Mercado cambiario volátil y sus efectos en los bienes raíces

Hay varias razones que tienen nervioso al mercado cambiario en las últimas semanas.

El Peso mexicano subió a 19 pesos por dólar y se pueden enumerar varios factores que están provocando esto, como el temor del desenlace de la renegociación del TLC, la próxima salida en el mes de noviembre del Gobernador del Banco de México, Agustin Carstens, el futuro rumbo político electoral en nuestro país después de julio del 2018, y el temor del repunte inflacionario por los probables incrementos salariales
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Es importante recordar el famoso refrán mexicano que “El miedo no anda en burro”, ya que por el efecto estampida los mercados cambiarios sobre reaccionan produciendo impactos negativos en nuestras economías.

Todos queremos predecir el futuro, pero lo cierto es que nadie hasta el momento lo ha logrado hacer, ni acudiendo con los mejores astrólogos ni con los más destacados economistas, pues siempre con relativa frecuencia se equivocan.

Lo que ciertamente vamos a tener es un mercado cambiario volátil en los próximos 8 meses hasta que conozcamos los desenlaces, y se aclare el panorama económico así como el político y que, finalmente, los temores poco a poco se disipen.

Desde el inicio de la apertura comercial en la década de los ochentas y tomando mayor impulso con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) hemos sido testigos de la llegada a nuestro país de importantes flujos de inversión extranjera destinada a los bienes raíces, principalmente en naves y parques industriales, edificios de oficinas corporativas así como en edificios de usos mixtos comerciales/habitacionales.

En el caso de los parques industriales y naves industriales de clase A es usual que el precio se establezca en dólares por pie cuadrado porque para las maquiladoras les es más conveniente para su negociación. En el caso de oficinas corporativas y edificios habitacionales en zonas de nivel socio económico alto y turísticas, también los precios se establecen en dólares por metro cuadrado o su equivalente en pies cuadrados. Los cuales no tienen problemas con las fluctuaciones cambiarias cuando sus flujos de ingresos son en dólares, ya sea que venden o exportan bienes o servicios y sus ingresos sean también en dólares.

Sin embargo, la realidad es que la inmensa mayoría de las transacciones inmobiliarias ya sean habitacionales, comerciales, industriales y rurales en nuestro país son en pesos y si queremos ser competitivos tenemos que conservarlos en pesos. Si establecemos los precios en dólares en un mercado cambiario volátil lo unico que vamos a lograr es que vamos a retrasar la colocación de nuestros inmuebles en venta o renta, y tendremos que asumir el costo de oportunidad que nos ocasione.

En el escenario actual que vivimos en México, con una modesta tasa de crecimiento económico, con la coyuntura de la renegociación del TLC, así como el próximo proceso electoral, nos conviene ser conservadores para establecer los incrementos de los precios de nuestros bienes raíces y ser flexibles en las renovaciones de los contratos cuando los precios de los contratos estén estipulados en dólares.

El autor es experto del sector inmobiliario en México. Es presidente de la firma de bienes raíces líder en el país, Realty World México, y presidió la Federación Internacional de Profesiones Inmobiliarias (FIABCI) en 2014, 2015 y 2016. Capítulo México.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.

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