Una Europa dividida: ¿Podría Macron gobernar?

  • Alta probabilidades de que Macron gane la segunda vuelta con un 60% de votos
  • Las elecciones legislativas de junio determinarán la estructura del nuevo gobierno francés
  • El voto de junio pone en peligro a Macron pero el escenario más temido parece improbable

“No existen desacuerdos entre el ministro de economía y yo, y es por una sencilla razón, es porque – en particular con asuntos relacionados con Defensa – yo decido y él implementa lo que decido.” — Jacques Chirac, 14 de julio de 2004.

En nuestra opinión, podemos sacar 5 conclusiones principales de la primera vuelta de las elecciones francesas:

  • Al contrario del Brexit y de las elecciones americanas, los sondeos de opinión en Francia han demostrado ser fiables. La metodología utilizada (cuotas y uso extensivo de ajustes) ha permitido reducir el margen de error al mínimo.
  • El Frente Nacional ha perdido terreno comparado con los resultados de la primera vuelta de las regionales de 2015 (21,3% versus 28%).
  • En un sistema dominado por el bi-partismo, los socialistas y los republicanos, Macron ha logrado reproducir el gran éxito del General Charles De Gaulle en posicionar una tercer fuerza política en el país.
  • El voto a favor del fundador del partido En Marche! ha creado una brecha geográfica con respecto a las elecciones pasadas ya que ha conseguido mayoría en regiones cristiano-democrátas, pero también en bastiones históricos del partido socialista como el departamento de Puy-de-Dôme y en grandes areas urbanas.
  • El mayor riesgo para los inversores en 2017 es que prestan demasiada importancia al riesgo político. Al igual que en Austria y en Holanda, los votos en Francia han demostrado que estos riesgos políticos a menudo están sobre estimados por los mercados en los últimos meses.

Ya se sabe quien va a ser el ganador de la segunda vuelta

Emmanuel Macron va a ser el próximo presidente de Francia. Por ahora, los sondeos de opinión estiman que puede ganar con un 60% de los votos, contra un 40% para Marine Le Pen. Pero esta cifra puede cambiar en la recta final.

Es un punto de inflexión y aún no se ha valorado en el mercado. Podría crear nuevas tensiones que afectarían la economía francesa e incrementaría el bono francés. Sin embargo, la alianza anti-Le Pen entre los partidos, a pesar de profundas dudas, debería llevar a Macron a la presidencia.

Sería erróneo, por lo tanto, comparar el porcentaje de votos que Emmanuel Macron podría obtener al porcentaje conseguido por Jacques Chirac en 2002 (en la segunda vuelta contra el padre de Marine Le Pen, Jean-Marie, anterior líder del FN). Debemos tener en cuenta que la crisis financiera de 2007 y la estrategia de “dédiabolisation” (“desmonización”) desarrollado por el FN desde 2011 les ha permitido aumentar considerablemente su base electoral.

Porqué Le Pen va a caer

Marine Le Pen no va a poder romper las barreras. Después de conseguir 7,7 millones de votos en la primera vuelta, y en base a una participación del 81.5% en la segunda vuelta (que es el porcentaje medio observado desde 1958, año en el que las elecciones presidenciales francesas se votan por sufragio universal directo), el FN necesitaría 10 millones de votos adicionales para ganar.

Este escenario parece imposible teniendo en cuenta las intenciones de voto. Por lo tanto, y siguiendo los sondeos de opinión, la candidata de extrema derecha probablemente se quede corta por entre 2 y 3 millones de votos, cifra que le alejaría del 50%.

La única gran incertidumbre es el ratio de abstención, que puede ser mayor a la media de 20%. Sin embargo, Le Pen necesitaría una participación histórica baja de alrededor 50% para poder amenazar seriamente a Macron.

En este supuesto caso, Le Pen necesitaría únicamente 12 millones de votos para ganar. Una caída de participación tan grande es muy poco probable, teniendo en cuenta que la cifra más baja desde 1958 ha sido del 68,85% en 1969.

Porqué las legislativas de junio son clave para Macron

La pregunta fundamental para Francia es si Macron va a tener la mayoría parlamentaria necesaria para implementar su programa reformista.

Tenemos 4 posibles escenarios…

1. Macron consigue mayoría absoluta (con 289 sillas): Siguiendo el espíritu de la Constitución de la Quinta República y la reforma constitucional de septiembre 2000, los votos darían mayoría al presidente de En Marche! MPs, a los ministros socialistas “Macron-compatibles” y a los seguidores de Alain Juppé, lo que permitiría la ejecución de todas las reformas del programa Macron.

Este escenario, que asume un gran entusiasmo para Macron (que no se ha visto en la primera vuelta), una implosión del partido socialista y una división entre Les Républicains no parece muy probable.

2. Macron consigue una mayoría relativa: Es nuestro escenario base. Teniendo en cuenta que no tienen mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, Macron y su gobierno deberán trabajar para conseguir su apoyo.

Este escenario parece probable. Las tendencias políticas parecen apuntar a un apoyo de Les Républicains con Macron. En este contexto, el primer ministro deberá tener cualidades de gran negociador, por ejemplo el secretario general de En Marche! Richard Ferrand.

Representaría una situación poco habitual pero no nueva en la historia de la Quinta República (ya que el socialista Michel Rocard se enfrentó al mismo escenario entre 1988 y 1991).

En aquel entonces, Rocard tenía el apoyo de los centristas y del partido comunista con su posición neutral. También utilizó el artículo 49-3 como gran medida. Este artículo es un mecanismo que permite al gobierno legislar directamente, salvo moción de censura por mayoría absoluta

En este caso, el gobierno debe dimitir, lo que no ha ocurrido desde 1963. Así y a pesar de la falta de mayoría absoluta, el periodo 1988-1991 ha sido caracterizado por grandes reformas, como las reformas de la asistencia social, la re-introducción del impuesto sobre patrimonio y la creación de la prestación por desempleo.

La constitución francesa está lo suficiente bien diseñada para hacer frente a todas las circunstancias y permitir a un gobierno con mayoría relativa realizar reformas. Es, por lo tanto, prudente decir que Macron será un presidente que podrá ejecutar su programa de reformas.

3. Un gobierno de coalición entre Les Républicains y/o UDI: Es el segundo escenario más probable. Sería la cuarta coalición del gobierno desde 1958.

En vez de ser un “monarca republicano”, Macron tendría un papel de presidente con poderes limitados que no podría desarrollar su ambicioso programa económico.

Tendría poderes en algunas areas (Defensa y Exterior), pero un papel menor en Interior.

4. La Balkanisación de la Asamblea Nacional: Este es el peor de los escenarios, pero es muy improbable que ocurra. Es un contexto muy teórico, los resultados de los 4 candidatos principales (alrededor de 20% cada) sugieren que 4 grupos parlamentarios de igual peso estarían en el poder, provocando una inestabilidad política que no se ha visto desde la Cuarta República.

Esta suposición es evidentemente errónea. De hecho, la popularidad de Jean-Luc Mélenchon no se refleja en los resultados obtenidos por el Front de Gauche o por el partido comunista francés a nivel local.

Además, el hecho de que el sistema de representación proporcional no se utilice en las elecciones legislativas significa que el FN no va a conseguir un número relevante de parlamentarios.

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