Las bolsas occidentales hacen un alto en el camino

Las bolsas occidentales hicieron ayer un alto en el camino, en una sesión que vino marcada por la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC) y por las elecciones presidenciales francesas, ya que por la noche se celebró un debate de casi dos horas y media entre los dos candidatos finalistas: el independiente de centro-izquierda Macron y la líder del Frente Nacional Le Pen.

Con este panorama, y mientras digerían la batería de resultados trimestrales que se iban conociendo, los inversores optaron por mantenerse al margen de los mercados de valores, con algunos de ellos rotando ligeramente posiciones hacia activos de menor riesgo –los bonos europeos tuvieron ayer un buen día, lo que propició la caída de sus rentabilidades-.

Un día más el sector de las materias primas y de los metales fue duramente castigado en bolsa, consecuencia de la nueva caída de los precios de estos productos, especialmente del de y del . Como , la dudas sobre la capacidad de China de mantener el actual ritmo de crecimiento, dudas que se han visto incrementadas tras la publicación reciente de los índices adelantados de actividad correspondientes al mes de abril, que apuntan a una desaceleración del ritmo de expansión tanto en el sector de las manufacturas como en el de servicios –hoy se ha conocido que el se ha situado en el mes citado a su nivel más bajo en 11 meses-, están penalizando los precios de las principales materias primas industriales y, por ende, el de las compañías cotizadas relacionadas con las mismas. Por lo demás, destacar también la debilidad mostrada ayer por el sector del automóvil tras las cifras de ventas del mes de abril dadas a conocer el martes en EE.UU.

Además, la reunión del FOMC, concretamente , era ayer motivo de inquietud para algunos inversores, que no tenían muy claro si la Reserva Federal (Fed) iba o no a mantener su proceso de retirada de estímulos en vista de la debilidad mostrada por el crecimiento económico estadounidense en el primer trimestre de 2017 y por la .

Sin embargo, el banco central estadounidense en el mencionado comunicado optó por “obviar” la , catalogándolo como de temporal, y dejó abierta la puerta a una nueva –los futuros apuntan ahora a que vuelva a incrementar sus tipos de referencia en la próxima reunión del FOMC-.

La reacción de los mercados no se hizo esperar: las bolsas estadounidenses recuperaron algo del terreno cedido por la mañana; los bonos del Tesoro cayeron, incrementándose sus rentabilidades, y el se fortaleció frente al resto de principales divisas. Entendemos que el hecho de que la Fed no dé importancia al menor crecimiento que ha experimentado la economía de EE.UU. en el primer trimestre es algo positivo. En ese sentido, señalar que ayer el sorprendió al alza en su lectura de abril, al mostrar un inesperado incremento del ritmo de expansión de la actividad de los sectores de servicios, que representan cerca del 80% de la economía estadounidense.

En lo que hace referencia a la sesión de hoy, señalar que en la apertura de las bolsas europeas será un factor político, las elecciones presidenciales francesas, las que determinen la tendencia de los mercados, que esperamos sea positiva. Así, ayer había algún temor entre los inversores de que la candidata de extrema derecha Le Pen pudiera sacar partido y acortar distancias con Macron durante el debate que ambos celebraron por la noche.

Sin embargo, las encuestas muestran que una amplia mayoría de las personas que vieron el mismo consideran que Macron fue más convincente y ello a pesar de que el debate fue duro, con fuertes acusaciones por ambas partes, terreno en el que la experiencia política de Le Pen debería haberse impuesto.

Esto y el hecho de que, también según las últimas encuestas de intención de voto, Macron mantiene una amplia distancia de 20 puntos porcentuales, creemos que servirá para tranquilizar los ánimos y podría animar a los inversores a tomar posiciones en la renta variable europea, mercado que, una vez pasado el escollo de las elecciones francesas, se presenta como el más atractivo de entre los occidentales por varios motivos: i) la economía de la región está creciendo al ritmo más elevado en años; ii) los resultados empresariales han experimentado una mejoría no vista en mucho tiempo y, además, los analistas siguen revisando al alza sus expectativas de resultados para el resto del ejercicio; iii) el BCE parece no tener intención de modificar sus actuales políticas monetarias expansivas hasta que finalice su programa de compra de activos en los mercados secundarios, algo que está previsto que ocurra a finales de año; iv) tras la elecciones presidenciales francesas y el acuerdo alcanzado por el Gobierno de Grecia con sus acreedores y socios el escenario político de la región se aclara sustancialmente; v) las valoraciones de las compañías europeas son más atractivas que las de las estadounidenses; y vi) en 2016 aproximadamente unos 100.000 millones de euros “salieron huyendo” de los fondos de renta variable europeos y, según datos de Bank of America (NYSE:), de momento sólo ha vuelto el 10% de este importe.

No obstante, todas estas razones que nos hacen ser optimistas de cara a la evolución en los próximos meses de la renta variable europea quedarían en un segundo plano si el domingo surge la sorpresa, algo que en principio descartamos, y los franceses eligen a Le Pen como nueva presidenta de la V República, hecho que propiciaría una fuerte corrección de los mercados financieros europeos, empezando por el de divisas, con una fuerte depreciación del , el de renta fija, en el que las rentabilidades de los bonos periféricos se dispararían al alza, y terminando por las bolsas, con los principales índices experimentando caídas cercanas al 10% para empezar.

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