La desaparición de Salvador Adame indigna a los periodistas del Estado mexicano de Michoacán

No se sabe dónde está. No se conoce quiénes son los responsables. No se ha hecho público ningún avance de la investigación. Y se acabó la paciencia. Ese es el mensaje que los colegas del periodista Salvador Adame mandan a las autoridades cinco días después de su desaparición. Miembros de la prensa local han salido este lunes a las calles de Uruapan, en el occidental Estado de Michoacán, para protestar en silencio por el secuestro de Adame y por el asesinato de periodistas en todo el país. Ya son siete este año y los dos últimos fueron la semana pasada. La comunidad periodística michoacana ha presentado además un manifiesto en el que se exige el regreso inmediato y con vida de Adame, así como seguridad y protección para sus familiares.

Adame, director del canal 6TV del municipio michoacano de Nueva Italia, fue raptado en la tarde del jueves pasado por un comando armado que lo interceptó y lo obligó a subir a un vehículo color negro. Después no se supo nada más. No habían pasado ni 24 horas desde que el presidente Enrique Peña Nieto se comprometiera a reforzar las medidas de seguridad en favor del ejercicio de la libertad de expresión. Las promesas del Gobierno Federal llegaron en las postrimerías de una semana fatídica para la prensa en México, marcada por el asesinato del reconocido cronista sinaloense Javier Valdez y el reportero jalisciense Jonathan Rodríguez.

El rapto de Adame puso de manifiesto la otra cara de los actos de intimidación contra la prensa: las desapariciones forzadas. La organización Artículo 19 denuncia que México es el país con más periodistas desaparecidos. Suman 24 desde 2003, lo que resulta en un promedio de dos comunicadores privados de su libertad por año. Tamaulipas (seis), Jalisco (cinco), Veracruz (cuatro) y Michoacán (tres) son los Estados con más casos. La exigencia del colectivo es clara: las autoridades están obligadas a localizar con vida a Adame.

Artículo 19 documentó que no es la primera vez que el secuestrado había sido agredido. El periodista denunció que fue golpeado y detenido arbitrariamente por policías mientras cubría una manifestación en el municipio de Múgica, en marzo del año pasado. Adame también había recibido amenazas por parte del crimen organizado, la última en septiembre de 2015. Había sido privado de su libertad tres veces en los últimos cuatro años, asegura la organización.

La prensa michoacana y Artículo 19 exigen la creación urgente de protocolos de seguridad que garanticen el desempeño del ejercicio periodístico en el Estado y de una ley estatal de protección a periodistas. Se piden también mecanismos que mejoren la seguridad social de los comunicadores michoacanos y una audiencia con el Gobierno del Estado.

La Fiscalía estatal ha ratificado en un comunicado emitido este lunes “su compromiso de continuar dando el tratamiento de atención a la denuncia para el esclarecimiento del caso”. Las autoridades señalaron que al ser periodista dieron parte a la Fiscalía federal, pero justificaron que no tienen registro de ninguna denuncia previa por amenazas contra Adame… al tiempo que no se ha revelado ningún rastro del secuestro, de la víctima ni de los plagiarios.

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