricar su iPhone 8 sin las fábricas chinas que se encargan de la producción y montaje del smartphone. Apple sin su iPhone no es la Apple actualmente valorada en 837.000 millones de dólares, y su valoración quedaría muy lejos de esta cifra si no puede ofrecer su producto estrella.

Asimismo, casi todas las empresas de fabricación de chips, que incluye fabricantes como Qualcomm (NASDAQ:), Nvidia (NASDAQ:), e Intel (NASDAQ:), se verán afectadas.

Entre las empresas ajenas a las tecnológicas, los casinos serán los más afectados; Wynn Resorts(NASDAQ:), Las Vegas Sands (NYSE:) y MGM Resorts International (NYSE:) se llevarán los mayores golpes a sus ingresos y activos, ya que los tres se invierten fuertemente en Macao.

Las sanciones de la ONU añaden otra capa de complicaciones

Así, Estados Unidos está presionando para la votación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU prevista para el transcurso de la jornada, para imponer más sanciones a Corea del Norte, antes de más lanzamientos de misiles. Estas sanciones incluirían un embargo del , la cancelación de las exportaciones textiles, que son un componente clave de la economía de la nación y restricciones financieras y de entrada al país para el líder norcoreano, Kim Jong-Un. Esta mañana, Pyongyang advirtió a Estados Unidos de que pagará “un alto precio” si se decretan sanciones estrictas por medio de Naciones Unidas.

Sorpresa inicial en los ‘mercados racionales’

¿Cómo podrían los mercados lidiar con esto? A menudo confiamos un poco demasiado en el conocimiento colectivo del mercado y damos por hecho que las decisiones conjuntas de los traders y los inversores son un indicador fiable del riesgo de futuros eventos.

Esto ha demostrado ser falso en varias ocasiones, sobre todo el último año. El sorprendente resultado del referéndum del Brexit y el inesperado resultado de las elecciones de Estados Unidos del pasado mes de noviembre son dos de los principales y más recientes ejemplos.

Aunque tanto el del Reino Unido como los descendieron inmediatamente después de conocer las noticias, ambos revirtieron luego su rumbo rápidamente. Además, poco después de que las noticias de Estados Unidos se “asimilaran” totalmente, el SP se disparó de nuevo, registrando los máximos históricos que estamos viendo ahora.

¿Las acciones del sector defensa fueron una alerta temprana?

Claramente, el mercado en su conjunto prefiere tomárselo con calma. Teniendo en cuenta que cualquiera daría por hecho que los índices de referencia de Estados Unidos se desplomarían ante los posibles (y muy serios) riesgos, han deambulado alegremente. Los inversores en acciones de la industria de armamento y defensa, sin embargo, han respondido de forma muy diferente a la permanente amenaza de Corea del Norte.

El 4 de julio, el día del lanzamiento del primer misil ICBM por parte de Corea del Norte, las acciones de defensa respondieron bruscamente. La mayoría de las grandes corporaciones de defensa cerraron la jornada con subidas de más de un 1%, mientras que el S&P 500 permaneció estancado tras las noticias, cerrando la jornada con un descenso de apenas un 0,3%.

Casi todas las acciones de especializadas en el sector defensa se volvieron a disparar el 29 de agosto, cuando Corea del Norte lanzó un misil sobre el norte de Japón. Una vez más, la reacción es coherente con lo que hemos visto hasta ahora: las acciones subieron un 1,4-2% tras las noticias, aunque el S&P ni se inmutó, cerrando la jornada con un avance del 0,1%.

Desde entonces, como el discurso se ha vuelto más belicoso y aumentan las amenazas, sus acciones han seguido subiendo. Casi todas las principales corporaciones se encuentran en niveles superiores a los que mostraran a principios de julio (ver gráfico arriba). Lockheed Martin (NYSE:) ha subido un 8%, Raytheon (NYSE:) se ha apuntado un 10%; Elbit Systems Ltd (NASDAQ:) ha avanzado un 12%; Teledyne (NYSE:) ha ganado un 16% y Boeing (NYSE:) se ha disparado un 18%.

Parece que el mercado puede “recompensar” a las empresas por un posible futuro evento sin castigar a los restantes miembros del índice por los posibles riesgos de futuros eventos generados por el mismo evento. Esto no parece un comportamiento coherente y consistente. Si el riesgo en torno al aumento de la actividad militar beneficia a algunas empresas, es decir a las acciones de defensa, ¿no deberían entonces perjudicar al resto del mercado?

Esto no quiere decir que una guerra de verdad con Corea del Norte o incluso una guerra comercial vaya a comenzar mañana, o que vaya a producirse nunca. Es sólo un recordatorio de que el futuro es, por defecto, incierto.

¿Es posible que el S&P 500 baje 1.000 puntos por las amenazas de un dictador? Claro que no.

Sin embargo, se está produciendo claramente algún tipo de escalada, indicada tanto por Corea del Norte como por las acciones de la industria de defensa. En cualquier caso, parece que el mercado de valores de Estados Unidos en su conjunto sigue siendo irracional y falto de atención ante los resultados de los eventos de riesgo, al igual que en el pasado reciente.

Loading...