Inicio México Francia suspende por seis meses el alza a impuesto de combustibles

Francia suspende por seis meses el alza a impuesto de combustibles

PARÍS.- El Gobierno francés anunció este martes que suspende las medidas fiscales más polémicas durante seis meses, el control técnico de vehículos y la subida de la electricidad, para traer “calma y serenidad” en respuesta al movimiento de protesta de los “chalecos amarillos”.

En una declaración televisada, el primer ministro francés, Edouard Philippe, confirmó la suspensión temporal de las subidas de los impuestos en el combustible que han dado lugar a una oleada de protestas y disturbios que ha asediado todo el país en las últimas semanas.

“Está violencia debe parar”, sostuvo Phillippe, quien ha afirmado que están buscando a los responsables de los episodios de violencia en la capital francesa.

“El Estado es un garante de la paz, el orden público, ningún impuesto debe poner en peligro la unidad nacional”, añadió.

Aunque el Ejecutivo francés ha intentado justificar la medida en la lucha contra el cambio climático, el rechazo de los ciudadanos no ha parado de crecer.

La llamada revuelta de los “chalecos amarillos” pilló a al presidente Emmanuel Macron por sorpresa cuando estalló el 17 de noviembre y supone un enorme reto para el mandatario de 40 años, que intenta superar un desplome en su popularidad por unas reformas económicas consideradas favorecedoras para los ricos.

Los antidisturbios se vieron desbordados el sábado cuando los manifestantes sembraban el caos en los mejores barrios de París, quemando decenas de coches, saqueando tiendas y destrozando casas de lujo y cafeterías en los peores disturbios acontecidos en la capital desde 1968.

Este lunes, los manifestantes bloqueaban el acceso a 11 depósitos de combustible pertenecientes a la compañía petrolera Total, y 75 de sus estaciones de servicio se habían quedado sin suministro, dijo un portavoz de la compañía.

El movimiento de los “chalecos amarillos”, cuyos partidarios tienen diversas edades, perfiles profesionales y procedencia regionales, comenzó online como una rebelión improvisada contra el alza del combustible, pero se ha transformado en un torrente de ira más amplio por la presión que sufre la clase media por el costo de la vida.

El movimiento, cuyos miembros abarcan todo el espectro político, no tiene un liderazgo claro, lo que complica aún más las conversaciones para el Gobierno.