MIFID2 y las comisiones de los agentes financieros

Estamos a las puertas de la entrada en vigor de MIFID 2 y ello va a redundar en favor de los inversores y en detrimento de asesores financieros bajo la modalidad de ser agentes comerciales.

Veamos dos cuestiones al respecto que tratar y comentar:

Fuente: para el primer punto se ha utilizado como apoyo y complemento las aportaciones que Juan Manuel Vicente Casadevall realizó en Cinco Días.

El lastre de las comisiones de los agentes comerciales

Miren, una cosa positiva que se va a conseguir con MIFID2 es poder diferenciar entre asesoramiento dependiente y asesoramiento independiente, porque hasta ahora muchos agentes comerciales se vendían como independientes cuando en realidad era todo lo contrario, sólo ofrecían productos de la casa porque al fin y al cabo sus ingresos únicamente podían venir de ahí.

“Asesoramiento dependiente es por ejemplo cobrar comisiones, retrocesiones e incentivos de terceros. Únicamente se puede hablar de asesoramiento independiente cuando el asesor por ello al cliente final y por tanto, exista un verdadero interés entre asesor e inversor asesorado. Solo en este caso existe la garantía de que el asesor estará incentivado para obtener los mejores resultados potenciales para su cliente, que pasan, entre otras cosas, por una reducción de los costes pagados”.

En otro orden de cosas, decir que “tradicionalmente los costes siempre quedaban ocultos aprovechando la asimetría de información que existe entre el inversor y el distribuidor de productos. La llegada de la nueva norma va a obligar a todos aquellos que traten directamente con el inversor, es decir, a los asesores, a proporcionarle de forma previa y a posteriori los costes totales que paga por sus inversiones”. Ya se lo adelanto yo, verán las caras que se les quedarán a muchos inversores… Y es que, por ejemplo, “en el caso de los fondos de inversión se podrá ver claramente cómo y de qué manera afecta de forma negativa las comisiones y retrocesiones que reciben la práctica totalidad de los asesores hasta la fecha”. Como comprenderán, estas retrocesiones y comisiones terminan lastrando la rentabilidad neta que recibe el inversor.

Operaciones de alta frecuencia (High Frequency Trading)

La cuota de mercado de este tipo de operativa, que se lleva a cabo a través un algoritmo informatizado sin ninguna o muy poca intervención humana, oscilaba en el año 2012 en Europa entre el 35% y el 40% del volumen negociado. Lo que se pretende es que las órdenes de compra y de venta sean válidas al menos durante medio segundo, sin poder cancelarse o modificarse durante dicho periodo de tiempo.

En Estados Unidos está permitido que cuando se pone una operación de compra o de venta de acciones, antes de que la vean todos los intermediarios, se les ofrecen estas operaciones a ciertos clientes que pagan por ello. Los intermediarios que disponen de máquinas muy potentes aprovechan el hecho de tener las operaciones antes que nadie para analizar el mercado y ver qué ofertas de compra y venta hay abiertas. A partir del análisis de esa información, que dura milésimas de segundos, deciden comprar o vender y ganan muchísimo dinero con los pequeños márgenes de cada operación.

Cada una de esas máquinas rastrea permanentemente el mercado, analizando las diferentes plataformas de contratación, prácticamente a la velocidad de la luz. Su objetivo es encontrar tendencias en la evolución de los precios de los activos, o anormalidades en el mercado.

Como novedad, tendremos que se podrá imponer comisiones más elevadas para colocar órdenes que seguidamente son canceladas, así como a los intermediarios que utilicen los algoritmos de alta frecuencia. De hecho, quienes se aprovechen de este tipo de negociación estarán obligados a comunicarlo al máximo organismo y tendrán que registrar y levantar acta de todas las órdenes que transmitan.

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