Pendientes de Yellen y de los bancos en Italia y España

Sesión positiva la de ayer en los mercados de valores europeos, cuyos principales índices cerraron con avances aunque lejos de sus máximos del día. El principal catalizador de estas alzas fue la decisión adoptada por el Gobierno de Italia de rescatar las dos entidades de la región del Véneto que atravesaban por problemas.

Como ya explicamos ayer, Intesa Sanpaolo (MI:) se queda por un precio simbólico con los activos “buenos” de las entidades y recibe garantías del Estado italiano. Esta entidad, sin embargo, no tenía capacidad para absorber los activos “malos” y ahí es donde entra en juego el Gobierno con dinero público. Los accionistas de las dos entidades italianas y los bonistas junior participarán en el rescate (bail-in) mientras que los depositantes y los bonistas senior no participarán en el mismo.

La Comisión Europea (CE) temía que si estas entidades caían se podía producir una fuga masiva de depósitos en toda la banca italiana, con lo que la crisis sería casi imposible de manejar. De ahí que haya accedido a un sistema mixto de rescate: los activos “buenos” para Intesa Sanpaolo, mientras que los “malos”, garantizados con dinero público, irán a parar a un banco malo. Al final es una interpretación “ad hoc” de las nuevas reglas por la que se pretende evitar que los depositantes y los bonistas senior pierdan dinero, impidiendo así la pérdida de confianza en el sistema bancario italiano.

Entendemos que, a pesar de las críticas que ha recibido el procedimiento, especialmente desde Alemania, donde en su día se aportaron ingentes cantidades de dinero público a sus bancos en problemas, es la solución “menos mala” y así lo entendieron los inversores que apostaron claramente por tomar posiciones en el sector bancario europeo, principalmente en el denostado sector italiano –las acciones de Intesa Sanpaolo cerraron la jornada con un avance del 3,5%-.

Igualmente, los bonos soberanos italianos recibieron de forma muy positiva la noticia, arrastrando al alza al comienzo de la sesión al conjunto de bonos periféricos. Sin embargo, a medida que avanzaba la sesión, estos activos fueron perdiendo fuerza, cerrando algunos como los españoles y los portugueses ligeramente a la baja. El efecto en el euro fue similar, positivo al comienzo de la jornada pero de poca duración.

Wall Street, por su parte, reaccionó mal a la publicación de los datos de los pedidos de bienes duraderos del mes de mayo, que defraudaron las expectativas de los inversores al caer sensiblemente más de lo esperado. Da la sensación que la parálisis y las tensiones políticas en Washington están empezando a pasar factura y que tanto empresas como consumidores están optando por esperar para comprobar si finalmente las políticas pro crecimiento planteadas por la nueva Administración reciben el apoyo suficiente en el Congreso para salir adelante.

Así, y tras darse a conocer la mencionada cifra los mercados de valores reaccionaron a la baja, mientras que los bonos se fortalecían, especialmente en el tramo de largo plazo, aplanando de esta forma la curva de tipos. En este escenario fueron los valores de corte defensivo, que actúan como “proxies” de los bonos, al ofrecer elevadas rentabilidades por dividendo, los que mejor se comportaron, aprovechándose de la caída de las rentabilidades de estos activos.

Destacó también el sector bancario a pesar de la caída de las rentabilidades de los bonos. Ello fue consecuencia de las expectativas de que algunas entidades mejoren sus políticas de remuneración al accionista, expectativas generadas tras la publicación la semana pasada de los test de estrés de la Reserva Federal (Fed), que fueron superados con “nota” por los grandes bancos. En sentido contrario, los valores tecnológicos, liderados por los semiconductores y por los grandes valores (FAANG), fueron ayer los que peor lo hicieron.

Por último, señalar que la sesión de hoy, a falta de otras referencias de calado, tendrá como principal cita la intervención de la presidenta de la Fed, Janet Yellen, esta tarde y ya con las bolsas europeas cerradas, en un congreso en Londres.

A la espera de lo que Yellen pueda decir sobre el crecimiento económico estadounidense y global, sobre la marcha de la inflación y sobre la futura política monetaria del banco central estadounidense, es muy probable que los inversores opten por la prudencia y se mantengan al margen del mercado.

Es por ello que esperamos una sesión tranquila en Europa, en la que los índices abrirán planos y se moverán en un estrecho intervalo de precios durante gran parte de la jornada. Los valores ligados con los metales en principio deben quedarse algo rezagados dado el mal comportamiento de los precios de estas materias primas en Asia esta madrugada –las grandes mineras han cerrado a la baja en el mercado australiano-.

Por lo demás, habrá que estar atentos al sector bancario italiano, para comprobar si continúa la euforia de ayer o, por el contrario, los inversores optan por la toma de beneficios, ya que entendemos que su comportamiento “marcará el paso” al resto de los valores del sector de los distintos mercados de Europa continental, incluido los españoles. En este sentido, señalar que en la bolsa española la atención la monopolizará Bankia (MC:) que esta mañana presentarán a la comunidad financiera el .

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