¿Puede un discurso cambiar la represión financiera más brutal?

La reunión del BCE de hoy es una de las más esperadas de los últimos dos años, porque han comenzado a multiplicarse los datos positivos sobre la situación económica de la Eurozona al mismo tiempo que se han desvanecido gran parte de los riesgos políticos, tras las elecciones francesas. Más importante que la reunión en sí, será el discurso inmediato del mago Draghi, qué es lo que sugerirá, cuál será el cambio de tono de su discurso si es que lo hubiera. La pregunta es si por fin podremos decir adiós a la mayor Represión Financiera de los últimos 300 años. Hace unos meses JON SINDREU escribía en The Wall Street Journal

Los bancos centrales sueltan las riendas de los mercados: Para los mercados, la era de los bancos centrales puede estar empezando a llegar a su fin. En 2017, el endurecimiento de la política monetaria y la mejora de los fundamentos económicos podrían ayudar a soltar a los mercados de las garras de los bancos centrales, cuyas políticas de estímulo en los últimos años han dominado las transacciones de bonos, acciones y otros activos. El giro presagia grandes cambios para los inversionistas, que ya están reconfigurando sus carteras. Un prolongado período de tasas de interés sumamente bajas y compras de activos por parte de los bancos centrales impulsó el alza de los precios de las acciones y los bonos considerados seguros. Ahora, los inversionistas esperan que el desempeño económico pase a ser un motor de los mercados y que el estímulo monetario deje de expandirse.

Eso significa que los activos más riesgosos, que se benefician más del crecimiento económico, prolongarían en 2017 su auge de fin del año pasado, mientras que los bonos y las acciones más defensivas seguirían sufriendo.

Los analistas también prevén que los inversionistas se concentren más en la rentabilidad de las empresas y su riesgo crediticio y menos tiempo en desmenuzar los discursos de los banqueros centrales palabra por palabra.

“Empezamos a regresar a un mundo en el que los fundamentos importan un poco más”, añadíaDean Turner, economista de UBS (SIX:) Wealth Management…”.

Me dice R.T, analista londinense:

“He estado repasando en los últimos meses una amplia serie de escritos, manuales, ensayos y libros, en general, relacionados con el mundo de la inversión y la Bolsa y he concluido, junto con otro puñado muy selecto de analistas, que en los últimos trescientos años (300) nunca el Mundo Financiero Global conoció un nivel de Represión Financiera tan brutal, tan atroz, tan desmesurado como el actual. Nunca en los últimos 300 años los tipos de interés en el mundo estuvieron tan bajos durante tanto tiempo y nunca, en este periodo, hubo una distorsión tan exagerada entre la economía real y la financiera ¿Y qué indica esto? Que el mundo ha estado ¿está? peor de lo que parecía ¿Y a qué conduce esto? Nadie lo sabe. Tampoco los bancos centrales. En Bolsa como en otros mercados lo más fácil es comprar y lo más difícil, vender. Con las QE y otros instrumentos manejados por los bancos centrales sucede lo mismo: lo fácil es comprar activos, lo difícil es cuánto, cómo y, cuándo venderlos. Lo positivo es que las constantes vitales de la Economía Global mejoran y con ello cede la presión de los bancos centrales sobre los mercados, sobre todos los mercados”.

Finalmente, algunas proyecciones reflejadas por Cecilia Prieto en Funds People:

Desde Lombard Odier creen que “puede ser demasiado temprano para un cambio claro de la visibilidad de la política monetaria”, especialmente por las últimas lecturas de la inflación, aunque ven probable que “el tono empiece a cambiar, para reflejar un perfil de riesgo más equilibrado para la economía de la eurozona”. En consecuencia, no esperan que se produzca un cambio sustancial en el mensaje actual del BCE hasta finales de año, asumiendo que la recuperación mantiene su ritmo actual.

David Simner, gestor de renta fija de Fidelity, cree que probablemente se vean en la reunión de junio “cambios en las declaraciones que reflejen una visión más equilibrada de la economía por parte del Consejo de Gobierno de la entidad”, dado que la mejoría económica ofrece “argumentos para adoptar una política monetaria menos expansiva”.

El gestor matiza que el BCE simplemente “cambiará el tono de forma muy gradual”. La razón es que el comportamiento de la inflación no ha sido tan fuerte como el resto de componentes de la recuperación: aunque registró en abril una subida interanual del 1,9%, hasta el 1,5%, los expertos aseveran que se trata de un comportamiento estacional atribuido en parte a la evolución del precio del , y que además la inflación subyacente se ha mantenido en niveles más bajos. Además, añade el gestor, “la revalorización del euro que hemos visto desde comienzos de año será otro obstáculo para la inflación durante los próximos meses y tendrá que integrarse en las predicciones y decisiones futuras del BCE”.

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