Ya no es el Apple innovador de siempre

Clement Thibault

Después de meses de espera e interminables especulaciones, el evento anual de septiembre de Apple (NASDAQ:) (NASDAQ:AAPL), en el que la empresa suele presentar sus nuevos productos y sucesivas versiones de los dispositivos ya existentes, ha respondido a mucha preguntas de consumidores —e inversores—sobre el 10º aniversario de iPhone y acerca de dónde podría dirigirse el en su día icónico smartphone.

En el recién construido Teatro de Steve Jobs, en el Parque Apple, el campus Cupertino de la compañía ubicado en California, el presidente ejecutivo Tim Cook y algunos de sus vicepresidentes senior revelaron lo que consideran que será el futuro de Apple. Desde la perspectiva del smartphone, muchos creen que la presentación de ayer pudo haber sido su mayor revelación + en años. Nosotros no estamos tan seguros.

Apple TV, Apple Watch

En primer lugar, se presentaron la Apple TV 4K y la nueva versión de la Apple Watch.

En los informes trimestrales de Apple, ambos dispositivos aparecen en la misma categoría: “Otros productos”. Juntos, suponen 9.600 millones de dólares en ingresos para los primeros nueve meses de este año, o un 5,5% de los ingresos totales de Apple.

Esto no quiere decir que no sean importantes ya que están creciendo a una tasa del 10% este año. Por el contrario, esto indica que los consumidores todavía no han asimilado totalmente los dos productos.

A Apple TV se le efectuó una actualización de la resolución y ahora puede reproducir contenido de hasta 4K. Esto no implica necesariamente innovación, pero es importante para Apple TV no quedarse atrás con respecto a la competencia. No van a implementar mejoras inmediatas, pero es un paso importante a largo plazo puesto que cada vez más hogares tienen televisores con 4K.

La versión más reciente del reloj de Apple del viene con funciones de móvil, lo que significa que mientras el usuario está corriendo, o haciendo mandados, no necesita más que el reloj. Esto es un gran paso en términos de tecnología ponible para Apple y debería contribuir a convencer a los consumidores de la funcionalidad y utilidad del reloj.

Esperamos que a los usuarios habituales de Apple Watch les guste esta actualización y a los nuevos usuarios les atraigan las funciones de móvil.

Sin embargo, estos productos son una sola gota en el océano comparado con lo que la mayoría de los fans de Apple, así como los consumidores habituales, querían conocer sobre el nuevo iPhone o, mejor dicho, los nuevos iPhones. En una medida sin precedentes para Apple, la compañía presentó tres nuevos teléfonos en lugar de los dos habituales.

iPhone 8, iPhone 8Plus, iPhone X

Después de presenciar el evento, está claro que Apple no planeaba inicialmente presentar el iPhone X ayer. Creemos que Apple habría querido poder seguir el mismo ciclo que sigue generalmente, presentando sólo el iPhone 8 y el 8S. Sin embargo, los rumores en torno al décimo aniversario de iPhone y los continuos rumores que han revelado elementos de lo que resultó ser el iPhone X les han puesto contra la espada y la pared.

Hay algunas pruebas de ello.

En primer lugar, la FCC (MC:) aún no ha aprobado el iPhone X. Todos los teléfonos tienen que cumplir con los requisitos de la FCC antes de su presentación al público. La aprobación suele tardar unas semanas, pero es un asunto serio. La propia Apple mencionó esto ayer en un comunicado de prensa:

“Este dispositivo no está disponible, y puede que siga sin estarlo, para su venta o alquiler, hasta que se obtenga la autorización”.

Cualquier problema técnico durante el proceso de aprobación podría posponer la fecha de lanzamiento. Que Apple anuncie una fecha de lanzamiento —dijeron que el teléfono comenzaría a enviarse el 3 de noviembre— indica que la empresa tiene confianza, pero también que no estaban listos para la ceremonia de inauguración.

Asimismo, las fechas de reserva y lanzamiento van un poco más allá de la revelación a la que estamos acostumbrados en presentaciones anteriores de iPhone. Mientras que el mundo conoció el iPhone X por primera vez ayer, los pedidos no podrán realizarse hasta dentro de mes y medio, el 27 de octubre, y como decíamos anteriormente, los envíos comenzarán una semana después, el 3 de noviembre.

Por último, la oferta disponible parece sospechosa, otra señal que delata que puede que hayan querido apresurarse en el lanzamiento. Todo apunta a que el iPhone X se lance con una oferta muy limitada, por lo menos al principio, lo que indica que a Apple no le ha dado tiempo de prepararlo todo para el lanzamiento.

Así, en lugar de recibir lo que esperábamos —un smartphone verdaderamente revolucionario— con lo que nos encontramos ayer fue con dos actualizaciones al uso, y algo más afín a un concepto de teléfono que a un producto listo para el mercado. Después de todo el revuelo, eso es una decepción.

A nosotros nos parece que Apple ha perdido su forma innovadora. Lo llevamos sospechando dos años, pero el evento de presentación de ayer lo confirmó. Apple pretendía realmente asombrarnos con el futuro de los smartphones hasta que las expectativas del mercado le obligaron, pero aun así nos hemos encontrado con un esfuerzo a medias.

Hace años, cuando Apple quería innovar, apostó por el iPhone y obtuvo excelentes resultados. Actualmente, Apple no estaba ni preparado ni pretendía apostar por el iPhone X para revolucionar el mercado, y nosotros tampoco deberíamos.

¿Y ahora qué?

Apple siempre ha sido una empresa interesante a la hora de adquirir acciones. A veces se ha sobrevalorado o subvaluado mucho y las oscilaciones de los precios son bastante impresionantes.

A mediados de 2015, las acciones estaban sobrevaloradas en 130 USD. A mediados de 2016 se devaluaron mucho, hasta 90 USD. Entonces comenzó un repunte que ha situado el precio por acción en 160 USD, donde se encuentra hoy.

Al mercado en general no le gustó mucho la presentación de ayer. Las acciones cayeron alrededor de un 2% intradía tras el evento, antes de cerrar con pérdidas del 0,4% en el conjunto de la jornada.

No creemos que el evento de ayer justifique una valoración en máximos históricos. Sin duda, muchos actualizarán sus iPhone 6 y 6S pero el iPhone 7 se vende bien, lo que indica que podríamos no presenciar el superciclo que muchos esperaban.

Y lo que es más importante, esperábamos un teléfono que fuera imprescindible, uno que influyera en los consumidores que permanecían detrás de la barrera en cuanto a una actualización o un dispositivo de Apple en particular. Eso no lo hemos tenido.

Al igual que los inversores, nosotros esperaremos que las acciones vuelvan a un nivel más devaluado. Tal vez entonces consideren adoptar una nueva postura.

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