Banxico o la candidatura presidencial, ¿cuál será el destino de Meade?

El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, tiene una característica inusual entre los máximos funcionarios del gobierno de México: es un hombre con una reputación de honestidad.

Eso ha llevado a algunos a promocionarlo como la mejor opción del partido gobernante, manchado por los escándalos, para la contienda presidencial de 2018. Otros dicen que debe convertirse en el próximo gobernador del banco central.

La respuesta de Meade fue modesta cuando se le preguntó la semana pasada si quería contender en la elección presidencial de julio del año próximo.

“He sido secretario de Hacienda dos veces, he tenido la bendición y la oportunidad de participar en otras secretarías también”, dijo en una entrevista con Bloomberg News. “Pero creo que es pronto en el proceso. En política, un año es un tiempo muy, muy largo“.

Recibir apoyo del Partido Revolucionario Institucional para una candidatura presidencial sería un logro incluso para Meade, quien no es miembro del partido y nunca ha sido elegido para un cargo nacional.

Sin embargo, el PRI tiene pocas opciones después de que una serie de escándalos de corrupción que le costaron el control de un número récord de estados en los últimos dos años. Al menos cinco gobernadores del PRI se han escondido o huido del país para escapar de acusaciones de corrupción.

Por el contrario, la personalidad pública de Meade es la de un tecnócrata trabajador, católico devoto y hombre de familia. Es conocido por vivir en una casa sin pretensiones, evitando las mansiones de algunos de sus colegas en otras secretarías, y por ir a trabajar a Palacio Nacional en un Toyota Prius en lugar de los SUV o vehículos de lujo que suele usar la élite de México.

El presidente Enrique Peña Nieto se negó a comentar sobre la nominación presidencial de 2018 y el nuevo gobernador del banco central.

GOBIERNO MANCHADO

“Meade es la mejor opción para el PRI”, dijo Alejandro Schtulmann, presidente de la consultora de riesgo político Empra, con sede en la Ciudad de México. “Se ha retirado del círculo íntimo de Peña Nieto, que ha sido criticado. Ha sido parte del gobierno por años, pero no es miembro del partido.

Meade, economista de 48 años de edad con un doctorado de la Universidad de Yale, se encuentra actualmente cumpliendo su segundo término como secretario de Hacienda. Ha ocupado cuatro puestos en el gabinete de presidentes de partidos rivales.

Ayudar a mejorar la reputación del PRI no será fácil después de una serie de escándalos en los últimos años. En Veracruz, un lugar clave en la batalla electoral, Javier Duarte del PRI y su administración han sido acusados ​​de trabajar con el crimen organizado, lavar dinero y dar a los niños placebos en lugar de medicamentos contra el cáncer. Duarte, quien fue detenido por la policía en abril, ha negado haber cometido delito alguno.

Algunos de los aliados más cercanos de Peña Nieto y sus posibles sucesores también se han visto afectados por alegaciones de conflicto de intereses, como el secretario de Relaciones Exteriores Luis Videgaray, o han sido objeto de críticas por la creciente violencia, como el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong. Una investigación realizada en 2015 por la Secretaría de la Función Pública determinó que Videgaray no cometió delito alguno al comprar una casa a un contratista del gobierno.

BANCO DE MÉXICO

Algunos piensan que Meade haría un mejor papel como gobernador del banco central, cuando Agustín Carstens deje el cargo en noviembre para encabezar el Banco de Pagos Internacionales.

En la entrevista de la semana pasada, Meade dijo que el banco central podría bajar las tasas de interés tan pronto como finales de este año – una postura que seguramente lo favorecería con un gobierno que busca impulsar la economía antes de las elecciones.

“Meade sería la opción más lógica si se quiere elaborar una lista de posibles candidatos para el banco central”, dijo Jonathan Heath, economista del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. “La razón por la que está también en la lista para la presidencia es porque no hay otros candidatos ideales dentro del PRI”.

La falta de afiliación oficial del secretario de Hacienda al PRI, y su trabajo como secretario durante un gobierno del Partido de Acción Nacional rival, no le ganará amigos entre los líderes del PRI. El presidente del partido, Enrique Ochoa, dijo recientemente que el candidato presidencial sería del partido, aunque añadió que estaba abierto a formar una coalición con otros partidos. En ese caso, ser miembro del PRI puede ser menos importante.

Sin embargo, la mayor desventaja de Meade puede ser la decisión de subir los precios de la gasolina hasta 20 por ciento a partir de enero para ayudar a estabilizar la creciente deuda pública. Si bien la decisión de eliminar los controles de precios en el mercado de la gasolina se tomó antes de que se convirtiera en secretario, fue él quien implementó el aumento. El “gasolinazo” provocó protestas nacionales, saqueos y un aumento en el robo de combustible.

Mientras la economía se recupera, muchos pueden estar dispuestos a perdonar a Meade, dijo Ernesto Revilla, economista de Citibanamex que trabajó en la unidad de política fiscal de la secretaría de Hacienda durante el primer mandato de Meade como secretario de 2011 a 2012.

“Muchos de los factores considerados difíciles para que el se postule como presidente se han desvanecido y ahora la economía marcha bien”, dijo Revilla sobre Meade. “Tiene la experiencia de haber trabajado muchos años en la secretaría – y es conocido por su honestidad”.

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