Héroes en la duela; mortales en la calle

Kennedy Jones recorre a toda velocidad la duela del Domo de la Feria de León. El movedor de balón del equipo extranjero se quita hasta a tres elementos del cuadro mexicano, durante el Juego de Estrellas de la Liga Nacional de Baloncesto. La jugada termina en enceste y la mitad de los aficionados le aplauden, mientras que el resto lo abuchea.

Jones termina con 15 puntos el partido. Fue el mejor de su equipo en la segunda mitad del encuentro, que el cuadro de los nacionales derrotó163-136 a su conjunto. Al final del partido los mismos aficionados que lo abuchearon se acercaron para pedirle un autógrafo. Otros fueron más allá. Le pidieron que si le podía regalar su jersey. El jugador negó la petición. Aunque aceptó plasmar su firma en sus souvenires.

El movedor de balón, al igual que el resto de sus compañeros y rivales subieron al vestidor para cambiarse. Se pusieron pantalones de mezclilla, gorras y playeras de marcas deportivas. Salieron por su propio pie del estadio, pocos en auto propio. En la calle nadie los reconoce, ni siquiera porque la mayoría supere el 1.85 metros de estatura. Espera un taxi y en un español entrecortado le indica al chofer la dirección a la que se dirige.

“Es una liga muy competitiva, física. Es bien pagada y nos da la certidumbre de cobrar en tiempo y forma y solo nos dedicamos a jugar. En esta temporada todos estamos cómodos. Tenemos lo necesario, pero tampoco contamos con lujos”, sostiene Martín Jarón, integrante del equipo mexicano.

Jones coincide con Jaeón y enaltece el nivel de la LNBP. “Sé que el certamen puede crecer. Hay que apoyarlo, por lo que el talento existe”, menciona.

Por lo pronto, los jugadores de la LNBP son figuras en la duela, pero fuera de ella son de carne y hueso.

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