Pérdidas generalizadas en Europa tras una sesión centrada en la Fed

La mayoría de los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer con pérdidas, en una sesión que fue de más a menos y que estuvo condicionada en todo momento por la . Así, y tras una primera parte de la sesión bastante positiva, la publicación en EE.UU. del de mayo, más débil de lo esperado –también en su componente subyacente- y de las ventas minoristas del mismo mes, igualmente por debajo de lo anticipado, tuvo una reacción muy significativa en los mercados financieros occidentales.

Los bonos comenzaron a subir con fuerza tanto en Europa como en EE.UU., con la consiguiente caída de sus rentabilidades –la del 10 años estadounidense llegó a tocar el 2,10%, situándose al cierre a su nivel más bajo desde el pasado mes de noviembre-, mientras que el dólar perdía posiciones a marchas forzadas en relación al resto de principales divisas. Estos movimientos se trasladaron a la renta variable, con las acciones de los bancos girándose drásticamente a la baja como consecuencia del descenso de las rentabilidades de los bonos, y con los valores de corte defensivo monopolizando el interés comprador de los inversores.

Entendemos que en ese momento muchos inversores pensaron que con este escenario de precios en EE.UU. y con la economía del país sin terminar de arrancar la Fed podría verse tentada a no “mover ficha”, algo que, como habíamos señalado en nuestro comentario de ayer, habría sido muy mal recibido por los inversores, ya que en ese caso el banco central estadounidenses habría mandado un mensaje preocupante a los mercados al mostrar sus dudas sobre la evolución de la economía estadounidense. Sin embargo, y como luego analizaremos, y volvió a subir sus tipos de interés de referencia.

Además, y para terminar de “aguar la fiesta a los inversores”, el precio del crudo tuvo ayer un mal día, cerrando la sesión a su nivel más bajo desde principios de noviembre de 2016. Detrás de este comportamiento estuvo la publicación por parte de la Administración de Información de la Energía (IEA) de una caída de los inventarios de crudo estadounidenses la pasada semana inferior a lo esperado por los analistas.

Antes la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya había preparado el terreno, al advertir que no veía factible alcanzar el tan ansiado equilibrio entre oferta y demanda en el mercado del crudo a corto plazo. Es más, afirmó que espera que el crecimiento de la oferta de supere al de la demanda en 2018, lo que, evidentemente, haría poco en aras a reducir las elevadas reservas mundiales de esta materia prima. Como era de esperar, la nueva caída de los precios del petróleo arrastró a la baja por la tarde a las cotizaciones de las empresas del sector, que se convirtieron en un lastre para los principales índices.

Por último, señalar que, como hemos indicado ya, la Fed cumplió con lo esperado y subió sus tasas de interés de referencia en 25 puntos básicos. Además, revisó a la baja sus expectativas de inflación reiterando, además, que la economía de EE.UU. sigue creciendo a un ritmo moderado. Los miembros del FOMC, sin embargo, siguen contemplando una nueva subida de tipos este año, algo que sirvió para que el dólar recuperara algo de terreno y para que los bonos cedieran ligeramente.

Además, la Fed dejó clara su intención de reducir el volumen de su balance, algo que tiene previsto hacer de forma paulatina. Por tanto, reunión sin novedades, con un resultado predecible, exactamente lo que gusta a los mercados financieros cuya reacción a la misma, por tanto, fue muy limitada.

Hoy esperamos que los mercados de valores europeos abran ligeramente a la baja, siguiendo así la estela de los estadounidenses ayer y de los asiáticos esta madrugada. Detrás de este comportamiento está la falta de nuevos catalizadores para impulsar los índices, así como el lastre que vienen representando para los mismos en los últimos días sectores como el bancario, muy penalizado por la caída de las rentabilidades de los bonos, consecuencia ésta de un entorno de menor inflación del adelantado, y como los relacionados con las materias primas debido a la debilidad que siguen mostrando los precios de las mismas, en especial los del crudo.

Asimismo, el escenario político estadounidense vuelve a enturbiarse con la investigación abierta al presidente Trump, al que pueden terminar por el despido del exdirector del FBI, Comey. Además, ayer se produjo un atentado contra varios congresistas Republicanos, tema de elevada gravedad, del que entendemos se irán conociendo detalles a lo largo del día.

Por lo demás, señalar que hoy la agenda macro es intensa, sobre todo en EE.UU. donde, además de la publicación de un par de índices regionales de actividad manufacturera, el de Nueva York y el de Filadelfia, que siempre son muy seguidos por los inversores, se darán a conocer los datos de la producción industrial de mayo y los de empleo semanal.

En Europa destaca la (BoE). Así, y aunque no se espera actuación alguna, será interesante analizar el comentario que emita el Comité. En este sentido, reiterar lo que venimos señalando desde hace tiempo: el BoE se enfrenta a un escenario complejo, con la inflación subiendo con fuerza debido a la debilidad de la libra y con el crecimiento económico ralentizándose también a marchas forzadas debido a la incertidumbre que genera en el Reino Unido el inicio de las negociaciones del Brexit, a lo que hay que añadir ahora la política tras las recientes elecciones legislativas.

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