Llegan los problemas a Snapchat

Por Clement Thibault

Snap Inc (NYSE:), sociedad matriz de la popular aplicación de comunicación visual Snapchat, ayer tras el cierre del mercado de Estados Unidos. Todo apuntaba a que la empresa anunciaría pérdidas de 0,22 dólares por acción y unos ingresos de 158 millones de dólares.

Los resultados de la compañía han sido una enorme decepción: ha anunciado un BPA de menos de 0,2 dólares y unos ingresos de 149 millones. Las acciones descendieron un 23% tras el cierre del mercado, cotizándose a 17,68 dólares. Para ponernos en perspectiva, los máximos históricos de Snap fueron de 29,44 dólares por acción, registrados el día después de salida a bolsa de la empresa, que fue el 2 de marzo.

Antes de la oferta pública de venta, sobre cuatro riesgos principales a los que había que echar un ojo. Ahora que sabemos más acerca de Snap tras el primer informe trimestral y su teleconferencia sobre gestión, veamos si ha cambiado algo.

Crecimiento

Todo el mundo espera ver crecimiento en las empresas jóvenes, sobre todo en usuarios e ingresos, ya que a menudo no se puede pensar en beneficios reales a corto plazo. Desafortunadamente, el crecimiento de usuarios de Snapchat se redujo drásticamente durante los últimos dos trimestres anteriores a la salida a bolsa. Naturalmente, los inversores estaban particularmente ansiosos por ver si Snap habría cambiado las cosas en esta entrega de sus resultados trimestrales.

Cuando escribimos nuestro artículo anterior, estimábamos que 180 millones de usuarios activos diarios se consideraría un éxito, mientras que cualquier cosa por debajo de 170 millones se consideraría un fracaso. Esta era nuestra principal preocupación.

Ayer la compañía anunció sólo 166 millones de usuarios activos diarios en este trimestre. Esto no es un problema temporal; podría convertirse en un catalizador para el posible colapso de la empresa en el futuro. Puede que sea muy obvio, pero hay que decirlo: no hay plataforma sin usuarios. Y si la base de usuarios empieza a reducirse, ¿cómo va a poder sobrevivir una empresa de medios de comunicación social?

Evan Spiegel, director ejecutivo de Snap, ha intentado utilizar la incapacidad de la empresa para usar métodos de “estrategias de posicionamiento” como notificaciones automáticas para explicar la ralentización del crecimiento. También ha declarado que la empresa piensa en el crecimiento de usuarios activos diarios como un “derivado del crecimiento en la creación”. Lamentablemente, todo esto no está muy claro, pero eso importa poco. Cuando tu empresa tiene una cuota de mercado de 27.000 millones de dólares pero no hay rentabilidad por ningún lado, sería mejor averiguar la manera de propiciar la aceleración del crecimiento en otras áreas.

Facebook (NASDAQ:)

La competencia directa con Instagram, propiedad de Facebook, que básicamente ha copiado las características de Snapchat, era nuestra segunda preocupación. Durante la teleconferencia, Spiegel admitió que “la gente va a copiar tus productos si haces grandes cosas”, y que “tienes que sentirte cómodo con” eso. Esto es cierto para todos los productos que tienen pocos obstáculos de entrada debido a la ausencia de ciertas medidas de seguridad como la protección mediante patente o una tecnología patentada revolucionaria. Las declaraciones de Spiegel no son más que una aceptación de que, bueno, todo lo de Snapchat es extremadamente susceptible de copia por parte de los competidores.

Spiegel ha añadido también:

“Cuando llegó Google (NASDAQ:), todos sentían una clara necesidad de hacerse con una estrategia de motor de búsqueda. Cuando llegó Facebook, todo el mundo sintió que necesitaban una estrategia de red social. Y ahora creo que al llegar Snap, nuestra empresa, todo el mundo va a desarrollar una estrategia de cámara”.

Snap puede considerarse a sí misma una empresa de cámara, pero el resto del mundo la percibe como no mucho más que una empresa de medios de comunicación social que basa sus ingresos en la publicidad. Exactamente igual que Facebook.

Eso es todo. Ahora mismo Snapchat simplemente no tiene suficiente valor añadido para ofrecer ninguna diferenciación. Con Facebook en las características de realidad aumentada como su próxima vía de crecimiento, Snapchat no sólo sería susceptible de ser copiada, sino que también podría verse eclipsada.

Administración

Nuestra tercera preocupación era la falta de experiencia de gestión de Snap, que fue dolorosamente evidente durante la teleconferencia. Spiegel estaba más interesado en lucir su creatividad que en hacer frente a los resultados tangibles. Por supuesto, puede ser porque justo ahora no hay mucho de qué hablar sobre los resultados de Snap.

Aunque a los inversores de empresas jóvenes les podría encantar oír hablar de creatividad, una vez cotizas en Wall Street, todo es una cuestión de negocios. Los ejecutivos experimentados suelen tener algún tipo de as en la manga que pueden utilizar para dirigir la conversación si los resultados tangibles son escasos y el informe es especialmente malo. En tales casos, se centran en los positivo y en el potencial de negocio. Spiegel obviamente no tiene la suficiente experiencia como para estar preparado para tratar ninguna cuestión seria y ha malinterpretado completamente lo que importa realmente a los inversores. Será interesante ver si la empresa es capaz de adaptarse a las realidades de la cotización en bolsa el trimestre que viene.

Volatilidad tras el debút

Por último, ya dijimos que el primer año de la compañía sería probablemente un viaje lleno de baches, fueron buenos o no los resultados. La caída de las acciones de un 23% tras el cierre del mercado lo confirma. Esa es la naturaleza de una salida a bolsa – al principio todas las empresas recién salidas a bolsa son difíciles de valorar, difíciles de modelar. Tiene que pasar un año para que los precios de las acciones se estabilicen y que el mercado reaccione más tranquilamente a las ganancias y noticias corporativas. Así pues, esperamos más grandes movimientos en los próximos meses.

Conclusión

Nuestro consejo cuando Snap salió a bolsa — posicionarse en corto cuando tocara techo o permanecer al margen — resultó correcto. La empresa ha perdido ya un 26% de su precio de apertura inicial de 24 dólares. Ya nos cuestionamos la valoración de la compañía en 27.000 millones cuando salió a bolsa, y seguimos cuestionándola incluso en su mínima capitalización bursátil de 20.000 millones de dólares.

La empresa tiene pocas perspectivas de crecimiento, su entorno competitivo es desfavorable y la administración no parece preparada para dirigir una empresa. No hay absolutamente nada ahora mismo que justifique el precio actual de Snap.

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