”Los tests de estrés están diseñados para aprobarlos”

Dos apuntes, uno de hace seis años y otro escrito el año pasado, respecto a la bondad de los test de estrés bancarios. Muchos, la mayoría, no se han enterado de que están diseñados para que todos pasen la prueba, como la pasó el difunto Popular y ahora en EE.UU. Las filiales de BBVA (MC:) y Santander (MC:), también).

“Se demostró que los test de estrés realizados el año pasado en EE.UU. y en Europa solo sirvieron para que las Bolsas subieran apoyadas por los hedge funds, pero no para evitar sucesos dolorosos posteriores como el caso de Irlanda. Se ha escrito que los test fueron pura pantomima y todo parece indicar que los test que vienen llevan el mismo o similar sello. La ministra española Salgado ha dicho que todas las cajas de ahorro van a superar las pruebas, algo que desmienten otros medios debido al cambio en la metodología que se va a utilizar. Sea como fuere, si la seguridad es tal, si todos los alumnos van a aprobar, si va a haber un aprobado general ¿para qué hacer exámenes? ¿para demostrar que el sistema financiero tiene las tripas limpias aunque no sea así?”, se preguntaba ayer uno de los grandes operadores de la Bolsa española.

“Máscaras fuera y terminemos de una vez por todas con esta farsa. Que cada palo aguante su vela y hay muchas velas que sujetar, digan lo que digan, que poco dirán, las pruebas de estrés”, sentencia.

Elena Salgado dijo esos días que todos los bancos españoles aprobarían los test de estrés.

“Con la actual recapitalización que se está llevando a cabo, se permitirá que todas y cada una de las cajas aprueben el test”, dijo entonces Salgado en el marco de la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona celebrada en Hungría. “En la última serie de tests, ya tuvimos una buena posición, particularmente dado que todo nuestro sistema financiero fue puesto a prueba cuando en otros países sólo probaron al 50 por ciento de su sistema financiero… La transparencia es para nosotros un valor principal y nos beneficiará”, añadió.

Otro apunte

En 2016, una vez analizados los balances de la banca europea y tras someterlos a situaciones simuladas de crisis económica, la Autoridad Bancaria Europea (EBA) afirmó que la banca europea disponía de salud y capital suficientes para afrontar una fuerte crisis. Las autoridades fueron prudentes y evitaron el escarnio al sector, al eludir suspender a multitud de bancos que ni siquiera han sido incluidos en los test.

Solo fueron examinados 51 frente a los 124 bancos que fueron sometidos en las pruebas del año 2014 de forma que la veracidad de las pruebas y el alcance real de la debilidad del sistema bancario europeo eran una incógnita. Se dijo entonces que una hipotética crisis económica arrastraría a los mercados financieros y provocaría fuertes minusvalías en las carteras de inversión especialmente en las de deuda soberana, inmersa en una peligrosa burbuja, y también provocaría ajustes en el valor de los inmuebles.

Los bancos analizados suponían alrededor de dos tercios -casi el 70%- de los activos del sector bancario europeo y según las autoridades eran capaces de afrontar escenarios adversos. El otro 30% no escrutado estaba formado por bancos en posición de infracapitalización clara con los bancos portugueses o griegos a la cabeza, estaba interconectado en el mercado con los demás y la posibilidad de un efecto contagio, “margin calls” y arrastre del conjunto no era baladí.

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