¿Sería Cataluña viable en términos económicos si se independizara de España?

¿Sería Cataluña viable en términos económicos si se independizara de España? Esa es la pregunta que se hace todo el mundo. Vamos a tratar este tema y ver cosas interesantes al respecto.

¿Sería Cataluña viable en términos económicos si se independizara de España? La respuesta es sí. Es más, yo diría que bastante viable. Una Cataluña independiente con una población equivalente a la de Suiza, un territorio del tamaño de Bélgica y un PIB equiparable al de Noruega no tendría ningún problema.

Pero claro, ha de darse una circunstancia: que siga en la Unión Europea y con el euro como moneda. Esto nos lleva a dos escenarios, porque únicamente hay dos:

Independencia unilateral

Sería el peor escenario para Cataluña. La base jurídica de la UE dictamina de manera muy clara que si una parte del territorio de un país miembro se independiza unilateralmente quedaría automáticamente fuera de la UE y del euro. Es decir, una nueva región independiente, por el hecho de su independencia, se convertirá en un tercer estado en relación con la Unión y, desde el día de su independencia, los tratados ya no serán de aplicación en su territorio. Esto es, sencilla y literalmente, de manera resumida la “doctrina Prodi” de 2004.

La UE dictamina que si se quiere ser candidato a la UE tienes que respetar el Estado de derecho, como dice el artículo 2 de los Tratados de la UE y el 49. Si no los respetas, porque violas la Constitución de tu país, los países miembros tienen obligación de no reconocerte y no examinar tu candidatura. Por tanto, toda declaración unilateral de independencia sería ilegal. En primer lugar, porque no está en consonancia con la legislación internacional; en segundo lugar, porque no respeta la legislación europea; y en tercer lugar, porque viola la Constitución del país del que se separa.

Bien, hasta aquí entonces tenemos claro que en el supuesto de independencia unilateral, Cataluña quedaría fuera de la UE y del euro. El segundo punto es que si quiere entrar en la UE y en el euro ha de seguir el proceso oficial (el cual dura años), pero aquí nos encontraríamos con un problema importante: el nuevo Estado tendría que someterse al procedimiento oficial de adhesión, el cual requiere la unanimidad de los Estados miembros, es decir, que todos los Estados miembros acepten al nuevo Estado. Y es evidente que España ejercería el derecho de veto al haberse originado todo por una secesión unilateral. Por tanto, Cataluña estaría fuera de la UE y del euro. Muchos dirán que no, que al final todos necesitan a Cataluña y no habrá vetos. Escúchenme, lo habrá, esto es política y Europa no va a sentar un precedente para que luego vengan más secesiones unilaterales en el Viejo Continente.

El hecho de quedar fuera de la UE y del euro implicaría un problema económico muy serio para Cataluña:

– Salida del euro: la salida de la Unión Monetaria Europea, aunque podría optar por seguir utilizando el euro de manera unilateral (como pasó con Kosovo). No obstante, su utilización podría encarecer sus exportaciones y lastrar su competitividad.

– La nueva moneda sufriría una devaluación frente al euro de entre el 20-22% en el mejor de los casos y el 30% en el peor.

– Fuera del BCE: la entidad garantiza la liquidez en el sistema bancario de la zona euro. Las entidades financieras con domicilio en territorio catalán perderían el acceso a esas líneas.

– Fuera de la unión bancaria, del Mecanismo Único de Supervisión financiera y del fondo de resolución bancaria: este fondo está destinado a sanear o liquidar las entidades financieras de la zona euro que atraviesen dificultades y de esta manera evitar que los socios europeos tengan que asumir por sí solos la factura de futuras crisis financieras.

– Fuera del BEI (Banco Europeo de Inversiones).

– Sin fondos estructurales: pérdida del derecho a los cuatro Fondos Estructurales y de Inversión Europeos que son el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo Social Europeo (FSE), el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), el Fondo Europeo de Marítimo y de Pesca (FEMP).

– Fuga de capitales y de empresas ante la inseguridad: es una realidad y empresas como Planeta o como Banco Sabadell (MC:) ya dejaron claro que se irían.

– Salida de la unión aduanera.

– Salida del mercado único.

– No tendría acceso a la financiación del Banco Central Europeo,

– Dejaría de formar parte del espacio europeo de libertad de circulación de personas (Tratado Schengen).

– Cataluña podría perder hasta el 20% del PIB y se quedaría por debajo de la renta per cápita media del resto de España.

– La ingente deuda pública obligaría a generar más déficit.

– Pagar un sobrecoste por los aranceles, ya que dejaría de beneficiarse de las ventajas de pertenecer a una zona económica con libre circulación de mercancías, que a su vez tiene firmados acuerdos de libre comercio con otras naciones. El pago de esos sobrecostes haría mucho menos competitivas las exportaciones catalanas frente a las de otras autonomías en España y en Europa.

– Tendría que financiar la constitución del nuevo Estado con una moneda devaluada y hacerse cargo de aquellas partidas que estaban aseguradas por el Estado español como las pensiones de los jubilados catalanes, así como los incrementos salariales de los funcionarios del Estado y de los militares. Sin olvidar que debería continuar haciendo frente a los pagos del servicio de la deuda pública española que le correspondiese, al menos durante algunos años, y realizar algunas provisiones para infraestructuras inacabadas.

Independencia pactada con el resto de España

Sería el mejor escenario para Cataluña. Se crearía un nuevo sujeto para el Derecho Internacional y, aunque inicialmente quedaría fuera de la UE porque el Tratado de Lisboa no reconoce a ese Estado, sería sólo una cuestión de tiempo y de burocracia que Cataluña quedara integrada en la Unión Europea. Tendría que pasar por el proceso de adhesión. Esto implicaría dos cosas:

  • El proceso dura años, de manera que esos años que no tengan el euro ni estén en la UE serían bastante duros, pero sabrían que al final lo lograrían.
  • Al ser una independencia pactada con el Estado español, es poco probable que algún Estado miembro ejerciese el derecho de veto, de manera que finalmente Cataluña sería miembro de la UE y tendría el euro.

Como pueden suponer, el problema para que se dé este escenario es que España no va a aceptar tal independencia. Primero habría que modificar la Constitución y luego negociar. Para ello se requiere una mayoría cualificada importante. Esto significa que únicamente con la oposición del PP y de Ciudadanos sería imposible, aunque en el Gobierno estuviese PSOE y le apoyase Podemos, IU, ERC, PNV, CC, etc.

Como pueden ver, el tema se resume en dos ideas:

  • Cataluña independiente sería muy viable económicamente y le irían bien las cosas si la secesión es pactada con España. Tendrían unos años complicados mientras dura el proceso de adhesión a la UE.
  • En caso de no ser pactada y ser unilateral, no podría entrar porque España ejercería el derecho de veto y casi seguro que otros países también (y recordemos que la oposición de un solo país es suficiente para que no entren).

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